La peor semana para las bolsas desde el Brexit y desde la victoria de Trump
Semana bajista en las bolsas europeas y americanas, en las que en los últimos días no ha habido ni un atisbo de rebote. Según cómo de mida, los titulares a uno y otro lado del Atlántico reflejan que hemos vivido la peor semana desde el Brexit o desde las elecciones que encumbraron al presidente Trump.
Creo que no me equivoco al decir que las palabras Brexit o Trump evocan incertidumbre, y que la primera reacción cutánea es de alerta, ¿verdad? Pero no olvidemos que, después de la caída de los mercados provocados por el referendo británico, las bolsas europeas formaron suelo dando lugar al actual mercado alcista:
Y tampoco olvidemos que, a pesar de que todos los expertos pronosticaban un crash bursátil si Donald Trump ganaba por sorpresa las elecciones estadounidenses, su victoria fue la antesala de una de las subidas más espectaculares de todos los tiempos.
El premio Nobel Paul Krugman, en la misma mañana de la victoria de Trump, llegó a decir que las acciones nunca se recuperarían:
Estos ejemplos, que traen a nuestra memoria los titulares de este fin de semana, nos ayudan a recordar aquéllo que decía Kostolany, lo de que «lo que todo el mundo sabe, no tiene valor». Y también nos ayudan a recordar que una semana de fuertes caídas, no predice más caídas en los siguientes meses.
Segundo intento fallido de superación de la Gran Resistencia de las bolsas europeas
El pasado fin de semana, explicaba la situación en la que se encuentran las bolsas europeas. Índices como el Euro Stoxx 50 y 600 se encuentran por debajo de directrices y resistencias de gran calado:
Que en el corto plazo se traducía en que el Euro Stoxx 50, estaba en su segundo intento de superación de resistencias:
La contundente caída de esta semana, alejando al Euro Stoxx 50 de esa resistencia, da por concluido el breve segundo intento de superar los máximos de mayo de 2017. Por tanto, la pregunta ahora es ¿qué podemos esperar a continuación?
En las próximas jornadas lo más probable es ver más caídas, ya que cuando las bolsas caen fuertemente, la presión bajista se deja sentir algunos días más. En el siguiente gráfico he señalado en rojo, las semanas en las que el Euro Stoxx 50 ha caído un 4% o más, y he señalado las caídas máximas que se han producido las siguiente 1 o 2 semanas, según el caso. Lo habitual es que se produzcan más caídas en el corto plazo, antes de que se produzca un rebote de entidad.
Es por esto que, al cierre del viernes, he reducido fuertemente nuestra exposición al mercado, ante la expectativa de que se produzca un nuevo mínimo relevante en las próximas sesiones. También estoy afrontando el año con el objetivo de mantener una exposición alcista de forma decidida si se supera la resistencia y seguir siendo muy táctico mientras esto no ocurra.
Desde mi punto de vista, este nuevo mínimo es un evento de altísima probabilidad, pero esta caída para nada es capaz de predecir que hará el mercado los próximos 3 meses o si la tendencia alcista seguirá o está cambiando de signo.
En el siguiente gráfico he señalado con líneas, la evolución del mercado 12 semanas después de cada una de las semanas de fuertes caídas que he señalado anteriormente:
Una semana de retrocesos, por sí misma no dice nada sobre la tendencia. Si se producen durante tendencias alcistas, el mercado suele seguir su escalada alcista. Si se producen durante tendencias bajistas, el mercado suele seguir descendiendo. Esto nos lleva al punto clave ¿en qué tendencia estamos? Y es aquí donde las respuestas técnicas se acaban, ya que las tendencias ocurren por factores macroeconómicos, sean factores macro que tengamos la fortuna de poder observar o que ocurran sin que nos enteremos.
Por ejemplo, si entendiera que las economías europea y estadounidense estuvieran entrando en recesión económica, un movimiento como el ocurrido esta semana, me llevaría a pensar que una nueva tendencia técnica bajista ha comenzado y aprovecharía cualquier rebote para vender a «corto» el mercado.
Pero, como veremos en breve, no es así, ya que no hay alerta de recesión económica y, por tanto, lo que vamos a hacer es esperar ese mínimo para volver a estar expuestos al mercado, ante la expectativa de más subidas.
Eso sí, y esto es muy relevante: ese mínimo va a ser un punto de anclaje importante. Si posteriormente ese mínimo no es respetado por el mercado y vuelve a quebrarse, entonces significará que no estoy entendiendo el mercado en grado alguno y lo mejor será pasar a «modo conservador», hasta que llegue el momento en que tenga una idea mejor.
Vamos a darle algo de visualización a tanta palabra. Por factores macro pienso que la tendencia es alcista, así que la semana bajista que hemos visto y los nuevos mínimos que probablemente veamos esta semana, serán un evento más parecido a lo ocurrido durante los mercados alcistas, que lo que suele ocurrir durante los bajistas: nuevo mínimo de formación rápida y ascensos durante las próximas semanas.
Con más o menos ruido, algo similar a lo ocurrido a finales de 2014 y que vemos en el siguiente gráfico.
Curiosamente ese periodo de 2014 tiene cierta similitud al actual. Tras una tendencia alcista, el mercado se lateralizó y formó un triple techo entre junio de 2014 y diciembre de ese año. Después de dos fuertes caídas en esa fase lateral, el mercado acabó superando la resistencia en su tercer intento, pocas semanas después:
De esta manera, durante los próximos días probablemente veamos algo parecido: el mercado caerá más, en un momento concreto muchos pensarán que estamos en un crash bursátil porque el mercado estará corrigiendo desde máximos un 8% o más y, en ese momento de elevada incertidumbre, se producirá un rebote que puede ser un mínimo relevante, antes de ascensos que se prolongarán durante semanas o tal vez meses. Esa es mi idea, uniendo las probabilidades técnicas o de sentimiento de muy corto plazo, con las macroeconómicas a corto-medio plazo (1 año).
Desde mi óptica, para pensar que nos dirigimos hacia un crash o a una tendencia bajista duradera, es necesario argumentarlo desde un punto de vista fundamental o macroeconómico. ¿Estamos entrando en recesión?, ¿históricamente cuando los tipos de interés suben la bolsa baja? o ¿los altos niveles de valoración va a hacer que la bolsa baje? Si uno es capaz de responder con un sí contundente a estas preguntas, entonces debería ser bajista. Yo no puedo, así que mi mentalidad sigue siendo alcista.
Es la tendencia lo que importa...la macroeconómica, claro.
Lo primero de todo, hay poco que hablar de valoraciones bursátiles. Llevamos años escuchando que el llamado «PER de Shiller» pronosticaba una caída. Las valoraciones son una vaga guía de muy largo plazo, pero que no señalan nada de lo que pueda hacer la bolsa los próximos 12 o 36 meses. El siguiente artículo que enlazo, lo escribí a mediados de 2013 y se titula "PER de Shiller a niveles de 1929, 1999 y 2007 ¿Corrección a la vista?" Efectivamente, no hubo corrección o mercado bajista. El S&P 500 debe haber subido como un 100% desde entonces y la bolsa europea está muy por encima de aquellos niveles. Las valoraciones del conjunto del mercado no importan hasta que importan, y suelen acabar importando cuando el ciclo económico cambia de signo.
Como hemos visto, la auténtica clave es entender en que tendencia económico-bursátil nos encontramos. Eso es lo relevante. La bolsa sube y baja, pero la mayor parte del tiempo acompaña a la evolución macroeconómica, más allá de las oscilaciones y del ruido.
A nivel macro nada ha cambiado en los últimos meses, las economías europeas, americana y la global siguen creciendo y ninguna alerta temprana de recesión se ha activado. El crecimiento de la masa monetaria de EEUU, si acaso el indicador más adelantado y fiable de todos, sigue creciendo en términos interanuales:
Al igual que ocurre con la masa monetaria de la Eurozona, que también crece. En rojo y en tasa semestral en el siguiente gráfico:
Igualmente, los indicadores líderes, tanto de EEUU como de la Eurozona, siguen alcanzando nuevos máximos. Estos indicadores agregados están compuestos de otros indicadores adelantados, de los que suelo hablar con frecuencia. Son la suma de los mejores de esos indicadores.
El indicador adelantado de la economía estadounidense alcanzó un nuevo máximo cíclico e histórico el pasado mes de diciembre. El indicador suele estar en descenso, varios meses antes de que se inicie una recesión y mercado bajista. No es el caso actual.
Igualmente, el indicador líder agregado de la Eurozona, alcanzó un nuevo máximo cícilco en diciembre:
A pesar de que estos indicadores macroeconómicos, agregados y de naturaleza «adelantada», están calculados en base a otros indicadores macroeconómicos que por su propia naturaleza son líderes de los cambios cíclicos de la economía, tal vez son un poco abstractos. Por ello, a veces es mejor ir a lo sencillo y observar simplemente la evolución del mercado laboral. En enero se crearon 200.000 empleos en EEUU. Viendo el gráfico de la evolución mensual, sobra decir que no parece que estemos entrando en recesión.
O, si se prefiere, podemos ver como se están comportando los consumidores, en este caso otra vez los americanos. Las ventas al por menor crecieron el 3,26% en términos reales (deflactados) en el último año. Solo cuando las ventas minoristas entran en terreno negativo, es cuando podemos hablar de peligro de recesión económica y de mercado bajista. No es el caso actual.
No voy a poner más datos, empezarían a ser redundante ya que todos dicen lo mismo y, además, es sábado y este análisis se está extendiendo demasiado y en casa comienzan a mirarme con ojos raros.
Queda claro que las economías de Europa y EEUU no están entrando en una recesión y que, por tanto, un mercado bajista provocado por una contracción económica es algo improbable en estos momentos. Pero tal vez podrían existir otros factores macroeconómicos, que sin ser los propios del ciclo económico, estén en marcha y traigan fuertes retrocesos en las bolsas. Al fin y al cabo, si algo aprendí del mercado bajista europeo de 2015-16, es que aunque es poco probable que se produzca un mercado bajista ex-recesión, sigue siendo posible.
¿Qué factores macroeconómicos específicos podrían descarrilar la tendencia alcista actual?
Con los factores macroeconómicos «especiales» que pueden traer fuertes caídas o un mercado bajista, hay que tener mucho cuidado. Muchas veces los analistas mencionan ideas que cuando se contextualizan o se observan a la luz de la historia, no se sostienen por ninguna parte. Por eso, cualquier idea que escuchen hay que analizarla en profundidad. Se dicen tantas cosas que parecen tener sentido teórico, pero que la práctica ha negado una y otra vez, que esa contextualización es una obligación.
Volvamos a ver la supuesta preocupación actual en los mercados y que ya puse en la primera imagen de este análisis. Por lo visto, hay temor a que los tipos de interés asciendan.
Y esto es lo que podemos leer dentro del artículo de El País, señalo en negrita las partes relevantes:
La solidez del dato en Estados Unidos sentó mal Wall Street, que sufrió la peor jornada desde el Brexit por el temor a que lleve a un alza más agresiva de los tipos de interés. El año arrancó acelerando el ritmo de contratación, al registrar 200.000 nuevos ocupados. La tasa de paro, entre tanto, se mantiene por cuarto mes consecutivo en el 4,1%, el nivel más bajo en 17 años. El buen dato se refuerza con un repunte de tres décimas en los salarios, un doble argumento para que la Reserva Federal suba los tipos de interés en marzo, la primera de Jerome Powell en la presidencia.
La primera lectura del indicador es mejor de lo que esperaba el consenso de mercado y provocó que el tipo de los bonos del Tesoro a 10 años se colocara por encima del 2,8%. La respuesta en los mercados fue negativa, porque se teme que el banco central de EE UU se vea forzado a subir los tipos de interés con más agresidad. El Dow Jones perdió el nivel de los 26.000 puntos, tras dejarse cerca de 665 puntos al cierre de la sesión al caer un 2,5%.
Así que el miedo es que los tipos de interés puedan estar más altos, porque los datos macroeconómicos son mejores de lo que se esperaba. Ningún problema con el periodista, que acertadamente recoge lo que se está hablando en Wall Street, pero esto de que los tipos al alza son negativos para la bolsa, es uno de los mitos más antiguos que existen y el cual he tratado varias veces en mi blog. Por ejemplo en mi artículo «El mito de que un aumento de los tipos de interés es negativo para la bolsa».
En ese artículo de hace 4 años, que publiqué porque existían los mismos temores de ahora, ya explicaba que en teoría tipos de interés más elevados (aumento coste capital), fuerzan a un reajuste a la baja de las valoraciones de los activos financieros. Pero en esa idea hay un problema, eso es suponiendo que "todo los demás factores siguen igual". Pero aquí nada sigue igual, los tipos están subiendo porque la economía lo está haciendo mejor y ese crecimiento traerá más beneficios, haciendo que la valoración real sea más elevada que el ajuste que la teoría sugiere.
Como siempre, entre teoría y práctica hay un buen trecho. Mientras existan perspectivas de crecimiento, el que los tipos aumenten no es ningún problema. Y como hemos visto con los indicadores adelantados, de momento nada hace pensar que estemos entrando en una recesión.
Como una última nota, hay otros analistas sugiriendo que no es sólo un problema de tipos al alza porque se descuenta mayor crecimiento, sino que empiezan a haber presiones inflacionarias en la economía. Así, hemos pasado de tener miedo porque no hay inflación, a tener miedo porque hay inflación. Muy típico de los mercados.
Claro que un repunte inflacionario podría acabar con el ciclo expansivo actual de las economías europeas y de la estadounidense. Es lo que ha ocurrido durante las últimas décadas: la inflación repunta, el banco central sube tipos demasiado rápido y acaba matando al ciclo económico. Pero desde el momento en el que comienza a evidenciarse un repunte inflacionario, hasta que el ciclo económico-bursátil expansivo termina, pueden pasar incluso años. Por eso, si esta es la preocupación, no hay que dejarse llevar por temores puntuales y es mejor seguir observando los indicadores macroeconómicos más adelantados, para entender cuando el ciclo llega a su final.
El movimiento bursátil de la pasada semana, sólo parece un reajuste temporal del mercado, el clásico que se produce porque los datos macros son buenos. Una de esas pequeñas paradojas que se producen de forma constante en las bolsas.
Mi grado de confianza en mi escenario alcista es alto, pero, como he explicado, el próximo mínimo va a ser muy relevante. Si tras formarse y rebotar, el mercado vuelve a quebrar a la baja ese nuevo mínimo, entonces pasaremos a «modo conservador», hasta que creamos tener una idea mejor.
Descargo de responsabilidad por conflicto de interés: el autor de este análisis está o puede estar invertido en los subyacentes e instrumentos mencionados a través del compartimento del fondo de inversión Renta 4 Multigestión / Ítaca Global Macro que asesora a través de su sociedad Ferrer Capital Management.
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