¿De verdad existe una burbuja en la renta variable?

11 de noviembre Incluye: SPXSX5E 3

El actual mercado alcista, que a día de hoy sigue totalmente vigente (no en vano el S&P 500 se encuentra en máximos históricos), probablemente será recordado como “uno de los más odiados de la historia”. Y esto es así porque a pesar de que hay gente que ha conseguido capitalizar muy bien estas extraordinarias subidas (especialmente de los índices estadounidenses), una gran mayoría de inversores se han quedado fuera del mercado (el durísimo mercado bajista de 2008, junto con el estallido de la burbuja tecnológica años atrás, ha tenido un impacto tan demoledor que mucha gente ha huido de la bolsa para no volver). Sin embargo, cuanto más subía la bolsa, más miedo tenían de entrar en el mercado. Por ello, y al calor de las elevadas rentabilidades que iban generando los mercados, han buscado día tras día argumentos y señales que les anticipen la inminencia de un crash o corrección para entrar de nuevo y no perderse estas jugosas subidas bursátiles.

Los argumentos que han esgrimido muchos inversores para justificar su elevado pesimismo han sido muy variopintos, pero sin lugar a dudas uno de los que ha calado más entre el público ha sido el de que la bolsa está en una burbuja (en términos de valoración). Siendo éste un concepto muy controvertido y difícil de definir (las burbujas solamente se conocen cuando han explotado), la realidad es que la bolsa no está en una burbuja, o al menos, no en el sentido literal de la palabra. Podría justificarse cierta sobrevaloración si atendemos a la situación actual del PER de Shiller (un indicador también muy controvertido); sin embargo, si analizamos el PER (con los beneficios estimados para los 12 próximos meses) de las dos principales regiones económicas mundiales (Europa y Estados Unidos), vemos que la palabra “burbuja” carece totalmente de sentido. Por un lado, Estados Unidos, de acuerdo con el gráfico inferior, estaría cotizando ligeramente por encima de la valoración media histórica de los últimos treinta años, pero aún bastante lejos de los elevados niveles que sí se alcanzaron durante la burbuja tecnológica. Nadie dice que éste sea un mercado barato y que nos encontremos actualmente ante una oportunidad histórica (el S&P 500 se ha multiplicado por cuatro en apenas diez años), pero las valoraciones estarían bastante justificadas desde el punto de vista fundamental (los beneficios empresariales siguen muy cerca de máximos históricos).

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(Fuente: The Market Ear)

Por otro lado, Europa presenta unas valoraciones significativamente más atractivas que Estados Unidos, ya que está cotizando actualmente en la media histórica de los últimos 30 años (en torno a 14x), muy lejos de los niveles alcanzados durante la burbuja puntocom (25x).  

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(Fuente: The Market Ear)

Por ello, y aun siendo conscientes de que existen multitud de métricas de valoración (y algunas de ellas sí hablan de cierta sobrevaloración), la realidad es que la renta variable está lejos de estar en una burbuja (salvo determinados sectores o compañías concretas que sí están cotizando con múltiplos exagerados - Beyond Meat es un ejemplo claro). Donde realmente existe una burbuja es en la renta fija, ya que por todos es sabido la innumerable cantidad de emisiones de renta fija, tanto privada como pública, cotizando con tipos negativos. Y es precisamente esta anómala situación la que podría tener un mayor impacto en la economía y los mercados financieros (hasta el propio Ray Dalio ha alertado recientemente de los problemas derivados del ingente volumen de deuda existente en el mercado financiada con tipos de interés muy bajos o cercanos a cero).

De este modo, y conforme se alarga el actual ciclo expansivo, las probabilidades de asistir a una recesión económica, y por lo tanto a un período de turbulencias en los mercados, son mayores. Sin embargo, hay que recordar que no hay dos mercados bajistas idénticos y, por tanto, carece de sentido pensar que el próximo mercado bajista será igual que el último (2008 - 2009). Lo que sí es altamente probable es que las rentabilidades bursátiles en los próximos años, especialmente en Estados Unidos, sean más reducidas que las que hemos tenido en esta última década.

De ahí que sobreponderar la renta variable europea en nuestras carteras sea una estrategia de inversión cada vez más interesante. No en vano, la valoración relativa entre la renta variable europea y estadounidense se encuentra claramente por debajo de la media histórica y en niveles muy similares a los alcanzados durante la crisis de deuda soberana de la Eurozona de los años 2011 y 2012, en la cual el S&P 500 sufrió una corrección cercana al 20% mientras que los principales índices europeos sufrieron desplomes mucho más significativos (DAX -31%, Eurostoxx 50 -34%). 

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(Fuente: The Market Ear)

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Este artículo tiene 3 comentarios
Se han cargado las alternativas de inversión, pues la RF no da nada salvo rendimientos negativos y los inmuebles sin inflación no son nada, mas que una carga, salvo excepciones. Por lo tanto aunque se doblen los PER seguirán las bolsas siendo rentables.
11/11/2019 18:23
En respuesta a Luis y Gloria Mayoral
Pues si. Ya no alternativas reales. La única y mejor es lo bolsa. Pero a pesar de ello, en términos absolutos no estamos pagando precios de burbuja, lo cual ya de por sí es una buena noticia.

Otra cuestión es la rentabilidad esperada: mayor en Europa y menor en USA.
11/11/2019 18:43
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