Los análisis y valoraciones de España que no tengan como referencia Europa son baldíos. Dependemos de Europa, pero de forma extraña, porque Europa es una carcasa sin cabeza y sin iniciativa. Europa nos ha dejado demandarnos en al duda y el déficit porque estábamos en un periodo electoral (2015-16: autonómicas, europeas, Cataluña, andaluzas, generales, generales II). Este desgaste brutal, que no ha traído nada bueno, todo lo contrario, no ha terminado. Después del 27 de junio, pase lo que pase, él gobierno será aún más débil, se cual sea. Durante este interludio "en funciones" , el gobierno ha dejado hacer a los separatistas y los anrisistema. Han crecido en fuerza. Tienen en sus manos ayuntamientos y comunidades. No es consuelo que sean alianzas frágiles, porque sus decisiones van en una sola dirección: deshacer nudos, instituciones, lazos, romper un acerbo común como el ie tiene cualquier país de la UE.
La debilitación creciente del poder, su fragmentación, nos dejará el 26-J un gobierno maniatado, tanto más cuanto más se base en una coalición, por muy amplia que ésta sea. Un gobierno débil es la peor plaga para su pueblo, decía Napoleón. Un gobierno débil está en manos de los grupos de presión, sean de derechas o de izquierdas. Tiene difícil tomar decisiones que afecten a uno de esos grupos, como controlar el déficit o mantener el orden público. Le torearán unos y otros hasta que se desgaste. La única solución es que la economía reviva de verdad, pero en ese contexto político es muy difícil. La economía necesita una mínima confianza en que se cumplen ciertas normas, que no se van a cambiar por que sí. Por ejemplo, la presión fiscal sobre tal o cual actividad.
Echen un vistazo a los planes de unos u otros y verán que lo único probable es un desconcierto total para el empleador-inversor. Alguien dirá: estamos creciendo, creando empleo. Si, pero es preocupante que en la última EPA sean las CCAA las que más ha creado empleo, mientras el empleo privado caía. Y esa barra libre de las CCAA se va a acabar, se tiene que acabar. Y solo lo puede acabar el gobierno, o si el desmadre sigue, tendremos que pensar en que nos meterán un rescate. Quizás tengamos que implorarlo.
Identifíquese ó regístrese para comentar el artículo.