Sea cual sea la causa o la explicación, a menudo es mucho más importante centrarse en lo que ocurre aquí y ahora, en comprender las dinámicas que están en marcha en los mercados para aprovecharse de ellas en tiempo real. No me refiero a "comprender las causas de esas dinámicas", sino a ser consciente de qué está ocurriendo, y valorar -en la medida de lo posible- si esa dinámica tiene posibilidades de mantenerse o no.
Actualmente se está produciendo una gran rotación en los mercados, como consecuencia de un gran cambio de situación macro global, que a su vez podría ser consecuencia de las locas medidas aprobadas por gobiernos y bancos centrales... o no. De nuevo, insisto en que no debemos centrarnos tanto en las causas (porque importa poco si es "por culpa" de esto o lo otro), y centrarnos más en la realidad práctica. Las causas importan en cierta medida, cuando el comprender al menos parcialmente de dónde pueden venir las causas, ayuda a comprender el alcance y la fuerza de lo que está ocurriendo. Quiero decir que tampoco pretendo ignorar las causas: simplemente me interesan, si puedo acceder a ellas sin demasiado esfuerzo y con ciertas garantías de no equivocarme o no basarme en una idea totalmente equivocada. Si puedo, bien. Si no, no pasa nada, puesto que lo importante es el aquí y el ahora, la realidad que marcan los gráficos en estos momentos.
La gran narrativa actual del mercado es LA VUELTA DE LA INFLACIÓN. ¿Tiene sentido? Hasta cierto punto sí, pero para mí no es imprescindible y de hecho no creo que se desboque, como piensan algunos. Pero como siempre, no se trata de hacer una predicción a 12 meses vista (o más...), ni siquiera se trata de hacer "predicciones", sino de adaptarse a medida que se van actualizando los datos y va evolucionando la situación (a todos los niveles: Macro, técnico, fundamentales y sentimiento).
En el siguiente gráfico vemos en verde el sub-componente ISM non-manufacturing prices, es decir, uno de los sub-indices del ISM de servicios, que claramente se ha disparado en la última encuesta. La línea blanca es la inflación (variación interanual del IPC), que muestra una clara corrección con ese sub-indice de precios del ISM. Conclusión: todo apunta a que en los próximos meses, el IPC en EEUU se va a disparar, y esta es una de las razones por las que los tipos de interés también están subiendo fuerte allí.
También hay expectativas fuertes de inflación en el lado del sector industrial (manufacturero), como vemos en el siguiente gráfico:
¿De dónde viene esta presión inflacionista fuerte y "repentina"? Parece ser que en parte son problemas de abastecimiento (cuellos de botella) y de inventarios. El siguiente gráfico muestra el número de menciones a "restricciones de abastecimiento" en las transcripciones de las publicaciones de resultados de las compañías.
Nuevamente, mi enfoque no es entrar en profundidad a comprender y validar esta narrativa: está ahí, y está haciendo subir los precios y las expectativas de inflación. Y nuestro trabajo es protegernos en caso de que todo esto empiece, en un momento dado, a desinflarse. (Luego vemos que el MOMENTUM es clave para protegernos de esto).
En cualquier caso, es una cuestión muy relevante, a seguir de cerca. Por ahora, esta narrativa de la "vuelta de la inflación" se acompaña de otra narrativa técnica que es clara: una VUELTA DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO MUNDIAL, aunque sea sobre unas bases endebles y basadas en la deuda, la REALIDAD es que todo pinta que el crecimiento del PIB mundial va a dar un acelerón en este 2021, después del gran bajón de 2020.
Con este contexto de inflación y crecimiento, es normal que los tipos repunten, especialmente porque previamente se habían desplomado (o llevan años en niveles ridículamente bajos). Es la historia de siempre: la simetría de los mercados, donde los excesos en una dirección se corrigen con excesos en otra dirección.
La cuestión clave es que el repunte de tipos y la vuelta del crecimiento económico mundial implica una GRAN ROTACIÓN en bolsa. Miremos por ejemplo lo que ha hecho el Value vs Growth desde principios de febrero. El siguiente gráfico compara los ETFs de los índices Russell 1000 Growth y Russell 1000 Value. El Growth es esencialmente lo que está haciendo el índice Nasdaq 100, donde mandan las FAAMNG. Es decir, las FAAMNG deberían gran parte de su éxito bursátil a la tendencia bajistas en los tipos de interés...
Conviene tener cuidado con la temática GROWTH y TECH, que tras largos años brillando, y después de un rebote vertiginoso desde los mínimos de marzo-2020, podría haber vivido su apoteosis final de compras. Ahora es momento de sectores cíclicos y Value: la banca, la energía... Fijaros en el ránking sectorial del SP500 para los últimos 6 meses en la siguiente tabla, y recordemos que cuando hablamos de Momentum (salvo indicación en contrario), nos referimos a la "fortaleza (o debilidad) ACUMULADA durante los últimos 12 meses".
El siguiente gráfico nos ofrece aún más perspectiva y resulta MUY interesante ver hasta qué punto han coincidido en el tiempo el repunte en los tipos, y el mejor comportamiento en sectores y temáticas que llevan años sufriendo. Desde el suelo en el tipo de interés del bono USA a 10 años, las dos líneas blanca y naranja han dejado de subir. La línea blanca mide el Nasdaq comparado con el Russell 2000, mientras que la naranja mide el Russell 1000 Growth comparado con el Value. Son dos formas de ver lo mismo: desde que los tipos repuntan, el crecimiento está perdiendo "momentum"...
Consecuencia de todo esto, es que las temáticas de moda en los últimos años están perdiendo Momentum, mientras que las temáticas odiadas (como el sector de la energía, y las cíclicas en general) están GANANDO MOMENTUM. Este punto es muy importante, así que lo voy a intentar explicar bien para terminar este post, aunque antes os dejo un gráfico muy interesante -de largo plazo- sobre los sectores que se benefician de tipos a la baja (línea roja: sectores defensivos, calidad y growth) y los sectores que se benefician de tipos al alza (línea negra: valores cíclicos y value):
El gráfico NO MIDE la evolución de la cotización de ambos grupos de valores, sino la evolución del ratio PRICE-TO-BOOK (valor en libros), es decir, la evolución de la valoración fundamental que hace el Sr. Mercado de estos sectores, pagando precios muy caros por sectores que se benefician de tipos a la baja y pagando MUY barato por sectores que sufren de tipos a la baja.
A nivel práctico, lo que nos interesa es que la valoración de sectores cíclicos y value se ha venido abajo, es decir, el mercado ha pagado cada vez menos por ellos. Y ahora, pueden subir sin necesidad de suban sus beneficios ni mejoren sus perspectivas en la economía real. Basta con que suba su valoración para que suba su cotización en bolsa.
LA CLAVE: VIGILAR EL MOMENTUM.
Las grandes tendencias, ya sean alcistas o bajistas, desaceleran antes de girarse.
Este hecho de que las tendencias tienen una inercia y les lleva un tiempo "girarse", es una realidad técnica muy importante. Las caídas bruscas y fuertes son cracks, fenómenos psicológicos a veces, y reales otras veces (cuando se deben a atentados, o en este caso, una pandemia), pero no es la forma en que una tendencia "muere".
La larga tendencia del Nasdaq (en tiempo y en porcentaje de subida) ha ido mucho más allá de lo que casi todo el mundo fue capaz de imaginar. De ello se han beneficiado los "siempre alcistas" que se suben a los fenómemos de moda, y que pueden ganar mucho...mientras el castillo no se derrumba. De hecho, pueden ganar mucho siempre que su horizonte sea el largo plazo, porque no estoy diciendo que el Nasdaq deje de ser alcista a largo plazo. Pero es posible que su tendencia haya entrado en fase de agotamiento, y estemos viendo ya los primeros "zig-zags" de un gran techo. Como intento explicar, la forma más sencilla de medir esto es utilizar el MOMENTUM, por ejemplo con un simple ROC 12 meses (variación interanual con respecto al mismo mes del año anterior).
La misma fórmula se puede aplicar al VALUE, y otros sectores cíclicos, donde ya estamos viendo principios de figuras de suelo y cambio de tendencia, con un gran potencial de fondo. Eso sí, de la misma manera que cuando publiqué mi post sobre la Disrupción avisé del peligro del timing y de la necesidad de aplicar criterio propio (por ejemplo, consideré que Crisp Therapeutics -CRSP- era bajista, no alcista), también aquí quiero avisar del peligro del TIMING de corto plazo. El siguiente gráfico es de largo plazo (desde 1995) y nos muestra el comportamiento del sector SP500 Energy. El panel inferior mide la distancia entre el índice y su propia media móvil de 200 sesiones, y como se aprecia, está en máximos. Esto es un indicador de sobrecompra (ha subido fuerte en los últimos meses / trimestres). La idea que estoy explorando en este post no es una especulación de corto plazo (donde lo normal sería corregir y suavizar), sino una tesis de cambio de tendencia sostenible, al menos a medio plazo.
Otro sector muy castigado, que ya se ha beneficiado de esta GRAN ROTACIÓN, es la banca. ¿Queda margen de subida? El siguiente gráfico nos podría aportar una parte de la respuesta. De nuevo, muestra un ratio de valoración fundamental, el price/book ratio, para la banca, a nivel mundial.
Lo que este gráfico nos muestra es que la banca puede subir sin necesidad de ganar más dinero ni de mejorar a nivel fundamental. La banca puede subir simplemente porque mejora el sentimiento, es decir, se mantiene la expectativa de que los tipos de interés han tocado suelo.
Pero más allá de adivinaciones o predicciones, lo mejor es vigilar el Momentum, tanto en índices, como a nivel sectorial a nivel de acciones en particular. La idea del MOMENTUM es comprar valores que YA HAN SUBIDO EN EL PASADO RECIENTE. De esta forma, nos "aseguramos" de que la tendencia alcista "ya está en marcha" y buscamos subirnos a ella, en lugar de comprar un valor que está bajando... y podría seguir bajando (o al menos estarse quieto) durante años. No se trata de anticiparse a nada, sino de reconocer una realidad y "acoplarse" a ella.
PD: Os invito a leer mi primer artículo para la revista del IEATEC donde hablo precisamente de "la fórmula mágica del Momentum". Lo llamo así porque realmente es una fórmula (de gran sencillez) y sus resultados son tan extraordinarios (a la vez que robustos y consistentes, tanto en diversas clases de activos como a lo largo de los más de 200 años de estudio), que pueden calificarse de "mágicos", puesto que se consigue reducir el riesgo a menos de la mitad, sin sacrificar ni una décima de rentabilidad.
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