Hace once días, en mi último artículo, hablé de la que había sido la mejor semana en Wall Street en 7 años y el significado que eso suele tener en un mercado alcista, concluyendo a modo general lo siguiente:
[...] las subidas [semanales] del 4% suelen ser semanas de formación de suelo, aunque no hablemos exactamente del mínimo absoluto de una corrección.
La pasada semana, la que cerró el pasado viernes y que sucedió a la buena semana anterior, fue una semana bastante mala con un S&P 500 declinando un -4,60%, devolviendo prácticamente todo lo ganado la semana anterior. Tan mala fue la semana en la bolsa estadounidense, que desde que naciera el actual mercado alcista en marzo de 2009, solo se habían producido once semanas tan malas o peores que esa.
En el siguiente gráfico he señalado con líneas verticales rojas esas once semanas con caídas tan llamativas:
La primera pregunta que saltó en mi cabeza, fue qué significado suelen tener estas semanas tan negativas. Y la respuesta es muy clara siempre y cuando sigamos estando en un mercado alcista: las semanas de grandes caídas en un mercado alcista son oportunidades de compra. El cierre de las mismas suelen darse en niveles óptimos de compra a corto plazo (6 meses vista por ejemplo). Y al igual que ocurre con "las mejores semanas" de la bolsa, es muy típico que esas semanas no sean el mínimo absoluto de la correción, pero sí que el mínimo esté muy cerca tanto en el tiempo como en precio.
Como hicimos en mi último artículo, hagamos un zoom en todas esas "malas semanas".
(1) Años 2009 y 2010.
La primera gran "mala semana" fue en la primera pata del mercado alcista, concretamente en mayo de 2009. Esa semana se dio justo a continuación de una "buena semana", o una de esas pocas semanas en las que el mercado sube más de un 4%. En este caso, la mala semana no tuvo mayor significado y el S&P 500 continuaría subiendo, aunque 8 semanas después se produjo un retest del mismo nivel.
En el año 2010, durante la corrección que comenzó en mayo de ese año, primero se produjo una semana muy negativa que aunque como nivel de compra no fue malo, no fue el minimo absoluto ya que 8 semanas después se produjo un nuevo mínimo (julio 2010). Ese nuevo mínimo fue otra de esas semas muy negativas y que a la postre fue el mejor momento de compra de toda la corrección.
(2) Años 2011 a 2013
En la fuerte corrección del año 2011 (casi un 20%), se produjeron 4 semanas con pérdidas parecidas o peores que la de la semana pasada. Vistas como conjunto, todas ellas fueron síntomas de una formación de suelo de mercado. Ninguna de las tres primeras fue el mínimo absoluto de la corrección, ya que se produjeron varios retest de mínimos, pero todas fueron buenas oportunidades para estar alcista en los siguientes meses.
(3) Años 2014 a 2016
En agosto de 2015 y principios de 2016 se produjeron dos fuertes correcciones, ambas con semanas de grandes caídas. Ninguna fue el minimo absoluto, como suele ser habitual, pero en ambos casos ese mínimo absoluto se produjo en el siguiente mes y en niveles muy parecidos al cierre de esas semanas tan negativas.
(4) Años 2017 a 2018
En el año 2017 no ocurrió nada, ya que fue uno de los años menos volátiles de la historia, pero este 2018 ya no has regalado tres de estas "malas semanas", dos sin contar la actual. De las dos que se dieron, una en febrero y la otra en marzo, la conclusión es parecida a la de los casos anteriores: el cierre de ambas semanas no sería el mínimo absoluto, pero el mínimo se produjo muy cerca en tiempo y en niveles.
Como puede observarse viendo los datos aquí expuestos y los de el anterior artículo, teniendo en cuenta que las mejores semanas suelen ser señal de suelo o suelo cercano en un mercado alcista y que las peores semanas significan lo mismo, esto quiere decir una única cosa: en un mercado que se cree alcista, cuando la volatilidad repunta suele ser oportunidad de compra aunque sea en el corto plazo (6 meses).
Experimentar extraordinariamente buenas y extraordinariamente malas semanas, son las dos caras de un mismo fenómeno: alta volatilidad.
Y es que en definitiva esa es la característica fisionómica de las oportunidades del mercado en el corto plazo. Cuando la volatilidad repunta revela que hay ansiedad, y cuando hay ansiedad en el corto plazo, suele ser una buena oportunidad el comprar. Luego, esa volatilidad se manifiesta en forma de semanas de fuertes caídas, pero también en semanas de fuertes ascensos. Por eso ambas cosas en un mercado significan lo mismo: oportunidad.
Y como dije en el anterior artículo, la clave aquí es si estamos en un mercado alcista o no, es decir, si el ciclo económico-expansivo sigue su marcha. Yo creo que sí como expuse en un artículo reciente. Y es que mientras los indicadores más adelantados de la economía estaunidense sigan positivos, es muy poco probable que estemos entrando en un mercado bajista.
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Descargo de responsabilidad por conflicto de interés: el autor de este análisis está o puede estar invertido en los subyacentes e instrumentos mencionados a través del compartimento del fondo de inversión Renta 4 Multigestión / Ítaca Global Macro que asesora a través de su sociedad Ferrer Capital Management.
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