3 Tipos de Operaciones. B) Ineficiencias del mercado

3 de agosto, 2012 0
Autor libro "El Inversor Global: inversión y especulación siguiendo las fuerzas económicas que dirigen el mercado de acciones", profesor del... [+ info]
Autor libro "El Inversor Global: inversión y... [+ info]
5º en inB
5º en inB

En el primer artículo de esta serie, empecé explicando que básicamente hay tres tipos de operaciones sobre el conjunto del mercado (índices) y nos centramos en la primera de ellas, "las operaciones a favor de la salida de la recesión", que eran apuestas a favor del cambio de ciclo. 

Dicho esto, entender cuando el ciclo económico-bursátil está cambiando de signo, no es exclusivamente una oportunidad para comprar y mantener (ya sean acciones, divisas "carry trade" o petróleo), sino que ante todo es una valiosa información. Saber, aproximadamente, cuando un ciclo bursátil alcista comienza, te permite estar en el "lado correcto" del mercado desde el principio de tendencias alcistas que duran, de media, varios años. Esto es información preciosísima, ya seas un "operador de índices", ya sea que compres acciones individuales o seas un operador de forex. La información es poder y más con tantos mercados que mantienen una alta correlación entre sí. 

Hoy vamos a hablar de otro tipos de operaciones, en concreto, de aquéllas operaciones oportunistasque intentan cazar ineficiencias del mercado en medio de tendencias alcistas (o bajistas) ya establecidas. No sin antes aclarar que estas no son las únicas ineficiencias. Normalmente, el último tercio de un mercado bajista (o alcista), suele estar dirigido por el pánico más que por los fundamentos de la economía. Es, desde luego, una gran ineficiencia, pero ya lo vimos el otro día (imagen) y hoy, por decirlo de alguna manera, nos centraremos en las ineficiencias de "segundo grado" o "secundarias". Las llamo así porque, al fin y al cabo, no son operaciones sobre movimientos primarios del mercado, sino sobre movimientos secundarios que duran pocos meses. 

Imagen

El último tercio de un mercado bajista (zona sombreada) no suele tener nada que ver con la situación económica sino con la pura psicología de masas y la liquidez.

Siguiendo la cronología del otro día, cuando observamos que los indicadores macroeconómicos adelantados, sin ningún tipo de dudas están mejorando y, además, la "curva de Coppock" nos confirma la tendencia alcista bursátil, seguiremos alcistas hasta que los mismos indicadores macroeconómicos adelantados nos señalen la entrada en recesión. Esto es extremadamente importante según mi metodología. Esos indicadores macroeconómicos son la guía. Y todo lo demás, es completamente secundario. 

Un ciclo bursátil alcista, no es una tendencia que sube en medio de la felicidad y convencimiento de todos sus participantes. De hecho, la frase que mejor define como es un ciclo alcista, es la celebérrima frase del también celebérrimo John Templeton: "Los mercados alcistas  nacen en el pesimismo, crecen en el escepticismo, maduran en el optimismo y mueren en la euforia".

Buena parte de toda tendencia alcista se desarrolla en medio de un profundo descreimiento, especialmente si el mercado bajista anterior fue extraordinariamente violento, como ocurre tras los crash bursátiles:

Imagen

Después del "crash" de 1987 a pesar de que el mercado se recuperó y volvió a niveles record, el escepticismo fue la emoción dominante con una encuesta AAII que frecuentemente mostraba solo un 20% de alcistas.

Con crash o sin crash, siempre habrá una buena dosis de descreimiento con todo mercado alcista, especialmente en sus primeros años. Metafóricamente, se puede decir que "transitar" por una tendencia alcista es como el camino que Jesús de Nazaret emprendió por el desierto durante 40 noches y 40 días mientras el diablo le tentaba.

4:1 Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo.
4:2 Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.
4:3 Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.
4:4 Él respondió y dijo: "Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios."
4:5 Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo,
4:6 y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra.
4:7 Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.
4:8 Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos,
4:9 y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.
4:10 Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.
4:11 El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.

Durante todo el ciclo alcista hay muchas tentaciones de renunciar a ella. Cuando el mercado corrige, por la causa que sea, cuando todo el mundo, todos los periódicos y los gurús te dicen "vender", es extremadamente difícil mantener tus creencias (ver: "El juego de la muerte o porque es tan dificil ser contrarian"). Por eso seguir la guia de esos indicadores macroeconómicos es fundamental. Son tu anclaje a la realidad. No son infalibles pero funcionan bien.

Para muestra un botón. El siguiente gráfico muestra el índice S&P 500 y algunas de las veces que, en un gran medio de comunicación estadounidense, apareció un titular alertando de la posible caída de la economía en "doble recesión". Si uno hiciera caso a todo lo que se dice, se hubiera perdido una gran tendencia alcista. Con los gurús ocurre igual. Siempre existen los gurús de la catastrofe y parece que son los únicos que aparecen en los medios . La realidad es que, casi por cada gurú bajista, también hay un gurú alcista. En estos años el más famoso de los pesimistas es Ray Dalio, el nuevo dios de Wall Street. Pero hay  gestores que manejan casi tanto dinero como el (no hedge funds) y que tienen la visión opuesta y son muy alcistas...pero no aparecen en los medios porque no es lo que la gente quiere ver. No es lo que está de acuerdo a la opinión de las masas. Y el medio de comunicación,por tanto, no lo publica. 

866383238.png

Títulares que alertaban de "Doble Recesión" en EEUU en contexto con el momento en que aparecieron y la cotización del S&P 500

Uno debe tener una fuerte convicción en sus creencias e ideas, a la vez una personalidad capaz de aceptar con naturalidad que muchos grandes y mejores operadores no concuerden con tu opinión. 

"Un hombre deber creer siempre en sí mismo y en su juicio si piensa ganarse la vida en este juego. Por eso es por lo que no creo en las recomendaciones de valores concretos."
                                                                                                                            (Jesse LIvermore)

He empezado a hablar sobre la tendencia alcista (puede extrapolar casi todo lo dicho al caso de la tendencia bajista), he hablado de la psicología personal, de la psicología del mercado y de los indicadores macroeconómicos adelantados que nos indican cuál es el camino más probable. Pero no he dicho ni palabra de las ineficiencias y eso que es el título de este artículo.

¿Qué es una ineficiencia?

Vamos por partes. En el capitulo anterior hablamos de la estrecha (pero especial) relación que hay entre la bolsa y la economía y citamos la metáfora sobre el perro y su amo del enorme André Kostolany. En definitiva, la economía y la bolsa riman. Y esto es tan verdad que, como puede ver a continuación, a lo largo de las décadas el índice S&P 500 sigue el desarrollo económico:

Imagen

Índice S&P 500 y PIB de EEUU 1957-2012

Pero esto no es solo cierto para el largo plazo. También la bolsa y la economía riman en el medio y corto plazo. Observen que cuando el indicador adelantado (agregado) de la economía de EEUU está por debajo de 0, la bolsa tiende a caer:

Imagen

Indicador adelantado para EEUU y S&P 500 (en negro)

Y veamos otro ejemplo, pero no con un indicador agregado, sino con uno de mis favoritos, el de peticiones semanales de paro (indicador coincidente de la bolsa):

Imagen

Escala izquierda e invertida peticiones semanales de paro. Escala derecha S&P 500.

El dato de paro está invertido por motivos didácticos. Cuando la línea azul de peticiones de paro cae,  significa que el dato va a peor y, cuando sube va a mejor como la bolsa. ¿Se da cuenta de como "riman"?

La gente piensa que la bolsa va sobre comprar gangas o cosas con un PER por los suelos. Y eso es una verdad como un templo para el largo plazo. Lo que está barato será una buena inversión y lo que está caro será una inversión nefasta (entiéndase que estoy resumiendo y simplificando hasta el extremo y solo hablando de barato y caro). Pero en el corto y medio plazo (unos pocos años) la bolsa "no va de" valor sino de psicología pura y dura.  Psicologia sobre las expectativas económicas y empresariales. Si los inversores creen que la economía está yendo a mejor, la bolsa tenderá a subir. Si los inversores creen que la economía está yendo a peor, la bolsa tenderá a caer. Por eso los gráficos anteriores, en donde se muestran indicadores adelantados (el primero) y coincidentes (el segundo) riman con la bolsa. Y en mi opinión tiene toda la lógica. Si la economía va a mejor es justo que las expectativas mejoren y con ellas la bolsa. Y lo contrario también es cierto. Así es como, en mi opinión, funciona el mercado.

Ahora bien, esta relación no es perfecta, no siempre la bolsa refleja la realidad económica. No siempre la psicología de los inversores está perfectamente alineada con lo que reflejan los indicadores económicos. ¿Por qué ocurre esto? 

Normalmente los mercados financieros se encuentran en equilibrio o estables, y esto es debido a que hay una diversidad de agentes operando -cada uno- bajo sus propias reglas, necesidades y opiniones. Sin embargo, ésta sana diversidad que mantiene el orden, a veces es alterada por un shock endógeno o exógeno que afecta al mercado. Cuando esto ocurre, los agentes financieros dejan de comportarse de manera individual y pasan a operar bajo la psicología de masas, haciendo que el mercado, en su conjunto, sobrerreaccione al alza o a la baja generando oportunidades para el operador que esté dispuesto a operar contra la opinión de esas masas.

Un "shock endógeno o exógeno". Llámalo Bin Laden, Worldcom, Enron, LTCM, crisis europea, techo de deuda o simplemente azar. La realidad es que los mercados fluctúan en el corto plazo y, a veces, por muy razonables y reales que aparenten ser los miedos, las bolsas han de converger de nuevo hacia la realidad de lo que está haciendo la economía si es que esta no ha cambiado mucho. O, según la metáfora de Kostolany, cuando el perro se aleja mucho de su amo, sabemos que más pronto que tarde regresará junto a su dueño. 

Ese "alejamiento" del mercado con respecto a la realidad económica es una ineficiencia. Y es en esos momentos en los que surgen estas operaciones oportunistas que tratan de apostar a que el pánico o la euforia se desvanezcan y los precios vuelvan a cotizar de acuerdo a la realidad. 

Observe un ejemplo con el mismo dato que veíamos hace un instante, el de peticiones semanales de paro. En el año 2010 (primer círculo) vemos como la línea azul (el paro) se mantuvo estable sin descender, pero el mercado (línea gris) descendió abruptamente (-15%) debido al temor a una recaída económica. Esa diferencia entre lo que de verdad decían los datos (que la economía se había desacelerado pero no entrado en recesión) y lo que había hecho la bolsa (empezar a descontar una recesión) es una ineficiencia de mercado ideal para buscar operaciones oportunistas. 

Imagen

En el mismo gráfico, observamos otro ejemplo pero ocurrido un año después, en 2011. La línea azul (el paro) no daba signos de que descendiera, en el peor de los casos estaba relativamente estable. Sin embargo, a primeros de agosto el mercado entró en pánico debido a los problemas en Europa, al problema del "techo de la deuda" y a la irrisoria idea de que EEUU podría impagar su deuda. 

Lo cierto, es que el mercado descendió un 20% y la realidad económica, representada por este indicador, no confirmaba esa caída. Es más, en medio de la caída el dato del paro dejó de estar en lateral y empezó a mejorar. Eso es una ineficiencia. Y eso es una oportunidad para el operador contrarian. Pero no es fácil especular en esos momentos, al revés, es muy difícil contradecir a la mayoría cuando lo que dicen parece ser tan seguro, vívido y real. Por eso, volvemos a traer aquí otra frase de Kostolany, que dice así:

"Resulta extremadamente difícil, sobre todo para un especulador relativamente inexperto, actuar y comprar en contra del consenso general cuando los colegas ,los amigos, los medios de masas y los expertos aconsejan vender.

Incluso aquéllos que conocen esta teoría y desean seguirla cambian su opinión en el último momento bajo la presión de la psicosis de la masa y dicen: "Teóricamente debería entrar ahora, pero esta vez la situación es diferente". Más tarde se confirma que también esta vez hubiera sido mejor actuar "anticíclicamente".

Hay que entrenar mucho, ser frío e incluso cínico para eludir la histeria de la masa. Ésta es la conditio sine qua non para el éxito. Por este motivo solo una minoría especula con éxito en la bolsa. Por lo tanto, el especulador debe ser valiente, comprometido y sabio. Incluso debería ser arrogante. Debería decirse a sí mismo: "Yo lo sé y todos los demás son tontos"

                                                                                                                   (André Kostolany)


"El juego de la muerte" en el que se muestra nuestra enorme dependencia de lo que las masas opinan y hacen . 

He decidido, por motivos de extensión, dividir este capítulo de "ineficiencias del mercado" en dos partes. En esta he explicado como funciona el mercado a corto y medio plazo, como funciona la psicología de las masas, como debería funcionar su psicología y qué es exactamente una ineficiencia y porqué se dan. 

En la segunda parte de este capítulo, hablaré de herramientas que nos ayudan a identificar estas ineficiencias (aunque lo más importante ya está dicho), también les hablaré de herramientas que nos ayudan a elegir el momento exacto en que debemos entrar en el mercado y hablaremos un poco más de la psicologia y el comportamiento del mercado en el corto plazo. Nos vemos en el próximo capítulo.

Nota: la segunda parte del artículo continúa aquí

Usuarios a los que les gusta este artículo:

.
Este artículo no tiene comentarios
Escriba un nuevo comentario

Identifíquese ó regístrese para comentar el artículo.

Síguenos en:

Únete a inBestia para seguir a tus autores favoritos

Publicidad