El espejismo de los analistas

24 de noviembre, 2013 6
Profesor del Experto de Bolsa de la Universidad de Alicante, docente del Máster de Economía Bancaria de la Universidad de Sevilla, autor libro... [+ info]
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3º en inB
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Leía este sábado la columna de mi amigo Daniel Lacalle (es mi amigo porque es de los pocos que puedo criticar y se lo toma con deportividad -se nota que no vive en España-) titulada "El espejismo de Estados Unidos" y, lo cierto, es que no comparto casi ninguna opinión de las que expresa en el artículo. Pero escribo este post a raíz del gráfico de Morgan Stanley que publica en el artículo y que sugiere que el mercado laboral se va a deteriorar.

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En el gráfico podemos ver al fondo (barras grises) los datos reales de creación o destrucción de empleo en el sector privado norteamericano. En octubre se crearon unos sólidos 212.000 puestos de trabajo, superando las pesimistas previsiones de los analistas. Sin embargo, en el gráfico ofrecido por Lacalle, pueden observarse también los indicadores de empleo MSBCI Hiring Plans Index y el MSBCI Hiring Index lo cuales se encuentran en estado de deterioro, sugiriendo que la economía USA está abocada a una nueva recesión. De hecho, el MSBCI Hiring Index ha estado más en terreno negativo que en el positivo desde el tercer trimestre de 2012.

¿Suena extraño no? Se puede observar como el dato oficial de empleo y estos dos indicadores de Morgan Stanley, declinaron prácticamente juntos durante la última recesión estadounidense. Y también como su punto de inflexión a principios de 2009, se produjo a la vez y como volvieron a terreno positivo de una forma altamente correlacionada en la consiguiente recuperación. Pero ahora la historia ha cambiado. Este tipo de divergencias son las que un operador macro tiene que analizar, para verificar si los indicadores de empleo que utiliza están desfasados y, por tanto, si es mejor hacer caso a estos nuevos indicadores o, por el contrario, los nuevos contienen elementos extraños que obligan a descartarlos como herramientas válidas.

El dato oficial de empleo, ya sabemos cómo se genera. La administración norteamericana, le pregunta a 145.000 entidades privadas y agencias gubernamentales si se está contratando o despidiendo personal y otros aspectos de interés sobre el mercado laboral. Fácil de entender y además con un histórico amplio para valorar si es un indicador fiable para valorar la situación del empleo y de la economía.

Pero ¿qué es y de dónde vienen esos datos laborales generados por Morgan Stanley? Según un documento publicado por la propia Morgan Stanley he podido conocer lo siguiente:

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Traducido libremente:

Primero, vamos a recordar, que cada uno de los indicadores incluidos en el Morgan Stanley Business Condition Index, se calcula como un índice de difusión. En general los índices de difusión reflejan el número de puntos que un dato ha variado con respecto al periodo previo, pero no reflejan la intensidad de dichas variaciones. Así, una de las limitaciones de los índices de difusión es que solo reflejan la amplitud pero no la profundidad de lo movimientos económicos. Esto eso, los índices de difusión son inherentemente incapaces de ofrecer un análisis sobre la mejora o deterioro real de un sector. Dicho de otro modo, el índice de difusión no capta la profundidad del cambio de opinión del analista, pero sí podemos averiguar si la debilidad percibida por los analistas sobre un determinado tema se ha vuelto más generalizada.

Es decir, sabemos que estos indicadores de empleo no son extraídos directamente de las empresas, sino de analistas. Y además, sabemos que el indicador de difusión puede volverse negativo si los analistas siguen teniendo expectativas de creación de empleo pero que estas expectativas son menores que el mes pasado. En resumen, pueden estar estimando creación de empleo, pero menos creación de empleo y, por tanto, el índice de difusión reflejará un nivel negativo o por debajo de 50, que es lo que -previsiblemente- actualmente está ocurriendo con esos indicadores de Morgan Stanley. Se entiende que la pregunta que Morgan Stanley le realiza a los analistas no es cuánto empleo se va a crear o a destruir, ni siquiera si se va a crear o destruir, sino si creen que la situación del empleo empeorará, mejorará o se mantendrá estable. 

A estas alturas, todo empieza a sonar a que, en vez de observar el mundo real, nos estamos entreteniendo con las sombras del mismo. Tenemos indicadores conocidos por todos que reflejan que se está creando empleo, indicadores que tienen décadas de existencia y que (con una enorme fiabilidad) han señalado correctamente cuando el mercado laboral está cambiando de tendencia. Y, por otro lado, tenemos un par de indicadores de un famoso banco que solo tiene un historial de 10 años y que son indicadores que no están pensados para descifrar claramente si se está creando o no empleo, sino para saber que opinan los analistas del empleo y esto se refleja mediante un índice que puede llevar a la confusión. Confusión de confusiones es el título del primer tratado bursátil del que se tiene constancia, escrito por un español residente en los Países Bajos. Y no fue casualidad que eligiera ese apropiado título para hablar de la bolsa.

Los indicadores de difusión pueden ser útiles si están correctamente construidos y se basan más en datos reales que en meras opiniones de los analistas. Por ejemplo, los famosos índices de difusión sectoriales del instituto ISM, se obtienen tras preguntar a los empresarios del sector manufacturero o del sector servicios, si los datos reales de sus empresas están yendo a mejor o a peor. Es una pregunta sustancialmente diferente que preguntar a los analistas si creen (estiman, esperan, preveen) que algo va a mejorar o a empeorar.

El truco le ha durado a Morgan Stanley unos años, pero ahora la magia se está deshaciendo y este índice no tiene nada que aportar. Todo se trataba de un truco de espejismo de Morgan Stanley y los analistas a los que consulta. La prueba la encontramos en el mismo gráfico. Si hubiéramos hecho caso al MSBCI Hiring Index, deberíamos haber mantenido una perspectiva muy negativa sobre el mercado laboral norteamericano, que es lo mismo que decir que deberíamos haber mantenido una perspectiva negativa sobre la economía estadounidense, que es lo mismo que decir que deberíamos haber mantenido una perspectiva bursátil bajista. Pero desde finales de 2012 se han creado unos 2 millones de puestos de trabajo y el S&P 500 ha ascendido un 25% sin incluir dividendos.

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De cuando los indicadores económicos fallan

 

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Este artículo tiene 6 comentarios
Hace mucho tiempo que deje de leer a Daniel porque IMHO creo que ha llegado a ser muy biased o con un pensamiento one-sided y un tanto radical, a pesar de que como profesional es admirable.

The better known and more frequently quoted they are [experts], the less reliable their guesses about the future are likely to be. The accuracy of an expert’s predictions actually has an inverse relationship to his or her self-confidence, renown, and, beyond a certain point, depth of knowledge. People who follow current events by reading the papers and newsmagazines regularly can guess what is likely to happen about as accurately as the specialists whom the papers quote. Our system of expertise is completely inside out: it rewards bad judgments over good ones., Philip Tetlock


Saludos
24/11/2013 18:40
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