Compra cuando todos hablen de la prima de riesgo

15 de julio, 2012 0
Profesor del Experto de Bolsa de la Universidad de Alicante, docente del Máster de Economía Bancaria de la Universidad de Sevilla, autor libro... [+ info]
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1º en inB
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La Política

Decía Napoleón que cuando quería que un asunto no se resolviera, lo encargaba a un comité. Posiblemente es la frase que mejor sintetiza la incompetencia de las masas o grupos para conseguir algo. 

Tan irreal es que la humanidad pueda funcionar de manera colectivista, que todos los regímenes políticos no han sido más que un armazón estético e intelectual transitorio dirigido por una élite, ya fuera el comunismo ruso, la dictadura nazi, el actual Singapur o la pseudodemocracia española. 

Los antiguos romanos, tan avanzados como ellos fueron, comprendieron esta realidad hace ya más de 2000 años. Así tenían todo un sistema político lleno de órganos consultivos y cargos políticos que utilizaban para dirigir la república  en tiempos comunes. Pero cuando las cosas se ponían feas, reconocían la incompetencia de las masas y comités y directamente nombraban a un "dictador".

Desde entonces, nada ha superado ese momento de brillantez pragmática que se sacaron de la manga los romanos. 


Creo en el individuo y creo que todo el sistema debe girar en torno al individuo y en como preservar su libertad de ser cercenada por otros individuos o por instituciones más o menos fagocitarias. El progreso humano casi siempre tiene su origen en una acción individual. Al fin y al cabo no fue un comité el que descifró la teoría general de la relatividad, sino un desaliñado físico alemán. No fue un comité el que inventó el avión, fueron los intentos individuales de personas como los hermanos Wright o Santos Dumont. Internet como hoy lo entendemos (www) no fue inventado por un organismo público, sino por un científico que tenía una necesidad concreta para un proyecto.

Hoy en día existe una cierta ideología política, la del 99%, que es algo así como si las masas hubieran tomado consciencia de que son una masa y creen que si se organizan podrán cambiar el rumbo de las cosas. 

Probablemente no cambiarán nada, en el mejor de los casos -si la suerte les acompaña- mutarán el armazón estético e intelectual del actual régimen, pero seguirán siendo dirigidos por una élite. El 99% de hoy, son el tercer estado y las masas de la revolución francesa, o las masas de la revolución rusa, o los españoles de la transición. Lo cambiaron todo, para que todo siguiera igual. 

Las masas reaccionan a las circunstancias. Los diferentes sistemas políticos son modas adaptadas a esas circunstancias. Pero lo único cierto es que esas modas no serán más que disfraces para el verdadero sistema de poder que nos dio la madre naturaleza: la élite que gobierna a las masas, la masa que es gobernada por la élite. No hay otra forma que pueda mejorar lo que viene de una evolución de miles y millones de años. 

En esos cambios de disfraces en los que la masa cree cambiar algo, la élite (siempre avispada) se cambia también el disfraz y dice comulgar con el nuevo sistema. Los que levantaban la mano para cantar el "cara al sol" son los mismos que hoy en dia se dan golpes en el pecho por la democracia. Pero los de arriba siempre serán los de arriba y los de abajo siempre serán los de abajo. Palabra.




La Sociedad

La sociedad está compuesta de individuos. Algunos más parecidos a Einstein y otros más parecidos a Jack el destripador. Es la naturaleza humana. Capaz de ofrecer al mundo sujetos maravillosos y a su vez seres abominables. 

Como conjunto, el hombre está más cerca de ser un animal que de un ser reflexivo dotado de algunas cualidades dignas de los dioses. Apenas hay diferencia entre una manada de lobos y la humanidad. Lo único que evita que los lobos  o los hombres se devoren entre sí todo el tiempo, es que, en la manada de lobos o en los grupos humanos, siempre hay un liderazgo que impone cierta paz social durante periodos más o menos extensos. La misma naturaleza nos dotó de ese mecanismo de liderazgo para que los animales tiendan más a perpetuarse que a destruirse. Al fin y al cabo, sin una élite que nos dirija, nos destruiríamos inmediatamente. La naturaleza es sabia y nos ha dotado de un sistema social y político que podemos disfrazar pero no modificar.

Las masas, los hombres como conjunto, disfrutan de una psicología brutalmente animal y poco reflexiva. Si hay un pequeño fuego en el teatro, probablemente la mayoría de los muertos serán por aplastamiento, no por el fuego. 

La psicología de masas funcionaba más o menos bien cuando un mamut aparecía en el valle y todos gritaban y corrían despavoridos haciendo llegar a todos los miembros de la comunidad la alerta del inminente peligro. Así la mayoría se salvaba. 

Pero no estamos diseñados para encontrarnos con un peligro en un espacio cerrado como un teatro en el que la salida es estrecha. 

Una masa de hombres no dista nada de una piara. Como individuos o miembros de la piara podemos confiar en las ideas y gustos de la sociedad cuando se refieren a funciones básicas. Me explico. Si un cerdo ha encontrado una zona de buenos alimentos, la piara puede confiar en la información de ese cerdo porque sabe que el cerdo está diseñado por la madre naturaleza para distinguir que es un fruto bueno de la mala hierba. Si un humano considera que un alimento está muy sabroso, es probable que su sociedad también lo encuentre sabroso. ¿O acaso no intentaríamos probar un alimento que lleva casi al orgasmo a nuestros iguales? No podrías resistirte.

Eso está muy bien. Tanto los cerdos como nosotros estamos diseñados para funcionar en sociedad en un entorno salvaje. Pero ese no es el mundo de hoy. No. Vivimos en un entorno complejo y muchas veces contraintuitivo. Seguimos teniendo una psicología de masas propia de la época salvaje, pero nuestro mundo ya no es la sabana africana. Nuestro mundo ni siquiera es un teatro en llamas con una puerta estrecha. El mundo del siglo XXI es un confuso laberinto de información que muta constantemente. Y con la información el ruido se ha intensificado pero nuestro primitivo cerebro y nuestras reacciones fisiológicas siguen siendo las que eran.

En este mundo rebosante de ruido los peligros se multiplican. Los mamuts de hoy en día son "unidades de información": a veces noticias y, la mayoría del tiempo, pseudonoticias, crónicas y chismorreo. Ya no corremos al ver a un animal salvaje, corremos y actuamos al ritmo de las informaciones. Informaciones que son volátiles, multiplicables, maleables, replicables y un largo etcétera que quiere dar a entender que en el valle ya no se presenta un mamut de vez en cuando. No. Ahora el valle está lleno de mamuts, la mayoría imaginarios pero que las masas sienten como reales. Las sombras de la caverna de Platón se han multiplicado y vuelto más confusas.

El resultado son corrientes de opinión irreflexivas y veloces que se propagan al ritmo de los miedos y temores de las masas. Las estampidas de hoy en día son a través de twitter, la televisión o los periódicos online con su información al instante.

Podría decirse que, una imagen certera de la situación actual de la humanidad, es la que evoca una manada de ovejas que se encuentra en un barco. Las olas del mar (pseudonoticias, ruido y a veces noticias) impactan el casco del barco (el mundo tecnológico y contraintuitivo actual en el que nos encontramos) y las ovejas corren despavoridas por toda la cubierta con cada impacto de ola que hace mecer la embarcación. 

Así están las masas. Viven en un entorno para ellas contraintuitivo y viven atemorizadas y asustadas por un mundo que han creado pero que no comprenden.



Los Mercados Financieros

Uno de los barcos más grandes y sofisticados construido por el hombre se llama "mercados financieros". Es una obra tecnológica sin igual. Abarca el planeta entero y está constituido por una casi infinidad de conexiones que no vemos ni podemos comprender del todo. Solo sabemos que estamos intentando mantenernos de pie sobre algo que no es natural ni a lo que estemos acostumbrados. Una imagen de "los mercados" es una imagen antagónica a la imagen que puede venir a nuestra mente cuando evocamos la montaña, la playa o un bosque.

Este enorme barco en el que nos encontramos, cada año es sacudido por más olas o pseudonoticias y ruido. Cada vez que una ola choca contra el casco, las masas corren despavoridas por toda la cubierta. No saben que hacer, tienen miedo y solo corren. A veces sienten euforia y corren como locas henchidas de alegría. Si se da el hecho de que el barco es sacudido por una serie de olas provenientes de la misma dirección y hacen tambalear la embarcación hacia un lado durante un periodo relativamente extenso, entonces las masas entran en pánico y corren todas hacia la misma dirección provocando muchas veces que el barco se hunda.

Las masas, siempre exageran todo, especialmente en los mercados financieros donde no solo estamos hablando de la emoción de las masas, sino de la emoción apalancada con dinero. 

Las masas, siempre tienen una opinión mayoritaria que pretenden elevar a la categoría de verdad absoluta e irrefutable. Argüir contra ellas es como hablar con el vacío. No escuchan a los de fuera de la manada. Solo escuchan las noticias, opiniones y creencias de su grupo. Solo buscan en el mundo noticias que confirmen sus sospechas.

En 2006 "la verdad" era que el mercado inmobiliario era el mejor lugar para hacer dinero. Hoy "la verdad" es que no vale la pena invertir en acciones españolas y europeas y que no hay esperanza de futuro. 

Otra "verdad" de las masas hoy en día, es que la crisis es feroz. Yo no lo veo así. La crisis solo ha sido violenta con aquéllo que era ineficiente y completamente absurdo. Todos los negocios que he visto cerrar al lado de mi casa, eran negocios que en los tiempos buenos no llegué a entender muy bien cual era su cometido y me preguntaba como podían seguir abiertos. Pero el dinero barato los mantenía a flote. Los negocios que aportan algo a la sociedad los veo todos abiertos a día de hoy.

La crisis no es ahora. La crisis era cuando los bajos tipos de interés pervirtieron a las masas de igual manera que el hombre blanco pervirtió al aborigen australiano con su alcohol (que toleran mal). 

Y lo de ahora se llama resaca no crisis.

Pero las masas, siempre equivocadas, llamaban prosperidad a la perversión (ingesta de veneno tóxico) y llaman crisis a la resaca que es el principio de la recuperación. 

En un mundo tan complejo como este de los mercados, las masas casi nunca tienen razón, siempre son una manada oscilante que se maneja sin sentido alguno. Por eso acabaron todas siendo sacrificadas en la bolsa, el ladrillo, las rumasas y gescarteras, forums y afinsas o recientemente las preferentes.  Las ovejas van juntas al matadero y siempre son sacrificadas. 

Las masas han sido vapuleadas en todos los frentes y el nuevo dogma del "99%" es que el dinero está mejor debajo del colchón.

Es una pena que vayan a volver a estar equivocadas, porque nunca en mucho tiempo este fue un mejor momento para comprar acciones y mantener a largo plazo. Pero ¿qué saben las masas de todo esto?

El nuevo dicho contrarian es "compra cuando todo el mundo habla de la prima de riesgo".

Como hemos destacado hace no mucho, cada vez menos personas se suman al paro. Sí, el paro está creciendo en la eurozona, pero cuando el número de personas en sumarse al paro hace techo y cada vez son menos personas las que pierden su trabajo, suele coincidir aproximadamente con el punto en el que la economía hace suelo (y el punto aproximado en que las bolsas también encuentran suelo). Y siempre que esto ocurre las masas dirán que no hay mañana o futuro en el que confiar, como ocurría en 2009 antes de que el mercado subiera un 100%. 
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igual que hiciera en 2009, voy a ignorar todas las noticias y todas las opiniones de las masas, porque cuando se refieren a los mercados financieros.....no valen nada.




               "Para ser un inmaculado miembro de un rebaño de ovejas, uno ha de ser, ante todo, una oveja"

                                                                                           (Einstein)

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