OMICRON: ¿vacunación obligatoria o no? ¿derechos individuales o bien común?

17 de enero 16
Inversor particular. Autor del libro: "El Camino hacia el Sol: Economía, Energía, Medio Ambiente y Sociedad"
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La pandemia de la COVID-19 ha supuesto desde finales de 2019 y hasta nuestros días un cambio obligado en la forma de entender la convivencia social, afectando indudablemente tanto el aspecto sanitario como económico, que van asociados.

En la evolución de la pandemia, las vacunas han supuesto un punto de inflexión, ya que aunque no son esterilizantes (no impiden totalmente la infección), son muy eficaces en evitar la enfermedad, y con ella las hospitalizaciones, y los problemas de saturación de capacidad hospitalaria, y la mortalidad.

A pesar de su eficacia, esta se ha visto empañada por la aparición de nuevas variantes, la última OMICRON, caracterizada por una mayor transmisibilidad medida a través del número reproductivo (R0), que ha alcanzado un valor de 10, con respecto al 2,5 de la cepa de Wuhan o 7 de la variante delta, La mayor transmisibilidad da lugar a que OMICRON desplace a la variante delta, la prevalente hasta la aparición de OMICRON (figura siguiente), ya sea ello debido a una mayor capacidad de replicación y/o cierto nivel de escape inmune.

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Figura.- Our World in Data. Evolución de la proporción de variantes delta y OMICRON en Reino Unido, Estados Unidos, España e India.

Pero OMICRON también se ve acompañada de una menor patogenicidad,  asociada esta a la preferencia de la variante por las vías aéreas superiores en lugar de los pulmones, y con ello de un menor número proporcional de ingresos hospitalarios y fallecimientos (figura siguiente). Aunque sin embargo, a pesar de ello, OMICRON da lugar a que, aunque proporcionalmente el número de ingresos hospitalarios y muertes se reduzca, lo haga en menor medida en términos absolutos debido a una mayor transmisibilidad, incrementando la presión sobre el sistema sanitario.

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Figura.- Our World in Data. Incidencia y muertes por millón de habitantes  . Datos en medias móviles de siete días.

Y el problema de la COVID hay que valorarlo desde un punto de vista holístico, ya que en la transmisibilidad influyen factores virales, del huésped, y del entorno.

Esto quiere decir que el grado  de inmunidad de la población, ya sea por haber pasado la enfermedad o mediante vacunación, es importante es un parámetro clave para alcanzar la inmunidad de grupo. Siendo esta  también función del número reproductivo R, de tal forma que cuanto más alto sea este, se requiere que un mayor porcentaje de población esté inmunizada.

Por tanto, hay varios factores a tener en cuenta. El más importante, incrementar el porcentaje de población inmunizada. Siendo en este punto el tema a debate si vacunar a niños o no. En contra de la medida se ha especulado con que no se puede utilizar a los niños para lograr inmunidad de grupo y evitar que las personas susceptibles enfermen e incluso mueran.

Además de haberse argumentado la probabilidad de que sufran efectos secundarios como miocarditis. Si bien este hecho es muy poco frecuente   (1-6/casos por millón), y mucho menor que en jóvenes infectados (40/millón)

Pero es que además, cabe señalar que los niños también enferman, son hospitalizados, pueden sufrir long COVID (secuelas durante largo tiempo), e incluso mueren, si bien todo ello en una proporción mucho menor que los adultos; y además, desde el punto de vista social, pueden contagiar intrafamiliarmente a personas susceptibles.

Y en segundo lugar, la conveniencia de dar una tercera dosis de recuerdo o no, lo cual también es motivo de debate. Dado que se ha indicado que un espacio temporal corto entre dosis, o dosis repetidas, podrían sobreestimular el sistema inmune dando lugar a su “agotamiento”, haciendo la vacuna menos eficaz. Aunque con respecto a este tema, también caben excepciones, como los grupos vulnerables por edad, inmunodeprimidos o con otro tipo de patologías subyacentes.

Por tanto, desde, el punto de vista clínico y epidemiológico, parece razonable inducir a la población a vacunarse, siendo más discutible   la obligatoriedad, y la administración de una tercera dosis (booster), por lo menos en adultos sanos jóvenes.

Sería conveniente reconocer que la pandemia actual supone un problema de salud pública que afecta a toda la sociedad debiendo esta tomar medidas para controlar el problema. Sin embargo, surge el inconveniente del negacionismo, ya sea de la existencia del virus, de la efectividad de las vacunas, o la incidencia de efectos secundarios de la vacuna.Todas ellas posturas un tanto absurdas, después del número de fallecidos, como de la eficacia demostrada, pudiendo incluso considerarse las vacunas de RNA como un hito científico, o la mínima incidencia de reacciones adversas graves a las mismas.

A pesar de la importancia epidemiológica de la vacunación, hasta ahora, las sociedades y su legislación protegían el derecho a decidir individual de vacunarse o no. Situación que está cambiando, abriéndose en la Unión Europea el debate sobre la conveniencia de hacerla obligatoria,  si bien reconociendo que esta competencia recae  sobre cada uno de los países miembros, lo que ya está planificado o ha sucedido en algunos países como Alemania y Austria (figura siguiente). En Italia para mayores de 50 años, en Grecia para mayores de 60 años. 

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Figura.- The Economist.  Austria and Germany struggle to impose a national vaccine mandate

Si bien es cierto que la obligatoriedad no implica que la medida tenga éxito. Y tampoco está claro que los tribunales constitucionales de distintos países la aprueben finalmente.

Una alternativa a la obligatoriedad ha sido implementar medidas coercitivas que suponen una obligatoriedad indirecta, creando un status jurídico especial para los no vacunados impidiéndoles determinadas actividades y por tanto reduciendo sus derechos como ciudadanos.

El debate, en cualquier caso, se centra en que debe prevalecer: el derecho individual o el colectivo de defensa de un bien público como es la salud pública. Teniendo las decisiones tomadas consecuencias sanitarias, laborales, económicas y sociales.

Es decir, el derecho individual de la libertad de elegir frente a las externalidades negativas derivadas de dicha decisión individual. Entre las externalidades negativas se consideran el riesgo de infección a terceros, el gasto sanitario asociado al tratamiento del enfermo no vacunado, o el de los casos secundarios que origine el primero; o el coste económico derivado de las bajas por COVID-19, o incluso de confinamientos perimetrales o toques de queda si llegaran a producirse.

Y esta decisión individual, por tanto, supone una situación de riesgo moral en cuanto que se hacen recaer los costes de distinta índole sobre el resto de la sociedad.

Sin embargo, al mismo tiempo, y aunque la sanidad pública es un bien público y debe protegerse, las multas a los no vacunados son una coacción que atentan con la libertad individual de elección, considerándose este uno de los pilares de las democracias actuales.

El problema puede radicar en que se disocia el principio liberal de libertad de elección, de la responsabilidad sobre las consecuencias derivadas de dicha elección. Es decir, un no vacunado no debería acudir, por voluntad propia, a los centros sanitarios públicos, en mayor medida cuando la vacuna es gratuita y podría evitar esa situación.

Pero por otra parte, la sociedad no debe desamparar a sus ciudadanos, constituyendo un deber moral llevar a cabo esta ayuda. Por lo que podría interpretarse la multa como una alternativa a una decisión pública más peligrosa: no tratar la sanidad pública a los no vacunados.

Indudablemente es un tema complejo, y la discusión está servida. 

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Este artículo tiene 16 comentarios
Los organismos públicos siempre han estado un paso por detrás en la gestión de la pandemia. Desde la OMS negando la existencia de la pandemia en sus inicios hasta el bloqueo a Sudáfrica tras la variante Omicron.

En relación con la libertad individual desde el inicio han sido los estados los que han decidido cuando y con qué dosis vacunarse. La tercera dosis comenzó a administrarse mucho después de ser evidente que pacientes contagiados por COVID se podían contagiar nuevamente unos meses después y a veces con mayor gravedad.(seguramente la variante delta).

Una de las medidas más absurdas que he visto durante la pandemia es el requerimiento de códigos QR de vacunación para el desplazamiento a determinados países cuando el viaje se realizaba en avión pero no cuando se realizaba por carretera. (Es que el COVID tiene predilección por desplazamiento en avión y no de desplaza en el metro).
Ante la alta contagiosidad de la variante omicron en breve toda la población española estará vacunada o inmunizada de forma natural.
Me gustaría que la 4ª dosis de la vacuna estuviese disponible a tiempo para la población que lo requiera por criterios individuales más que por normas rígidas determinadas por las ocurrencias políticas del momento.

En determinados profesiones durante el último año considero que se podría haber exigido la vacunación para evitar contagio a una población vulnerable. El grado de protección de la vacuna ahora es menor frente a la variante omicron, como consecuencia los vacunados también pueden contagiar durante varios días por lo que exigir una mascarilla FP2 bien ajustada puede ser suficiente, al haberse demostrado esta medida extremadamente efectiva.
La población infantil, mayoritariamente no vacunada es la que en ese momento presenta su mayor pico de ingresos hospitalarios.

Estarán disponibles las vacunas para dosis de refuerzo para quien lo necesite (o su médico estime oportuno) por su estado de salud físico o emocional o serán los gobiernos los que decidan.
18/01/2022 02:01
En respuesta a Enrique Vert
Evidentemente las instituciones y gobiernos han ido por detrás de la pandemia, pero quizá ir por delante, en algunos casos, es complicado. Quizá cabe destacar las iniciativas del gobierno español al comienzo de la pandemia indicando que las mascarillas no eran necesarias y después confinando de forma absurda, o los toques de queda, que limitan horarios pero actividades de riesgo.
Y es cierto que la protección de las vacunas es inferior, pero una tercera dosis de Pfizer incrementa el nivel de anticuerpos neutralizantes 25 veces equiparando la protección al de toras variantes. Aunque lo verdaderamente importante es la protección frente a la enfermedad, no a la infección. https://www.pfizer.com/news/press-release/press-release-detail/pfizer-and-biontech-provide-update-omicron-variant
En cualquier caso la tecnología de RNA permite la adaptación rápida a las nuevas variantes que surjan si fuera necesario, de forma más eficaz que la vacuna periódica frente a la gripe.
18/01/2022 07:10
Veo que usa usted el neolenguaje, habla de vacunas en vez de terapia experimental (los prospectos hablan de fin de la fase 3 en 2024), o de inmunizar a la población con ellas cuando se ha visto claramente que no inmunizan absolutamente nada...
18/01/2022 06:47
En respuesta a Miguel Hernandez
Supongo que es consciente de que lo que dice no es cierto. La aprobación se desarrolló rápidamente y se llevó a cabo como uso de emergencia dada la situación existente. Y las vacunas suponen un hito histórico en el desarrollo científico, algo incuestionable.
18/01/2022 07:00
En respuesta a Víctor Díaz
Buenas tardes,

si "las vacunas suponen un hito histórico en el desarrollo científico, algo incuestionable" porqué no le dieron el año pasado el Nobel de Medicina a los científicos de Pfizer, AstraZeneca y demás farmacéuticas y se lo dieron a "los descubridores del tacto y la temperatura", David Julius y Ardem Patapoutian. Lo han tenido blanco y en botella.
https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Ganadores_del_Premio_Nobel_de_Fisiolog%C3%ADa_o_Medicina

Sabemos que la aprobación se "desarrolló rápidamente" porque se hicieron más laxos los controles que cualquier farmacéutica tiene que pasar para lanzar un fármaco al mercado y eso creo que en una web de finanzas y economía lo vemos claramente con las noticias de la cotización de las farmacéuticas.

Las dos bombas atómicas también se lanzaron "como uso de emergencia" o las hubiesen lanzado los alemanes de tenerlas y supusieron un "desarrollo científico" considerable en la industria armamentística y la nuclear.

Espero que no se me ofenda pero es que yo esta pandemia y la situación sicológica que ha creado la veo igualita a la situación que se vivió en Estados Unidos (y supongo la URSS) durante la Guerra Fría ante un posible ataque nuclear y que se ve meridianamente reflejada en la película El puente de los espías que programaron el pasado sábado. Paranoia total, se tenga o no razón, en el que los argumentos de uno u otro lado no valen, sino lo que la muchedrumbre, manipulada día y noche, acepta y no discute.

Un saludo.
18/01/2022 14:51
En respuesta a Javier Martínez López
Las vacunas han supuesto un avance tecnológico muy importante. El hecho de que no les hayan dado el Nobel a sus descubridores no implica que no se lo den en un futuro.
Se desarrolló rápidamente debido a la emergencia sanitaria que suponía la pandemia. También puede ser considerado un avance en la gestión llegar a aprobar un fármaco en 1 año en lugar de diez. Aunque indudablemente no se puede generalizar para todo ni en todas las circunstancias.
Desde mi punto de vista no se puede comparar la situación de la pandemia con una guerra fria, si bien coincido en que existe un cierto de grado de manipulación pública que ha limitado las libertades individuales sin un respaldo científico de las medidas adoptadas, o por lo menos unas medidas exageradas para la situación creada.
18/01/2022 15:45
En respuesta a Víctor Díaz
Lo que más me preocupa de lo que ha escrito es que realmente se lo crea. El que se acorten los plazos para la aprobación, pasando de 5 años a 2 meses, no es ningún hito, es una temeridad. Rezo para que estas "vacunas" (permítame el uso de las comillas, para distinguir lo que de toda la vida ha sido una vacuna, un inyectable del antígeno del que se desea obtener protección), con una tecnología nueva nunca antes usada en humanos y ahora inoculada de forma mundial, no tenga efectos secundarios graves a medio o largo plazo (ejemplos tenemos en la historia de medicamentos retirados años después tras comprobar sus nocivos efectos secundarios). Por lo pronto se aprobaron con la promesa de la inmunidad, y dicha promesa ha quedado hecha añicos, como mucho puede ayudar en algún caso a que la enfermedad no sea más grave y no hay conclusiones claras sobre esto viendo los (pocos) datos que ofrecen los distintos países.

La fijación de las autoridades en vacunar indiscriminadamente incluso a la población sana y joven, así como la toma de medidas para eliminar derechos fundamentales de los ciudadanos incluso atentando contra la legalidad vigente, dibuja un panorama sombrío y trae reminiscencias de tiempos pasados que aún siendo aún recientes, parecían olvidados y marcados como "lección aprendida".
18/01/2022 18:32
En respuesta a Miguel Hernandez
Puede que haya sido una temeridad, una temeridad controlada que ha salvado muchas vidas. Una nueva tecnología que puede servir para muchas más cosas que vacunas. Vacunas que por cierto no son solo antígenos sino también microorganismos atenuados o muertos. Y si bien es cierto que algún medicamento ha tenido efectos secundarios graves, parece ser que solo ha sido la talidomida de los miles comercializados. Y además debemos tener en cuenta que muchos medicamentos comunes pueden tener efectos adversos en función de la estructura genética del individuo, lo estudia la farmacogenética, y se siguen dando, y otros, se retiran con el tiempo, es como evoluciona la medicina.
Por otra parte, las vacunas si inmunizan, pero en menor nivel del esperado, y aunque importante, es más importante evitar la enfermedad, y eso si lo logran. Los datos están mostrados en esta entrada y la web Our World in Data está plagada de datos.
En cuanto a las medidas tomadas por los gobiernos si estoy de acuerdo, e incluso publiqué algo al respecto: https://golpedefecto.blogspot.com/2021/01/crisis-sanitaria-medidas-y-derechos.html
18/01/2022 19:45
Yo creo que el tema está claro, ni si quiera los niños en España tienen la obligación de vacunarse de enfermedades ya casi en desaparición, los colegios no pueden negarse, al menos en los públicos, a que se puedan matricular, el derecho a la enseñanza está por encima... con lo cual, no hay debate, vacunar no será obligatorio.

Dicho esto, que cada cual con su cuerpo haga lo que quiera, yo lo tengo claro, vacunado y esperando la tercera dosis y aplicar las medidas lógicas para prevenir contagios como son la mascarilla principalmente y me parece bien la exigencia de la cartilla de vacunación para ingresar en algunos tipos de lugares, eso si, no me parece nada correcto que el gasto o las multas vayan a parar a los empresarios o pequeñas empresas como son la restauración. Ese gasto ha de correr por parte del estado... es fácil, al que le pillen en un local donde se exige vacunación y no la tengan, que le metan la multa correspondiente, pero no al que encima de vivir en situación frágil durante dos años, encima le cargen de más trabajo y además la amenaza de multa.

Un saludo.
18/01/2022 13:41
En respuesta a Keki Trance
La vacunación no es obligatoria, de momento.
Probablemente nos infectemos todos a lo largo del tiempo, motivo por el que creo hay que incidir en mayor medida en métodos para frenar la enfermedad.
Y recuerde, todo lo que supone ayudas y gasto lo pagaremos todos, es una socialización del problema.
18/01/2022 15:34
En respuesta a Víctor Díaz
Frenar la enfermedad es complicado, los sueños de solucionarlo todo con la paralización de la actividad se ha demostrado totalmente insostenibles hace ya mucho y quizá ahora mismo estamos en un punto de inflexión en varios aspectos; La evolución de la enfermedad, los resultados de las medidas paliativas como son las vacunas, la forma de tratar la información y la vuelta al sentido común que ha estado ausente en mi opinión casi desde el principio de la pandemia.

Esta ola de contagios ha sido la más alta, el efecto de las vacunas dicen que dan resultados... la realidad es curiosa, el otro día leí que más del 50% de los infectados son asintomáticos, todos los contagios que conozco han sido de sintomatología bastante leve o incluso ínfima, las bajas se están tramitando de 7 días y ya suenan los ecos de considerarla: enfermedad común. El Covid no se va a marchar.

Mire, yo el otro día fuí cuando me di cuenta que los niños pueden ir al colegio sin cartilla de vacunación. A los niños se les meten 9 vacunas creo y resulta, que algunos no tienen ninguna puesta y a sus padres no hay quien les meta en vereda. Yo de verdad, viendo el precedente, no creo que se vaya a imponer la vacunación obligatoria y de ponerse en marcha, deberían de correguir los deberes pendientes al respecto.
18/01/2022 17:12
En respuesta a Keki Trance
Usted se refiere a frenar los contagios, no la enfermedad, y a ese respecto puedo estar bastante de acuerdo, ya que no comparto las medidas que se implementaron. Pero frenar la enfermedad cada vez es menos complicado y se están dando pasos importantes. Desde las vacunas que reducen las hospitalizaciones a fármacos como molnupiravid, metadona, tocilizumab o paxlovid.
Y en cuanto a la existencia de portadores asintomáticos, también podría pensar que lo son precisamente por haberse vacunado, y en caso contrario podrían haber sido ingresados. Y todo ello no es incompatible con que el virus se vuelva endémico, como parece está ocurriendo, y en ello confluyen distintos factores, tanto virales como del huésped, la inmunidad adquirida, tanto por vacunación o infección.
18/01/2022 19:53
Este tema se parece a los referendums que se van repitiendo hasta que se consigue el objetivo deseado y ahí se termina el debate.
Plantear la posibilidad de obligar a vacunar a toda la población quiere decir que su postura es que es así lo que quiere y espera que suceda.
Tratar de pedir al Estado que nos trate como a niños y que decida que hacer con nuestras libertades y nuestros cuerpos es ir directo a la dictadura. Siempre van a ocurrir situaciones de peligro que debemos afrontar desde la madurez y no desde la inmadurez, pretender que sea el Estado el que lo haga nos lleva directo a entrega de nuestras libertades.
Si usted cree en las vacunas (de hecho reaparece para seguir hablando de su obligatoriedad) proponga un debate real en los mass media (lo cual todavía no ha sucedido) y sin censura (lo que no es oficial en este tema es censurado en muchos sitios de mass media) e invite a todas las posturas para que haya un debate real y plural sobre como afrontar esta situación.
Cuando se propone imponer multas por un supuesto sobrecoste de la sanidad por los no vacunados (cuando se contagian vacunados y no vacunados), habría que hacer lo mismo con los que llevan hábitos no saludables como los que beben alcohol, consumen mucha carne, tienen sobrepeso, alta ingesta de azúcares, los que se contagian de sida etc; porque los no vacunados si están pagando ese sobrecoste a dichos pacientes.
EL pedir que los no vacunados no puedan acceder a determinados lugares se parece tanto al apartheid de Sudáfrica o al segregacionismo de los EE.UU. Y, siempre hay un motivo que la mayoría de la población acepta, ahora es por una posibilidad de contagiar (cuando se contagian y se enferman tanto vacunados como no vacunados) o una superioridad racial (que en su época era aceptada por la mayoría).
Decir que en otros países ya se han planteado la vacunación obligatoria es como plantear adoptar la sharia porque hay países que lo hacen. Hay que compararse con los países que respetan la libre decisión de sus ciudadanos.
Que la vacuna está siendo un éxito es algo que se irá viendo a lo largo de los años; de hecho se están produciendo miocarditis, muertes y reacciones adversas que hay que tener en cuenta ya que esta vacuna sigue siendo una vacuna en fase experimental, por no hablar de que realmente es un medicamento que lleva tecnología arn y que nadie sabe susconsecuencias a largo plazo.
Le recomiendo que también lea posturas no oficiales, además de las oficiales, para sacar una conclusión lo mas objetiva posible; le pongo un par de enlaces por si le puede servir:

https://cesarvidal.com/la-voz/editorial/editorial-quien-cuando-y-como-creo-el-coronavirus-17-01-22#.YebXr7o43jI.gmail

https://diario16.com/las-vacunas-no-son-seguras-el-espectro-amenazante-de-los-debates-que-nunca-tuvieron-lugar/
18/01/2022 18:29
En respuesta a carlos guzman
Bueno, yo pienso que el estado debe preocuparse de dar educación imparcial y objetiva a la gente, todo ello acompañado de transparencia, para que la gente tenga cierta cultura y opine con conocimiento. Lo contrario puede asimilarse a una oclocracia y por tanto una degradación del sistema.
Y es algo obvio que el negacionismo repercute sobre la sociedad, no solo sobre el sistema sanitario, sino también sobre la economía. El negacionismo en su fin es una externalidad, y tal externalidad supone un riesgo moral en cuanto a que el individuo que toma una decisión no se hace cargo de las consecuencias de la misma.
Y sería una buena idea que este concepto se extendiera a otras enfermedades derivadas de malos hábitos que se tienen conscientemente y voluntariamente. Si hubiera una sanidad privada y las primas pagadas fueran en función de comportamientos quizá se evitarían muchas enfermedades. El problema es que el buenismo social, que en cierto modo comprendo, no considera moral dejar sin ayuda al que lo necesita.
Y en cuanto a COVID se trata simplemente de entender que la sanidad pública es un bien público, que nuestras actitudes condicionan a los demás y los perjudican.
Y permítame que le diga que tengo suficiente formación científica como para que Cesar Vidal me tenga que enseñar algo, probablemente sea al revés. Y en cuanto a artículos hay miles que dicen lo contrario. Por qué cree que estos son los que dicen la verdad y no los miles de artículos científicos escritos al respecto?
18/01/2022 20:13
Joder , anda que si no hubiera llegado ninguna vacuna ...
Las mutaciones se producen en países con baja tasa de vacunas .. yo he pasado el Covid estoy vacunado tres veces y es un catarrillo de poca monta un resfriado común es más duro
18/01/2022 19:15
En respuesta a Pepe Mary Fer
Indudablemente son eficaces, y la no vacunación facilita la aparición de variantes, pero también se ha dado el caso de aparición de variantes en enfermos inmunodeprimidos tratados con sueroterapia.
18/01/2022 19:56
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