Confundir horizontes temporales es bajo mi punto de vista el mayor y principal error que comenten la inmensa mayoría de inversores. Hablo mucho de ello en mi curso de análisis técnico porque cuando usamos los gráficos como principal herramienta de toma de decisiones, es todavía más importante comprender bien lo que significan los horizontes temporales de inversión. Hay muchas formas de verlo y es importante llegar al fondo de la cuestión.
Por "confusión de horizontes temporales" quiero decir en realidad muchas cosas, porque son numerosos los errores en los que podemos caer por "bailar" constantemente de un horizonte a otro. Porque no nos engañemos: no es nada fácil ceñirse al largo plazo (que es el horizonte más importante porque ahí es donde la marea, ya sea alcista o bajista, es más fuerte). Lo clásico es el inversor que compra para pegar un pelotazo a corto plazo y se acaba quedando enganchado a largo plazo porque no ha salido como esperaba, o al revés, el inversor supuestamente tranquilo y calmado de largo plazo que nada más comprar ve cómo su acción sube un 20% en las primeras dos semanas, y se precipita a vender para recoger esos jugosos beneficios. Ambos han traicionado su intención inicial, es decir, no han respetado su método o filosofía de inversión. Podemos ir mucho más allá, pero en este post quiero hablar de los siguientes dos gráficos, que muestran el mismo dato pero presentado de formas diferentes, de forma que el primero se centra en el corto plazo (lo que ha ocurrido recientemente) mientras que el segundo se centra en el largo plazo (la marea de fondo, el “hacia dónde vamos y de dónde venimos”).
En el primer gráfico vemos los "global equity inflows" (es decir, entradas de dinero hacia las acciones mundiales). Son datos semanales, y el gráfico nos muestra esos flujos semanales desde el año 2002, es decir, los últimos 20 años, que no está nada mal.
Está entrando dinero en bolsa como nunca... en los últimos 20 años. Y eso, si aplicamos la teoría de la opinión contraria (que es un enfoque clave para ganar en bolsa), significa que tenemos que tener mucho CUIDADO con el timing actual porque probablemente la relación riesgo-recompensa no es favorable, globalmente hablando. Eso no significa que tengamos que caer ya, ni la semana que viene, pero si ponemos en una balanza el potencial alcista y el riesgo correctivo, seguramente no compensa "lo que queda por ganar" en comparación con "lo que podríamos corregir" en un momento dado.
Este gráfico anterior es contundente y destacado. Pero es muy curioso cómo utilizando el mismo período (unos 20 años) pero cambiando la forma de presentar los datos, podemos llegar a una conclusión opuesta. El gráfico (en el panel inferior) presenta los flujos ACUMULADOS a acciones globales. Es decir, en lugar de coger el dato de cada semana y ponerlo en el gráfico, los datos se van acumulando semana tras semana.
Y aquí la historia cambia totalmente. En lugar de interpretar que “todo el dinero está entrando o está ya en bolsa”, se interpreta que hemos tenido un rebote muy vertical en los últimos meses... pero que solo es una pequeña parte de todo el dinero que salió de las acciones mundiales desde 2018. ¡ Y esto es lo que realmente importa !
En realidad, si miramos bien el primer gráfico podemos ver o intuir esa salida de dinero desde 2018 (es decir, un saldo globalmente negativo), pero nada comparado con el segundo gráfico.
El primer gráfico tiene mucho RUIDO, es decir, alternancia de semanas con entradas y salidas de dinero, que dificultan que podamos ver una tendencia. En cambio el segundo gráfico es mucho más limpio. ¿Por qué? Pues porque se centra en el largo plazo, y no en lo que ha ocurrido en las últimas semanas o meses. Pensar a largo plazo es lo correcto, pero no es fácil porque las noticias y los medios nos hacen “vibrar” con esas oscilaciones del corto plazo, que son mucho más excitantes y divertidas que la monotonía del largo plazo.
Lo importante es la estrategia de largo plazo, lo cual no significa que no hagamos nada a corto plazo. Pero todas las decisiones de corto plazo son ajustes tácticos al servicio de la estrategia de largo plazo.
CONCLUSIÓN.
Lo que estos gráficos nos dicen en realidad es que a corto plazo la relación riesgo-recompensa no es atractiva y los mercados podrían corregir fuerte en cualquier momento (hablando de Renta Variable mundial, y americana en particular). Pero más allá de esa consolidación (cuya duración y profundidad es otro debate importante), lo normal es que todavía quede tendencia alcista. Insisto, hablamos de RV mundial, no del Nasdaq ni de las FAAMNG...
Esta es la conclusión estratégica de estos dos gráficos, que después tendremos que ir corroborando a corto y medio plazo. No se trata de hacer una apuesta y ver dentro de 12 meses cómo estamos, sino de ir adaptándonos a la realidad a medida que evoluciona y a medida que vamos obteniendo nuevos datos e informaciones.
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