Durante los últimos días he realizado dos encuestas informales a través de Twitter. En la primera preguntaba que retorno de largo plazo (anualizado) podía considerarse brillante y posible.
La respuesta menos común fue un 20% o más de rentabilidad y la siguiente menos común entre el 0 y 7% anual. La mitad de las respuestas se concentró entre el 7% y el 13% anual y casi un tercio de las respuestas entre el 13% y el 20%.
A los pocos días realicé otra encuesta, esta vez preguntando por la valoración actual de las bolsas occidentales. La gran mayoría votó que o las bolsas están caras o muy caras y solo un 24% que están baratas o muy baratas.
Hay que admitir que las preguntas, especialmente la primera, es ambigua ya que pregunto por "brillante y posible" y no, por ejemplo, por "el rango de rentabilidad del primer cuartil de gestores y fondos a 15 años" o alguna pregunta similar.
Pero es Twitter donde el espacio es limitado y las preguntas hay que formularlas de una manea en las que las respuestas se produzcan de la forma menos encorsetada posible.
El resumen de ambas encuestas muestra que la gran mayoría, más del 75%, considera que las bolsas están caras pero también que la gran mayoría considera que es posible lograr rentabilidades mayor al 7% anual.
En mi reciente post "Ahorrar vs. Invertir" mostraba el siguiente gráfico de rentabilidad anualizada a 10 años lograda por el índice bursátil S&P 500 a lo largo del tiempo:
En el caso de este índice, uno de los más afortunado del mundo por representar un país que se convertía en una potencia mundial posteriormente hegemónica, vemos que hay ocasiones en las que ha llegado a rentar casi un 20% anual a 10 años, pero también ha estado en negativo en ese plazo a final de los años 30, la década pasada con la Gran Recesión y casi en negativo a principio de los 70.
Con este resultado histórico de la renta variable estadounidense, y haciéndolo extensivo a las bolsas occidentales, podemos descartar que lograr más de un 20% anual durante los próximos 10 años esté dentro de lo posible. Siempre habrá algunas excepciones extremas, pero parece muy poco posible.
En segundo lugar, un 49% respondió que entre un 7% y un 13% de rentabilidad anual es posible y un 30% que esperar entre un 13% y un 20% de rentabilidad, lo es.
Si vamos a Morningstar, una web de información de fondos, y vemos la rentabilidad anualizada a 10 años de los fondos españoles más rentables en la última década, vemos que los primeros fondos, ya sean pasivos o activos, han obtenido una rentabilidad anualizada del 10% como máximo y que en realidad son excepciones ya que la rentabilidad el ranking cae rápidamente y el décimo fondo ofreció un 7,09% anualizado.
Si esta encuesta que he hecho en Twitter la hubiera realizado en agosto de 2007 y hubiera recibido las mismas respuestas, lo cierto es que podríamos decir que a 10 años vista solo hubiera acertado el 14% de los encuestados. Lograr más de un 7% anualizado en estos años hubiera sido una extrema rareza, es decir, era poco posible.
Ahora bien, esto es viajar en el tiempo con preguntas hipotéticas en un mundo en el que no existía Twitter y donde la situación era otra. Pero hoy en día, aunque sea difícil pensar que se repita en los próximos años una crisis del calibre de la Gran Recesión, lo cierto es que el mercado está más caro que hace 10 años y el retorno esperado de los mercados, y de los mejores fondos por tanto, probablemente sea inferior al 7% anualizado con un puñado de excepciones.
La valoración del mercado, si bien no dice absolutamente nada de lo que hará el mercado los próximos 3 años, si tiene capacidad predictiva del retorno del mercado en el largo plazo -10 años por ejemplo- y lo que nos está diciendo es que, probablemente, el retorno durante los próximos 10 años pobre en términos históricos y que lograr más de un 7% anual va a estar realmente complicado.
Todos estos elementos me llevan a una serie de conclusiones:
1. Los inversores tienen unas expectativas infladas de cara a la próxima década. Solo el 14% está siendo realista según mi punto de vista.
2. Los inversores pasivos-indexados que comiencen ahora a serlo -algo que está de moda en España en estos momentos-, deberían no ser pasivos y esperarse al próximo mercado bajista global para empezar a indexarse. En caso contrario acabarán siendo inversores activos que vendan en el próximo mercado bajista. Esto siempre ocurre, los inversores se vuelven "pasivos" arriba y activos abajo.
3. La gestión activa, tan denostada en los últimos años, se demostrará que no está muerta del todo y vivirá un auge cíclico en estos próximos 10 años. Esto quiere decir que un mayor número de fondos activos lo harán mejor de lo que lo han hecho en los últimos 10 años. Eso sí, los límites son los límites y estos dependen mucho de en que momento de mercado estamos. Es mejor esperar rentabilidades anualizadas razonables y no milagros.
4. Dado lo caro que está el mercado de acciones y el mercado de bonos, los inversores harían mejor ponderando más en sus carteras fondos más alternativos que cuenten con estrategias que puedan posicionarse alcistas, bajistas y en liquidez.
5. Si el inversor ha comprado un fondo que ha rentado mucho en los últimos años, debe volver a evaluar su inversión y la estrategia, porque lo probable es que haya comprado siguiendo los buenos resultados y estos probablemente no sean sostenibles en los próximos años. Hay mucha gente que ve un fondo subir un 15% anual durante tres años y cree que está ante la panacea, para más tarde descubrir lo que es la ley de los grandes números, las rentabilidades históricas de los mercados y cómo comprar o vender en caliente es lo peor que se puede hacer.
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