La cartera óptima para capear una Recesión

24 de enero 4
Asesor de inversiones basado en Kansas, Estados Unidos. Cuenta con 15 años de experiencia en la industria, y escribe sobre temas financieros... [+ info]
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Recientemente presenté mi tesis alcista sobre la economía y el mercado bursátil estadounidense, pero dados los miedos actuales que se ciernen sobre el devenir económico, creo que merece la pena contemplar cómo un inversor podría posicionar su cartera para una recesión. Huelga decir que cada recesión es distinta, por lo que la próxima recesión será muy diferente de las que la precedieron. Sin embargo, hay algunas relaciones históricas que parecen ser válidas de manera consistente en las recesiones, así que en este artículo quiero compartir algunas de mis ideas sobre el tema.

Un buen punto de partida es examinar las causas y la magnitud de las recesiones después de la Segunda Guerra Mundial, así como las fuertes caídas de los mercados que las acompañan. J.P. Morgan tiene un gráfico muy útil que detalla cada una de ellos:

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Se puede ver en el gráfico que las causas de las recesiones han sido variadas; las contracciones coincidentes en el PIB y las caídas en el mercado bursátil también fueron diferentes en cada caso. Sin embargo, como inversores, nos preocupa principalmente el comportamiento del mercado bursátil durante una recesión, así que, ¿qué nos pueden decir estos ejemplos?

Intuitivamente, si vamos a intentar evaluar qué daño es probable que sufran los mercados bursátiles durante una recesión, podríamos suponer que el mejor punto de partida es la magnitud de la contracción del PIB. La lógica es que cuanto mayor sea la contracción, mayor será la caída de los beneficios y, por lo tanto, mayor será la caída de la renta variable. Sin embargo, históricamente, ese no ha sido necesariamente el caso:

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Para ser claros, el PER inicial que se muestra no es en el pico de expansión, sino que se basa únicamente en el múltiplo al inicio de la recesión (a cierre de mes). Además, suponiendo que estemos en recesión en este momento (este no parece ser el caso en base a los datos de empleo más recientes), he mostrado dos líneas diferentes en el gráfico: la relación precio-beneficio a finales de septiembre, que fue justo antes de que comenzara la volatilidad del mercado, y una estimación de la situación de las valoraciones de mercado más recientes. Esto nos da al menos una indicación de lo que podríamos esperar en una recesión: algo así como una caída del 30% en la renta variable, que estaría bastante en línea con el promedio para un mercado bajista o una recesión. Vale la pena mencionar que después de haber sufrido ya una caída del 20% en el reciente suelo del mercado el 24 de diciembre, una buena parte del desplome del mercado ya podría estar detrás de nosotros.

Ahora que tenemos una idea de lo malo que podría ser el desplome bursátil causado por una recesión, ¿cómo podríamos posicionar nuestras carteras para ello?

Vanguard ofrece aquí un modelo de cartera óptima para enfrentarse con una recesión, con una reducción significativa de la exposición a la renta variable no estadounidense, así como una notable asignación a bonos del Tesoro a largo plazo:

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La reducción en la exposición de la renta variable fuera de EEUU tiene sentido por dos razones: los mercados bursátiles de Europa, Japón y emergentes tienen generalmente un carácter más cíclico que los mercados estadounidenses, teniendo mucha mayor exposición a industrias cíclicas como el sector financiero, las mineras, y la energía; y en segundo lugar, el dólar tiende a subir durante las recesiones, lo que hace que la renta variable de fuera de EEUU tenga una desventaja adicional:

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Como resultado, las acciones americanas han tendido a hacerlo mejor que otras regiones durante periodos recesivos:

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Para proteger algo más la exposición a la renta variable durante una recesión, podría ser deseable hacer ajustes en términos de sector e industria, por ejemplo sobreponderando el segmento de consumo defensivo sobre el consumo cíclico; como he comentado en otra ocasión, las compañías defensivas tienden a hacerlo mejor que las compañías de consumo cíclico en tiempos económicos más difíciles:

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Además, teniendo en cuenta lo que he comentado más arriba en relación con las altas valoraciones y las caídas del mercado, creo que un inversor temeroso ante una próxima recesión querría reducir su exposición al segmento 'growth' (crecimiento) en general, ya que unas valoraciones más altas tienden a dejar menos margen para el error.

Por lo que respecta a la renta fija, los ajustes de la cartera parecen mucho más sencillos: lógicamente se esperaría que los tipos bajen durante una recesión, por lo que la exposición a la duración, especialmente en forma de bonos del Tesoro a largo plazo, se vería favorecida frente al crédito corporativo y a los bonos del Tesoro de duración más corta. Aunque es probable que las tasas de interés bajen, ya que la Reserva Federal probablemente reduciría los tipos de interés a corto plazo durante una recesión, una cierta cantidad de dinero en efectivo (cash) tendría sentido para ser utilizada de forma oportunista.

Huelga decir que la mejor apuesta para los inversores es mantener una cartera bien diversificada con amplia liquidez en caso de que surja la necesidad. Sin embargo, también vale la pena revisar la exposición de la cartera de cada uno para determinar si las apuestas macroeconómicas implícitas de aquella son realmente deseables.

Nota del editor:

Este artículo se publicó originalmente en inglés, en el blog de Fortune Financial Advisors. El lector puede seguir al autor en Twitter. Traducción realizada por la edición de inBestia.

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Este artículo tiene 4 comentarios
Efectivamente, la liquidez es un buen anídoto contra las bajadas.

Pero si hay una recesión y entramos en tendencia bajista (la cual es posible que ya hayamos iniciado) la mejor opción es ponerse corto.

No hay sectores defensivos en estos ciclos que puedan superar la rentabilidad de una cartera bien diversificada que apueste por la bajada de los precios.

Ir largo en un ciclo contractivo es igual que estar vendido en un ciclo expansivo. Además impide por norma subirse al tren del retorno alcista.
24/01/2019 18:04
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