Por qué nunca quise ser analista fundamental (o value), y por qué (y cómo) estoy evolucionando

17 de abril 15
NikoGarnier.net - Actuario de formación, he trabajado en BBVA (gestora de pensiones y gestión de activos de la aseguradora), he sido gestor de... [+ info]
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2º en inB
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Aunque mi formación de actuario me podría haber conducido hacia el Value Investing (más números, más investigación, más rebuscado intelectualmente), la realidad es que por encima de actuario siempre me consideré filósofo, o más simplemente “librepensador” (porque lo de filósofo siempre me ha parecido demasiado “pomposo”...). Y el Análisis Técnico es más un arte que una ciencia, más filosofía que ciencia. Basado en sesgos cognitivos y en psicología de masas, me atrajo mucho más desde el principio. Recuerdo que en la biblioteca de la Universidad descubrí a la vez dos libros que me marcaron: “Psicología del mercado bursátil”, de Lars Tvede, e “Introducción al psicoanálisis” de Freud. La mente humana es un misterio tan grande como el Universo...

Por otra parte, la contabilidad me parecía -y me sigue pareciendo- aburridísima. Pasarse la vida leyendo informes contables… francamente, estaba en las antípodas de cómo me planteaba la vida.

Tenía por tanto muy claro (y lo sigo teniendo) que nunca me dedicaría a perder horas, días, semanas, meses… leyendo balances y memorias. Simplemente no tenía ninguna motivación, y si ese era el único camino para abordar los mercados financieros, entonces me dedicaría a otra cosa.

Afortunadamente, ese no era el único camino. La psicología y la filosofía que hay detrás del Análisis Técnico me motivó mucho más, y dado mi poco amor por la contabilidad de las empresas, siempre me he mantenido al margen del análisis fundamental. En la vida todo es cuestión de motivación, y eso claramente no me motivaba.

Esto no significa que no haya sentido admiración por el enfoque « value ». Tengo buenos amigos que se dedican a ello, y siempre me parece muy interesante leer y escuchar las tesis Value de algunos inversores y analistas. Tan interesante como observar que por muy brillantes que parezcan esas exposiciones, después pueden salir desastrosamente mal... lo cual no deja de ser llamativo. ¿Para qué tanta brillantez analítica si luego vas a comprar una acción que se va a  hundir sin que hagas ni intentes hacer NADA? Ese es el lado oscuro de esta filosofía de inversión, que nunca entendí...

Mi cambio de enfoque: del arte a la ciencia. El enfoque cuantitativo.

Mi enfoque técnico “artístico” es quizá el que me hizo pensar también que el Value Investing también era y debía ser un “arte”, más allá de mirar ratios fundamentales calculados automáticamente. De lo contrario, habría sido muy fácil... ¿no? Legiones de inversores de todo el mundo tienen acceso a esos ratios, y es poco razonable pensar que se pueda ganar dinero simplemente comprando una cartera de empresas con bajo PER.

Mi enfoque tradicional de analista técnico subjetivo, es decir, muy artístico, ha ido evolucionando y actualmente puedo decir que la parte « no subjetiva » me atrae casi tanto como la parte subjetivo-artística. Sigo mirando y estudiando gráficos como enfoque « artístico », pero también afronto la inversión con un enfoque cuantitativo, que es de lo que trata el Momentum.

La información que aportan los ratios fundamentales con utilidad estadística probada, o los números y ránkings de Momentum, pueden en realidad aprovecharse de dos maneras:

  1. aplicando tal cual un método cuantitativo que te diga cada día, cada semana, cada mes.. qué comprar, y cuánto comprar (y vender). Es decir, no dejando espacio para la subjetividad en la toma de decisiones operativas y limitando la intervención humana a la raíz de todo: decidir qué sistemas y con qué ponderaciones se van a aplicar.
  2. utilizando esas tablas y ránkings como INDICADORES, es decir, como guías y ayudas para tomar decisiones subjetivas. Por ejemplo, podríamos decidir analizar detenidamente los gráficos de los 20 valores con mejor ránking técnico-fundamental según uno o varios ratios fundamentales y Momentum.

De una forma u otra, el hecho de poder filtrar, ordenar y categorizar los valores en función de unos indicadores cuantitativos con valor estadístico probado es una forma de ganar tiempo y a la vez aumentar la calidad en la toma de decisiones.

Personalmente, la inclusión de este enfoque cuantitativo es lo que hace que el Value o análisis fundamental pueda tener su sitio en mi enfoque inversor.

Ya no hablamos de pasar semanas desgranando las cuentas contables de una empresa, sino de lanzar un « screener » (o « escáner ») de mercado para encontrar las empresas que cumplen ciertos criterios fundamentales, es decir, empresas con unos ratios fundamentales determinados... que eventualmente vamos a combinar -después o simultáneamente- con otros indicadores técnicos de Momentum. Esto es fácil y directo, y aunque las conclusiones siempre son matizables, lo cierto es que GLOBALMENTE tienen sentido, siempre que ese indicador o filtro haya demostrado su superioridad como indicador, en el largo plazo de forma clara y consistente. Insisto en lo de “globalmente”, porque el enfoque cuantitativo tiene sentido cuando haces una cartera de acciones (o multi-activos) donde asumes que alguno “se te cuela” precisamente por no tener tiempo ni medios de analizar en profundidad una empresa y descubrir que ese ratio que sale tan bien en realidad esconde un problema “cualitativo” que no hemos sabido -ni querido- ver. Esto siempre ocurrirá, pero lo que el enfoque cuantitativo-estadístico nos dice es que esos errores se compensarán ampliamente con otros aciertos.

El reto de la sencillez.

Aquí es muy importante hacer un esfuerzo constante por permanecer en la sencillez lo más posible. Buscamos « algo » que nos aporte « un plus » , estadísticamente hablando. Con los ordenadores de hoy día es fácil caer en la trampa de intentar modelar un sistema con múltiples variables que sea super rentable y super seguro. Pero rápidamente caemos en la “sobre optimización”, que es un enorme peligro, porque probablemente en el futuro funcionará mucho peor.

Hay que aislar factores, y comprobar que tienen sentido por sí mismos. Y hay que ponerlos a prueba en el mundo real. Una forma clásica de probar la robustez de un sistema es cambiar sus parámetros y ver si el resultado oscila mucho o no. Es CLAVE que no se produzcan grandes oscilaciones si por ejemplo en lugar de seleccionar empresas con una media móvil de 12 meses lo hagas con una de 10 meses. O si pones el límite en un ratio PER de 10 y pruebas con un PER 8 o 12, los resultados no pasen de ser positivos y superiores a la media, a ser negativos. Esa “hiper sensibilidad” a un parámetro estaría indicando que el sistema no es fiable, es decir, no es robusto para enfrentarse al mundo real.

Pongamos un ejemplo para terminar: El ratio Book-To-Market (B/M).

He hablado de este ratio varias veces en mis posts recientes sobre Momentum, Value y Growth, porque la « anomalía value » se ha estudiado académicamente con este ratio principalmente. Un ratio bajo denota empresas que cotizan baratas, y eso es una garantía estadística de « sobre-performance » en el futuro, siempre que nos centremos de forma consistente en un grupo reducido: el primer decil. De nuevo, simple y directo: lanza un screener (escáner) de mercado para encontrar el 10% de las empresas que cotizan más baratas según este ratio, y tendrás ventaja, porque sabes que incluso eligiendo "al alzar" un grupo de valores dentro de esa lista que has obtenido, tienes más probabilidad de éxito.

A partir de aquí, podemos seguir buscando un enfoque cuantitativo, es decir, sin dejar espacio a la subjetividad, o podemos introducir cierta subjetividad una vez hemos aplicado un filtro técnico añadido al filtro fundamental inicial (o al revés, empezando por el técnico… porque aquí el orden de los factores no altera el producto). Cada cual seguirá su camino, pero me parece importante, como ya he comentado en alguna ocasión, superar el viejo paradigma entre AT y AF, y empezar a considerar de una vez por todas que no son enfoques enemigos ni incompatibles, sino enfoques 100% hermanos y complementarios, que deben trabajar a nuestro servicio.

CONCLUSIÓN.

Análisis Técnico y Análisis Fundamental son en realidad dos caras de la misma moneda, especialmente cuando los afrontas desde un punto de vista cuantitativo (o si se prefiere, “estadístico”). En cuanto incorporamos la parte técnica-cuantitativa a nuestro proceso de análisis y operativa, llegamos casi automáticamente a la inclusión de los ratios fundamentales, que funcionan como una herramienta técnica más a la hora de filtrar, seleccionar valores y buscar ideas de inversión. Indicadores técnicos y ratios fundamentales van de la mano casi como si fueran de la misma familia porque desde un punto de vista cuantitativo, es muy parecido. La parte técnica-cuantitativa se centra en el precio como EL indicador más importante, y la parte fundamental-cuantitativa se centra en los números de la empresa como "ayuda" extra para detectar calidad (según diversos ángulos). Veremos en próximos posts que también en la parte técnica-cuantitativa se pueden aplicar unos filtros para mejorar la CALIDAD de la señal que lanza el precio.

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Este artículo tiene 15 comentarios
En el AF 2 más 2 es cuatro
En el AT es aproximado...ideal para los que no sabemos contar, jajajs
Mi bagaje intelectual es bajo y me cuesta aprender , pero se me da bien descubrir , soy malo aprendiendo por eso tengo que descubrir las cosas , y cuando las descubro me entran en mi ADN y forman parte de mi , el hecho de aprender cosas el peligro es que se quede en lo superficial,
El avance personal yo creo que está más asociado al descubrimiento personal que el abarcar conocimiento superficial ...
Algo parecido a lo que cuentas en el artículo ..
Es la sensación que tengo de unos años para acá, es más descubrimiento que aprendizaje,si aprendes y no evolucionas te quedas en lo superficial y no avanzas y terminas comprando acciones con PER bajo..jajaja
18/04/2021 06:54
Desde tiempo inmemorial el hombre ha querido convertir los metales en oro y ver el futuro... La alquimia y la magia vs técnica y matemática. El balón es redondo y muy pocos lo tocaban como Maradona y Mágico González. Pero lo intentamos!! Ánimo, Niko.
18/04/2021 07:26
Este mundo de la inversión es tan complejo porque no puedes fijar unos patrones perfectamente claros. Ni por fundamentales, ni por técnicos, porque en cualquier momento esos patrones fijos que te han ido bien en varias ocasiones te fallan. Y es que aquí, como en cualquier actividad humana, juegan muchas variables y tenemos a partícipes que pueden jugar con reglas ocultas. Te puedes encontrar cuentas falsificadas o gráficos manipulados sin que te enteres hasta que ya es tarde.
Por eso, coincido también con un enfoque "artístico", una mezcla de estudio de las empresas y sus gráficos, pero también de la psicología del mercado y lo que pueda haber detrás. Además ese enfoque tiene una parte subjetiva importante basado en la intuición que te da el tiempo y en el análisis de los aciertos y errores.
18/04/2021 07:28
En respuesta a Andrés Corral Márquez
estoy de acuerdo, aunque matizaría una cosa: un enfoque "no artístico" donde las decisiones se toman a rajatabla según una serie de criterios objetivos previamente establecidos (como hace el Momentum), podría ser válido incluso asumiendo los riesgos (gráficos o contabilidad manipulada), siempre que esa manipulación no sea generalizada. Es decir, diversificando lo suficirente (sin pasarse, porque diversificar en exceso es malo), podemos asumir el impacto de esas manipulaciones y obtener un resultado global final muy satisfactorio. Además, la gran ventaja de este tipo de operativa (la sistemática) es que reduces riesgos de sesgos cognitivos y emociones. Una cosa por otra, se compensan las manipulaciones y otros efectos que distorsionan los gráficos y la contabilidad, con los sesgos cognitivos que todos tenemos.

Es un tema largo, pero precisamente de eso va el post: ¿merece la pena el esfuerzo extra grande -ya seas técnico o fundamental-? Todo depende del rendimiento extra que obtengas por ese esfuerzo. Cuando miramos el desempeño de buen número de fondos value en los últimos 10 años, vemos que desde luego les habría ido mejor indexándose a un índice, o con una operativa fundamental pero automática (siguiendo algunos de los métodos automáticos, cuantitativos, basados en ratios fundamentales, que te dicen cada semana o cada mes -o trimestre...- qué tienes que comprar y vender). Este es el "debate interno" que todos nos podemos plantear en un momento dado...

Saludos !
18/04/2021 14:02
Sé que lo que voy a decir es una opinión impopular, pero yo no estoy de acuerdo con esa actitud conciliadora según la cual se puede armonizar AT, AF y AM (macro), hacer la envolvente de todos ellos y encontrar un punto intermedio en que se cumplan los tres. Son análisis radicalmente distintos y el 99% de las veces van a hacernos lecturas opuestas de la realidad.

Aunque está bien enterrar hachas de guerra, buscar actitudes conciliadoras y tender puentes, lo siento pero me temo que hay que elegir bando. Eso sí, siempre con respeto a las elecciones de los demás, cuyas circunstancias son distintas a las nuestras (formación, capital, edad, horizonte de inversión, gastos, ingresos, costes familiares, tiempo disponible, filosofía de vida).
18/04/2021 09:26
En respuesta a Dani Arambarri
En realidad lo de enterrar las hachas de guerra me parece secundario, porque yo nunca he estado peleado con ningún analista o enfoque fundamental. Lo único que digo es que un técnico no debe excluir el uso de ratios fundamentales, si eso mejora su operativa. No veo por qué, como dices, son incompatibles ni excluyentes. Puede haber perfectamente muchos gráficos que apunten en la misma dirección que los fundamentales. Dependiendo de la fase del mercado, podrá haber mayor o menor coincidencia, pero siempre habrá un buen listado de valores donde técnico y fundamental apunten en la misma dirección. Y si no lo hay, será cuestión de esperar a que se pongan de acuerdo (por ejemplo, que los gráficos se vayan poniendo bajistas y apunten en la misma dirección).

Enfin, es una reflexión superficial la que hago, pero no creo que AT y AF sean realmente incompatibles y muestren caminos diferentes.

Donde sí estoy de acuerdo contigo es que el uso combinado de AT y AF no significa que vayamos a encontrar una receta milagro ni un método perfecto. ¿Cuánta rentabilidad podemos añadir, y cuánto riesgo podemos mejorar combinando ambos? Quizá no mucho. Pero si consigues sumar 2 puntos de rentabilidad anual con el mismo riesgo, o reducir el riesgo con la misma rentabilidad, y además lo haces sin añadir prácticamente esfuerzo de análisis adicional (porque hablamos de análisis cuantitativo, NO CUALITATIVO, donde no vamos a perder tiempo en leer balances, sino simplemente en usar filtros y "screeners" de ratios fundamentales), entonces merece la pena ampliamente.

En cualquier caso, la prioridad siempre es sentirse cómodo con nuestro sistema y operativa. Si no te sale lo de incluir el AF o el AT, no sirve de nada hacer algo en lo que no crees... aunque estés dejando de mejorar la operativa. Quizá llegue más adelante (o no). En última instancia, el objetivo es sacar rentabilidad y ser feliz. Lo "perfecto" no existe ;)

Saludos !
18/04/2021 14:10
Lo ideal seria el analisis fundamental, pero para que los datos que nos dan las empresas fueran fiables y poco desfasados. Como los datos son fantasia los pequeños inversores nos tenemos que guiar por el AT y no tenemos otra manera, porque no somos Buffet ni nada parecido.
18/04/2021 10:52
Me encanta leerte, Niko, porque tú y yo parecemos almas gemelas.

Mi asignatura preferida en la universidad era análisis de balances y luego, en lo poco que trabajé fuera de los mercados financieros, una de las actividades más importantes era el análisis y valoración de proyectos de inversión; y aún así siempre supe que el análisis fundamental era un camino ciego para mí. Vale más una imagen que mil palabras.

Eres la primera persona a la que veo recomendar el libro de Lars Tvede. Yo le llamo el libro de las mil puertas porque con esa información, una buena base de datos y un poco de inquietud intelectual es imposible que te vaya mal.

En cuanto al sistema... mantenlo simple. Cuando desnudas al mercado de toda su parafernalia lo que tienes que saber son cuatro cosas increíblemente sencillas, lógicas y hasta intuitivas.

Saludos.
18/04/2021 11:19
Primero nos debemos preguntar si los datos contables son reales o maquillados.
Segundo, intentan calcular el Flujo de caja libre de los próximos cinco años es incluso mas exotérico que el AT e intentar adivinar como va a evaluar esos datos el mercado es exotérico al cuadrado
18/04/2021 17:04
La psicología es un factor importante para mis estrategias de inversión (puntos de entrada), intentaré conseguir el libro recomendado, pero quizás lo que considero más importantes en este momento son las proyecciones a futuro. He leído la transcripción de alguna acción antes de tomar alguna decisión de inversión pero nunca de manera sistemática, no sigo la presentación de resultados de todas las acciones en cartera, ni sus gráficas de forma continuada. Si se producen movimientos extraños en el listado del bróker intentó averiguar la causa. Las ventas generalmente las decido porque he encontrado una empresa con mejor relación beneficio- riesgo pero se me hace difícil vender empresas con elevada revalorización (los beneficios fiscales de mantener hacen más difícil la venta).

Para estimar el riesgo de las inversiones me ha resultado muy útil clasificar las empresas como lo hace Peter -Lynch: empresas de lento crecimiento (a evitar), empresas cíclicas, empresas growth, etc. No todas las empresas son aptas para inversiones a largo plazo. Una empresa cíclica con elevada deuda será muy castigada en el momento de una recesión, pero después puede tener grandes revalorizaciones
Pocos gestores recomiendan la inversión a largo plazo, quizás la excepción fue el fondo Nomad que se disolvió tras recomendar los gestores a sus clientes siguiesen con 3 empresas en cartera: Amazon, Kroger (una cadena de supermercados con una gestión impecable con productos de marca propia de calidad), y una tercera empresa que ahora no recuerdo. Para los interesados adjunto las cartas a los inversores que han recopilado:
https://igyfoundation.org.uk/wp-content/uploads/2021/03/Full_Collection_Nomad_Letters_.pdf
Para el largo plazo mi objetivo es buscar empresas para invertir durante la próxima década. Para eso tengo en cuenta tendencias macroeconómicas y la posible competencia (el moat también es importante en mi estilo de inversión).
Evidentemente es difícil prever el futuro; las video llamadas de Skype, por ejemplo, han sido sustituidas por videollamadas entre iPhone, WhatsApp o Zoom en otros campos

El análisis técnico me sirve para planificar puntos de entrada, ventas de puts y calls OTM, etc., para una operativa a medio plazo.
Con un algo de información sobre los números, algo de análisis técnico, algo de estimación del futuro y conociendo el riesgo de la cartera según los tipos de empresa se puede superar la inversión indexada, al menos antes de impuestos.
18/04/2021 22:57
En respuesta a Enrique Vert
Donde dije Kroger debí decir Costco.

Nicholas (Nick) Sleep recomienda una cartera muy concentrada. Con una gran exposición a las mejores ideas de inversión para que suponga una diferencia a largo plazo.

Adjunto imagen con algunas de las frases de las Cartas a los inversores de Nomad
19/04/2021 20:24
Yo la verdad es que no tengo ni idea de análisis fundamental porque no tengo estudios ...por suerte...tengo que decir...es otra gran paradoja de los mercados financieros , no hace falta ser un doctor en economía...para posicionarse en el lugar justo....eso solo pertenece a otro conocimiento ,jajajs
19/04/2021 12:46
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