La lección del éxito de Henry Ford - Los buenos negocios no suelen necesitar mucha financiación

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Director de la Cartera Value de inBestia. Inversión en compañías cotizadas. Interesado en la historia del pensamiento económico y los ciclos... [+ info]
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Estamos viviendo una época en la cual la comunidad inversora es muy poco disciplinada a la hora de valorar las necesidades de capital necesarias para que una buena idea de negocio salga adelante. Siempre que los nuevos empresarios sean capaces de crear narrativas y analogías con otros negocios de éxito anteriores, los inversores están dispuestos a olvidar un análisis exhaustivo de cómo podrían ser remuneradas sus aportaciones a varios años vista.

El hecho de que lo nuevo requiere inversiones iniciales y a veces un tiempo para salir de las pérdidas contables se ha tergiversado por completo. Cuando a esos inversores se les piden números y aproximaciones sobre cuánto tendría que mejorar el negocio para ser remunerado todo el capital puesto, empieza la magia. Calculan un margen de beneficios sobre los ingresos actuales, consideran que van a seguir creciendo y ya está. Las ventas crecerán con fuerza porque se va a comer el mercado de sus competidores, la compañía escalará y dejará de tener pérdidas. La mejora de las cuentas será tan brutal que no hay que preocuparse por la evolución de determinadas magnitudes en el presente.

Las ciencias sociales tienen limitaciones al no poder realizar experimentos como en algunas ciencias físicas, aislando determinadas variables. Pero está la historia que también aporta lecciones, hay muchos precedentes sobre situaciones de este tipo en diferentes épocas que no son estudiadas en las titulaciones oficiales de universidades y escuelas de negocios, o al menos no con el prisma correcto. Hoy traigo uno de estos ejemplos de cómo los mejores negocios no necesitan grandes necesidades de capital, ni siquiera en sus comienzos.

A Henry Ford se le conoce por la introducción de la producción en cadena en la industria estadounidense, concretamente en la producción de automóviles. El sentido de esta novedad es ampliamente conocida, todo el mundo entiende el salto en productividad que supuso esa mayor especialización por funciones de los empleados.

Sin embargo, poco se ha hablado de la parte financiera. Alguno puede pensar que para triunfar en un sector nuevo en aquel entonces necesitó grandes rondas de financiación durante varios años hasta que triunfó definitivamente, confirmando la idea de visionario que se sobrepone a las dificultades y sigue peleando hasta que es recompensado. Pero no fue así exactamente. Henry Ford no se entendió bien con los primeros inversores y abandonó su primera empresa tras un par de años. En la segunda y partiendo con mucha menos financiación, ganó dinero desde prácticamente el primer ejercicio. Así lo explica Bhu Srinivasan en ‘Americana: A 400-Year History of American Capitalism

All of the relationships were further formalized in 1903 when the Ford Motor Company was incorporated with a total paid-in capital of $28,000, with Ford and Malcomson receiving 25.5 percent ownership each and the Dodge brothers 10 percent, along with smaller interests to other shareholders. Even in 1903 this was modest to the point of undercapitalization. Olds had been funded with several times this amount years before. Even Ford’s earlier ventures had been better capitalized. But the Ford Motor Company would never raise capital again in Ford’s lifetime.

[...]

Yet Ford invited constant feedback starting with the Model A, with the improvements affecting every car that he made in the future. The Model A was a fast success. Within the company’s first nine months, the company sold 658 units, generating $354,190. From this Ford netted a profit of $98,851. For the next model year, the company introduced new models, the luxurious and large twenty-horsepower Model B, priced at $2,000, the utilitarian eight-horsepower Model C at $950, and the sportier Model F at $1,000. Sales for the fiscal year 1905 approached almost $2 million on over 1,700 cars. Ford’s net income was $289,000—ten times the amount of cash invested in the company in 1903.

Todas las relaciones fueron formalizadas completamente cuando Ford Motor Company fue financiada con un capital desembolsado de 28.000$, con Ford y Malcomson recibiendo el 25,5% de las acciones cada uno y los hermanos Dodge un 10%, junto con participaciones minoritarias de otros accionistas. Incluso en 1903 estas cantidades eran modestas hasta el punto de considerar que la compañía estaba “descapitalizada”. Olds había sido financiado varias veces esa cantidad unos años atrás. Incluso las empresas anteriores de Ford habían recibido más financiación. Pero Ford Motor Company no necesitaría jamás volver a ampliar capital durante la vida de su fundador y principal accionista.

[...]

Aún así, Ford invitó a un feedback constante comenzando con el Modelo A, con mejoras que afectarían a todo automóvil producido en el futuro. El Modelo A fue un gran éxito desde el principio. En los nueve primeros meses de la compañía se vendieron 658 unidades, generando 354.190$. De estos ingresos logró un beneficio neto de 98.851$. Para el siguiente año la compañía introdujo nuevos modelos, el lujoso Modelo B con 20 caballos de potencia con un precio de 2.000$ y el utilitario Modelo C con 8 caballos de potencia y un precio de 950$ y el deportivo Modelo F a 1.000$. Las ventas para el año fiscal 1905 se aproximaron a casi los 2 millones de $ tras vender 1.700 vehículos. El beneficio de Ford era ya 289.000$, diez veces la inversión inicial en la compañía en 1903. (Traducción)

Americana: A 400-Year History of American Capitalism’ - Bhu Srinivasan

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Modelo A de 1928 Model A Ford poseído por Dan C. of Bowen Island - CC BY 2.0

Otras compañías con más financiación salieron también adelante, como es el caso del gigante General Motors que rivalizó con Ford durante muchas décadas. Obviamente, cuando hay una mayor financiación las cosas también pueden salir adelante, sin embargo, el que se convirtió en multimillonario por la vía rápida fue Henry Ford. No es difícil estimar por qué logró rentabilidades mucho más elevadas que la competencia: el punto de partida de su modelo de negocio era muy superior al resto. Eso permitió utilizar menos capital para lograr una trayectoria de crecimiento espectacular, permitió el control de la compañía por la persona con la filosofía correcta, su fundador. De esta forma pudo introducir la verdadera revolución en la producción industrial sin tener que dar explicaciones a inversores externos más centrados en el corto plazo.

Un signo muy interesante en los buenos negocios es también el aumento de la participación del principal accionista, incluso a medida que la compañía fue revalorizándose. En aquel tiempo no se conocía todavía la recompra de acciones directa por parte de la empresa, pero Henry Ford utilizó los dividendos para comprar más acciones a sus socios a medida que la empresa iba progresando.

Powered by the Model N, priced at $600, 1907 sales grew to over eight thousand cars. Ford had 20 percent of the American car market for the year. Less than five years after founding it, Henry Ford controlled a company with revenues of almost $5 million and profits exceeding $1 million. Unlike other carmakers, the immediate profitability of Ford kept its capital structure and ownership immune to outside forces. And Ford, unique in the history of American titans, kept growing his ownership stake as his company became larger, cementing his control to that of absolute status over time. His majority control allowed him the freedom, despite the commercial success of the Model N, to scrap everything for a new model, the Model T, for 1908.

Empujadas por el Modelo N, con un precio de venta de 600$, las ventas de 1907 ascendieron a 8.000 vehículos. Ford tenía el 20% de la cuota de mercado americano en aquel año. En menos de 5 años tras la fundación, Henry Ford controlaba una compañía con ingresos de casi 5 millones de $ y un beneficio superior a 1 millón de $. A diferencia de otros fabricantes, la rentabilidad de Ford permitió mantener su estructura de capital y accionariado inmune a fuerzas externas. Y Ford, único en la historia de los titanes americanos, hizo crecer su participación relativa en la compañía a medida que esta se hacía más grande, afianzando su control hasta un nivel absoluto a lo largo del tiempo. Su control mayoritario le permitió la libertad, a pesar del éxito comercial del Modelo N, de abandonarlo todo para comenzar un nuevo modelo en 1908, el Modelo T.

Americana: A 400-Year History of American Capitalism’ - Bhu Srinivasan

No siempre un buen negocio va a lograr la trayectoria exacta de los inicios de Ford. Pero este y otros muchos ejemplos no dejan lugar a dudas sobre los supernegocios que a posteriori son utilizados para alimentar narrativas de nuevas empresas: las buenas ideas no tienen necesidades de capital gigantes en relación al tamaño de mercado al que se dirigen, tan solo un buen punto de partida y una buena ejecución.

Precisamente, un buen punto de partida y una buena ejecución son dos características que evitan necesitar financiar todos los años enormes pérdidas o inversiones. No hay que confundirse, si estás buscando el próximo Google en las nuevas compañías que ganan notoriedad en los medios financieros, recuerda que ésta ya ganaba dinero incluso antes de su salida a bolsa. Otros negocios de éxito tuvieron pérdidas en sus inicios, pero las magnitudes de las que hablamos no eran estratosféricas en relación a su volumen de negocio, eran financiables siempre y cuando no fuesen permanentes.

Otras plataformas muy rentables como Youtube han necesitado realizar inversiones y financiar pérdidas, pero nada que ver con los desembolsos e inversiones que realizan sus competidores, todo tiene un contexto. De hecho, a algunos comentaristas les pareció una debilidad que Alphabet no le deje invertir con más manga ancha al CEO de Youtube, cuyo presupuesto es irrisorio frente al de Netflix (8.000 millones de $ al año). Esta visión está muy influida por el contexto actual de exceso de financiación, que está incentivando proyectos empresariales mucho más agresivos e imprudentes.

A mí sin embargo, me parece un síntoma extremadamente positivo de cara a analizar la gestión del capital de Alphabet, ya que si el modelo de negocio necesita invertir 8.000 millones al año para funcionar (se entiende que el volumen de ingresos no lo compensa), a lo mejor no merece la pena seguir esa vía. Estas son unas observaciones que derivan de una perspectiva mucho más amplia que los últimos 15 años de historia económica, lo reciente suele ser lo más influyente en las expectativas de los inversores.

*Cartera Value: Si está interesado en el análisis de compañías desde una perspectiva de largo plazo, no dude en visitar la página de información de la Cartera Value.

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