Lo que deberías aprender del colapso de los productos cortos en volatilidad

25 de febrero, 2018 Incluye: SPX 1

Una regla básica de actuación en la vida es evitar, en la medida de lo posible, ser un conejillo de indias en los experimentos de otras personas. Por ejemplo, en el ámbito de la tecnología esta es una regla casi inviolable: los consumidores deberían evitar utilizar las primeras versiones de los productos (sistemas operativos, programas informáticos, teléfonos móviles, ordenadores, etc.). En el mundo del automóvil, pasa algo similar. Todos los fanáticos de los coches saben que cualquier nuevo modelo de vehículo tendrá errores, fallos y problemas de diseño que progresivamente se irán corrigiendo en los siguientes años de producción.

El mundo de las finanzas no es distinto, nos cuenta  Barry Ritholtz en uno de sus últimos artículos. Los inversores inteligentes deberían saber que a los nuevos productos e innovaciones financieras (CDO -Collateralized Debt Obligation-, ETNs -Exchange Traded Note-, ICOs -Initial Coin Offering-, etc.) hay que darles un amplio margen de tiempo hasta que demuestren su seguridad y eficacia en distintos momentos económicos y de mercado.

Toda esto nos lleva a hablar del más reciente y brillante juguete creado en Wall Street para explotar: los productos inversos sobre volatilidad. Tomemos como ejemplo el “Credit Suisse Velocity Shares Inverse VIX ETN”. El folleto de este ETN tiene una cláusula de terminación y la entidad ha señalado que va a liquidar el producto a finales del mes de febrero de 2018. Este producto, que a principios del mes de febrero y justo antes de las fuertes caídas bursátiles y repunte de la volatilidad llegó a valer en torno a 1.500 millones de dólares, perdió en cuestión de días un 95% de su valor. En el gráfico inferior puede ver la evolución del citado ETN en los últimos años y lo que pasó con aquellas personas que invirtieron su dinero en este producto.

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(Fuente: Bloomberg)

Tal y como señala Ritholtz, eventos de esta naturaleza son excelentes oportunidades para recordar a los inversores algunas reglas básicas que no deben olvidar nunca.

Regla número 1. Evita los nuevos productos. Merece la pena repetirlo. Todos los nuevos productos financieros que no han sido probados lo suficiente, deberían evitarse al menos durante un ciclo completo de mercado. Lo aconsejable es esperar a que haya una recesión y una posterior recuperación económica (generalmente esto se traduce en un mercado bajista y uno alcista) antes de comprar un nuevo instrumento financiero lanzado por Wall Street. No hay ningún inconveniente en esperar unos años. Ya se trate de las famosas “hipotecas subprime” o de los productos inversos sobre volatilidad que acabamos de comentar, la prudencia es esencial.

Pero por si no se ha dado cuenta, Barry Ritholtz nos recuerda que Wall Street diseña productos para pagarse a sí mismo (en forma de comisiones) y no para beneficio del inversor. Es difícil de entender que la gente haya olvidado esto teniendo en cuenta todo lo que sucedió en los mercados financieros antes del estallido de la burbuja puntocom. Pero la memoria de los inversores es muy corta.

Regla número 2. Hay multitud de inversores que nunca aprenden de la historia. Como dice Mark Twain, “la historia no se repite, pero rima”. John Templeton también hizo referencia a este hecho en su famosa frase sobre el “esta vez es diferente” como las palabras más caras del inglés. Por ello, no debería sorprendernos en absoluto que las rentabilidades tan jugosas que se producen en un prolongado mercado alcista lleven a los inversores a la complacencia. Es la débil naturaleza humana.

Estos últimos años de mercado han sido muy plácidos en lo que a volatilidad se refiere, lo cual ha creado un entorno favorable para mantener apuestas a la baja sobre la volatilidad: era una apuesta rápida y sumamente rentable. Pero una forma colectiva y muy costosa de amnesia llevó a los inversores a olvidarse de un principio esencial de los mercados financieros: la reversión a la media. Como siempre ocurre, la volatilidad regresó al mercado y, cuando llegó (a principios del mes de febrero de 2018 el índice de volatilidad repuntó hasta niveles no vistos en los últimos años), lo hizo de forma súbita. Este repunte brusco de la volatilidad provocó la pérdida de miles de millones de dólares, lo que obligó a una serie de entidades financieras a liquidar algunos productos relacionados con la volatilidad. Esto es un recordatorio de que en momentos de necesidad de liquidez, los traders venden todo lo que pueden, no lo que necesitan, para satisfacer esa necesidad de liquidez en sus carteras.

Regla número 3. Nunca compres un producto que no entiendas. Barry Ritholtz señala que le sorprendió conocer que algunas carteras de pequeños inversores minoristas tenían productos financieros relacionados con la volatilidad. Lo más probable es que algunos de los inversores más veteranos y conservadores no fueran plenamente conscientes del tipo de bomba de relojería que tenían en sus carteras de inversión para la jubilación.

Los corredores de bolsa y asesores financieros que compraron este tipo de productos en nombre de sus clientes, ahora esperan recuperar sus pérdidas mediante litigios judiciales. Como suele suceder, tras las pérdidas vienen los lloros y las reclamaciones. Pero como acertadamente señala Warren Buffett, “el riesgo proviene de no saber lo que estás haciendo”.

Regla número 4. Las rentabilidades espectaculares y rápidas suelen estar asociadas a riesgos más elevados. Apostar a la baja sobre la volatilidad fue una operación de gran riesgo pero de elevada rentabilidad. Tanto es así que en los últimos 18 meses aproximadamente, la rentabilidad se había triplicado. Pero como acabamos de señalar, elevadas rentabilidades es muy poco tiempo suelen ir acompañadas de un mayor riesgo. Ya sea para conseguir una gran rentabilidad en renta fija o en renta variable, esta es una regla fundamental de la inversión que no debe olvidar jamás. Esperar lo contrario va a llevar al inversor al desastre. Como decía aquel, es mejor enriquecerse lentamente (como así funciona la capitalización compuesta), que arruinarse en un abrir y cerrar de ojos.

De este modo, y aunque suene duro decirlo, este tipo de episodios que periódicamente suceden en los mercados y dejan arruinados a muchos inversores, son fundamentales para el aprendizaje del inversor. Por ello, es esencial que el inversor (tanto particular como institucional) tenga en mente y no olvide estas reglas enunciadas por Barry Ritholtz, porque la tendencia de la mayoría es a olvidarlas cuando todo va bien. Pero ya saben, cuando baja la marea, es cuando se descubre quién estaba nadando desnudo...

[Nota: el artículo es principalmente una traducción del original publicado por Barry Ritholtz en Bloomberg. El lector puede seguir al autor en Twitter.]

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Este artículo tiene 1 comentario
Jorge, pues yo soy defensor a ultranza de todos los productos de volatilidad inversa. Durante años he comprado el XIV, del que me he leí hasta la última coma su prospecto,y no me pilló invertido el repunte de volatilidad de agosto de 2015, ni el Brexit, ni las elecciones USA, ni el VIXtermination reciente. Son productos que debemos entender muy bien, y por eso me llevé estudiándolo más de un año antes de invertir en él.

Esperar un ciclo completo sería desaprovechar oportunidades excelentes de multiplicar tus ganancias con este acelerador tan particular.

Quien estuviese invertido a principios de febrero en estos productos sería una de las dos opciones siguientes:

-No sabía dónde tenía metido au dinero.
-Un kamikaze.

El XIV ya había descendido de 146$ a rondar los 100$ antes del flash crash y todos los indicadores recomendaban estar en cash.

El problema para los españoles es que nuestra fiscalidad confronta con las inversiones tácticas y hay quien se sienta atraído por el Buy & Hold de estos ETNs para evitar una visita al fisco, y es un grave error.

A la volatilidad inversa le queda una larga vida por delante, y más tras el miedo en el cuerpo de los yonquis que lo perdieron casi todo con este episodio.

Un saludo.
25/02/2018 15:40
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