Aceptemos nuestra ignorancia: invertir como un filósofo, no como un científico

25 de marzo 5
OPTIONS CENTER: https://bit.ly/2VMhlz9 También conocido como Niko Garnier, soy actuario de formación, y he trabajado en BBVA (gestora de... [+ info]
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Ayer martes el índice Dow Jones “sufrió” la mayor subida desde 1933. El Dax alemán subió un 11%, el Euro Stoxx 50 casi un 10%. El problema es cuando disfrutamos del rebote en mucha menor medida de lo que "sufrimos" la caída previa en una asimetría en la asunción de riesgo que es, cuando menos, llamativa. Tiene su explicación cuando el apalancamiento en la caída provocó pérdidas superiores a lo razonable, y en el rebote dicho apalancamiento ya se ha ajustado a lo que debe ser. Es decir, tiene sentido que se tomen decisiones razonables, y un apalancamiento excesivo debe ajustarse lo antes posible sin caer en la trampa de mantenerlo alto "hasta recuperar las pérdidas". Pero más allá del motivo técnico, la reflexión que quiero hacer aquí es sobre la enorme distorsión que las emociones provocan en nuestra pobre y limitada capacidad de raciocinio, llevándonos a estar sobre-invertidos en épocas de calma (antes de la tormenta) y sub-invertidos en épocas de tormenta (antes de la calma...).

Os comparto este breve extracto de lo que envié a mis clientes (de mi Servicio de Opciones) antes de ayer lunes.

Mi filosofía de inversión.

Invertir a largo plazo es, de alguna manera, un acto de fe. Confiamos en el progreso de la humanidad, pero no de una forma ingenua, sino de una forma empírica. Ha funcionado durante los últimos 200 años… así que tiene sentido pensar que lo seguirá haciendo, salvo cataclisma de fin del mundo que no haya ocurrido en estos 200 años (de guerras mundiales, bombas atómicas, etc). Como veis, siempre existe un resquicio para la duda. Por eso tenemos que hacer un “acto de fe”, de optimismo.

Este punto clave significa que por encima de las consideraciones particulares o concretas de un evento o de una circunstancia histórica que nos toque vivir, está la tendencia de fondo, la inercia de largo plazo que siempre se impone. Por lo tanto, por encima de los análisis que podamos hacer de la situación concreta de corto y medio plazo, basados en nuestra racionalidad y lógica, está la tendencia de fondo, el progreso y la realidad de los gráficos a largo plazo. Dicho de otra manera, la filosofía es superior a la ciencia. El inversor de largo plazo tiene mucho más de filósofo que de científico. El científico lo quiere comprender todo, quiere analizar y anticipar el futuro (aunque sea aproximadamente) para ganar dinero con ello. El filósofo, entendido como el sabio que “sabe que no sabe nada, no intenta hacer este tipo de análisis, no intenta ser más listo que los demás.

El “sabio” sabe que la masa se comporta a menudo de forma irracional, y sabe que  cuando la bolsa entra en pánico hay que comprar y cuando entra en euforia hay que vender. Esta “sabiduría” es paradójicamente irracional al menos en apariencia. ¿Qué sentido tiene comprar bolsa cuando TODO el mundo entiende que hay argumentos de sobra para ser pesimista? Sobre el papel es fácil ver “a posteriori” que los procesos de pánico en la historia de la humanidad han sido los mejores momentos para invertir a largo plazo. Pero en la práctica, vivir estos procesos “en tiempo real” es una historia muy diferente. Es una historia en realidad totalmente opuesta, porque comprar en medio de la tormenta es ir contra nuestra naturaleza.

En definitiva, tenemos que elegir entre hacer caso a nuestro lado racional-científico, a nuestra lógica aplicada a la situación actual, que nos dice que las bolsas podrían no haber tocado fondo hasta que la epidemia esté controlada, o hacer caso a la “sabiduría”, aceptar que no sabemos nada y que “normalmente” en estos momentos lo que tocaría es comprar (o ponerse largo). Esta es la enorme disyuntiva actual, que puede parecer nueva...pero en realidad no lo es. Se trata de comprar cuando NADA nos permite pensar que esa decisión tenga sentido. Comprar por un motivo “abstracto” según el cual hay que comprar cuando todo está muy feo, el mercado se ha desplomado, existe pánico y miedo al máximo. 

Dicho así, suena muy abstracto y es MUY difícil de aplicar. ¿Comprar después de una caída del 15%, 20%, 30%, 50%? Es muy complicado y en realidad hay un “algo” que no cuento aquí. Es un “algo” que tiene que ver con la metodología de análisis, en mi caso haciendo un uso intensivo de los gráficos, con los que planteé que Europa podría haber tocado suelo y rebotar hacia el retroceso Fibonacci del 38% de la caída (ver gráfico), junto con un seguimiento de la actualidad, de los datos Macro, del sentimiento etc. Y en cualquier caso, un rebote no hace tendencia... lo que significa que un rebote no significa que "haber comprado hace tres días" fuera una decisión correcta. Hacer las cosas bien no tiene que ver con ganar a corto plazo..

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Por encima de esto, lo más importante es la metodología o filosofía de inversión, en mi caso pensando siempre que el largo plazo es lo más importante (es lo único que cuenta en realidad, lo demás son “avatares o circunstancias” que no podemos controlar en su mayoría). Y por otro lado, la ventaja que supone plantear una estrategia de inversión utilizando las opciones, donde con un simple túnel alcista se puede conseguir en este entorno de alta volatilidad, una exposición cercana al 100% con un “margen de error” del 25% (es decir, pudiendo tolerar una caída del mercado adicional, en nuestro caso hasta los 1800 puntos de euro Stoxx con vencimiento dic-2020).

CONCLUSIÓN

En resumen, lo que pretendía en este post es llamar la atención sobre lo complicadísimo que es comprender, en tiempo real, qué está ocurriendo en el mundo y qué consecuencias puede tener. Si lo dejamos todo en manos de la razón, lo más probable es que tarde o temprano nos equivoquemos estrepitosamente, tanto por el hecho de que nuestra capacidad de razonar es en realidad muy limitada, como por el hecho de que nuestras emociones siempre van a nublar y distorsionar enormemente nuestra razón en los momentos donde precisamente necesitamos ser más racionales

Y lo peor de todo es que lo va a hacer de forma inconsciente, sin que nos demos cuenta de que estamos cayendo en un pesimismo emocional y no racional. Pensaremos que no, que hay razones de sobra para ser pesimista y estar fuera del mercado, y que la locura es comprar ahora. Cuando lo veamos "claro", será tarde y el mercado ya habrá rebotado fuerte desde mínimos. 

La forma de combatir esto es no jugando a ese juego, es decir, no jugando a intentar comprender qué alcance puede tener el coronavirus y qué consecuencias tendrá la recesión. O al menos hacerlo de forma superficial y asumiendo que lo más probable es que todo ese análisis pseudo-científico sea una gran conjetura equivocada. Desde el punto de vista intelectual es apasionante, y no podemos dejar de leer y pensar sobre ello. Pero desde el punto de vista inversor, tenemos que pensar y actuar de otra manera. Tenemos que asumir nuestra ignorancia, haciendo ese "acto de fe" imprescindible para invertir a largo plazo con éxito, adoptando una actitud de filósofo y no de científico que juega a ser Dios.

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Este artículo tiene 5 comentarios
Totalmente de acuerdo, y para evitar decisiones afectadas por sentimientos, y gestionar correctamente una estrategia a largo, es necesario un buen asesor que además no se deje afectar por los mismos sentimientos de mercado. Muchas gracias por tu artículo,!
25/03/2020 14:49
Al final se es filósofo cuando no te queda otra....antes las caídas eran de otra manera se generaba panico salían los apocalípticos anunciando crahases y fallaban todas las veces ,y ahora por cierto muy lejos de las medias alcistas,cuando ya nadie habla del crahs empieza a caer sin pánico...yo en gráfico más sensibles se ve que cae de forma ordenada y no en vertical como anuncia las velas diarias yo no he visto pánico por ningún sitio , la educación de la tendencia la filosofía de inversión hace caer en la desidia...
Mientras dure la travesía del desierto la verdad es que hay que tirar de filosofía ,y Buffet más que nunca ...jajajs
,
25/03/2020 16:19
Muy buen articulo,!!!
Yo siempre recurro a los filósofos porque muchas decisiones en mi vida encuentro mejor y más rápida solución.
Es la primera crisis que sufro y mantengo la calma que no es fácil de ni vender ni comprar de momento.
Padecí el crash del 87 y aprendí que siempre hace muchas más paradas el tren alcista que el bajista..
No hay que tener nunca prisa y menos ahora.
La calma es LA ESENCIA
28/03/2020 18:32
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