Partes de la factura eléctrica (Los regalos y descuentos no existen)

22 de enero 0
Gestor/técnico energético para inBestia y interesado en mercados financieros. Estudios en Ingeniería y gestión ambiental.
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Recuerdo la primera vez que intenté entender mi factura de la luz, no la entendí ni al primer, segundo o tercer intento, sino mucho después cuando la afronté como un tema personal y de forma académica, buscando información veraz y contrastándola.

Seguidamente se detallan las partes de la factura de la luz, para que cada lector interesado pueda indagar más profundamente en su suministro y la forma en que le facturan.

-Término potencia.  

Viene dada por los Kilovatios (KW) contratados del suministro en cuestión. Hace referencia a la potencia máxima que admite el suministro en un momento determinado, es decir, a la magnitud unitaria máxima de tolerancia en un momento dado de demanda eléctrica. Ese momento viene configurado por la demanda de los aparatos eléctricos en funcionamiento en un momento dado, el cual es registrado en todo momento por el contador.  La suma de las diferentes potencias de los aparatos que estén en funcionamiento, es la potencia requerida para un determinado momento.

La potencia contratada está limitada por el ICP o Interruptor de control de potencia, el cual interrumpe el suministro eléctrico en caso que se sobrepase (más conocido como “saltar la luz”). La potencia contratada varía en función de las necesidades y magnitudes de cada suministro y una de las cosas que estudiamos es si hay un exceso de potencia contratada, con lo que si se reduce hay ahorro en esa parte de la factura (siempre teniendo en cuenta la normativa de la distribuidora de la zona donde se encuentre el punto de suministro). También puede ocurrir al revés, que se necesite más potencia de la contratada, con lo que a veces esto genera más gasto, pero se gana en funcionalidad del suministro y comodidad para el usuario final.

El precio que se factura de la potencia puede variar entre las comercializadoras, pero el precio mínimo viene regulado por Decreto, y hay comercializadoras que aplican ese mínimo.

Es importante entender que, aunque haya consumo de energía 0, esa parte de la factura es fija, y siempre se paga.

 

-Término energía.  

Es la energía disfrutada por el usuario o punto de suministro en un periodo en concreto, midiéndose en KWh.  El número de KWh se multiplica por el factor de precio de la energía. Como se ha comentado en el apartado El funcionamiento del mercado eléctrico, la mayor posibilidad de ahorro viene de saber elegir la comercializadora correcta.

 

-Descuentos.  

Las compañías eléctricas pueden ofrecer descuentos sobre la potencia contratada o sobre el término de la energía en la factura de la luz, pero incluso si estos supuestos descuentos llegan a ser del 20%, 30% o 40%, no son realmente descuentos, ya que se ofrecen partiendo de un precio base muy superior. 

El descuento es un recurso típico de marketing, que en muchas ocasiones es un señuelo para posteriormente cobrar más por el precio base, incluso llevando al cliente a precios muy por encima del precio de mercado.

A la hora de contratar con la compañía eléctrica, hay que tener en cuenta qué significan estos descuentos, por cuanto tiempo se aplicarán y cómo son los precios que realmente tendrá el cliente a lo largo del contrato. 

 

-Alquiler de contador.

Generalmente el contador pertenece a la distribuidora, que repercute su alquiler a través de la factura de la comercializadora en la facturación mensual. El precio del alquiler no varía en función de la comercializadora, es un precio y gasto fijo que depende de las características del suministro. El precio se establece a través de la distribuidora y las comercializadoras no suelen aumentar el precio del mismo.

Hay casos en que la comercializadora intenta alquilarte un contador propiedad de una empresa externa. Esto en sí mismo acaba siendo una mala práctica en algunas situaciones, pero en otras, si aportan ventajas para gestionar mejor los datos de una actividad industrial concreta, puede ser de valor. De todas formas, generalmente, no es recomendable esta opción.

 

-Impuestos.

En la factura primero se aplica el impuesto eléctrico, con un incremento del 5,1126% del valor del término potencia y energía. Este impuesto vigente desde 1998, se impuso para dar ayudas al sector de la minería. Está regulado por el gobierno y todas las comercializadoras lo aplican por igual sin incrementos extras.  Al contrario que el IVA en las sociedades, este impuesto no es deducible (solo se lo pueden deducir una parte del mismo un determinado tipo de empresas que reúnen ciertas condiciones, que no son la mayoría).

El IVA al 21% (o IGIC en Canarias) se aplica al término potencia y consumo de energía una vez que ya se ha incluido en el precio el impuesto eléctrico (es decir, un impuesto sobre otro impuesto), también al alquiler de contador y, si los hubiera, a los servicios de mantenimiento contratados (aunque esto del mantenimiento a veces se cobra sin IVA). En total se grave de media más de un 26% en impuestos, que no está nada mal para ser la energía eléctrica un bien o producto esencial y de primera necesidad.

En el tramo impuestos, la única forma de ahorrar, es reduciendo y ahorrando en las secciones de término potencia y energía, ya que se ahorra un 26% por reducción de la base gravada.

Cuando uno analiza estos impuestos en la factura de la luz y la forma en que gravan, se puede llegar a pensar que el primer interesado en que no baje el precio de la luz, es el mismo gobierno, aunque sea el más progresista de la historia. Da que pensar, que incluso en medio de una grave crisis económica y social, el actual gobierno no ha querido bajar impuestos cuando otros países de su entorno sí han procedido de esa manera. 

-Otros.

Puede haber cargos de mantenimientos que el titular desconoce o cargos que le he han inducido a pensar que son obligatorios. Este tipo de servicios de mantenimiento, no suelen utilizarse nunca, ni sirven de mucho, y muchas veces son meras duplicidades de otros servicios ya contratados, como bien pudiera ser cuando ya se tiene un seguro del hogar contratado. 

Puede haber cargos por gestión energética, o gestión de energía verde. No suelen incrementarse en cantidades superiores a los 5 euros, pero en todo caso se tiene que estudiar su función, viabilidad y si compensa al titular mantenerlos o no. >> Pulsa aquí para ello

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