Mi escenario principal contempla que en algún momento de 2020 el Euro Stoxx 50 supere los 4000 puntos. En el siguiente gráfico muestro la canalización alcista en curso, y el nivel de los 4000 puntos coincidiría con la zona de techo del canal a mediados de febrero. Con el rectángulo amarillo marco la zona de soporte 3.700-3.720 puntos, por debajo de la cual el sesgo de corto plazo dejaría de ser alcista.
A continuación os comparto un extracto de la sección de Estrategia del informe mensual que forma parte de mi Servicio de Opciones. Es un extracto del informe de noviembre pero los gráficos son de largo plazo y perfectamente válidos todavía.
El potencial de fondo del Euro Stoxx Net Return (con dividendos).
A medio y largo plazo vuelvo a recordar, como casi todos los meses de 2019, que el gráfico a tener en mente es el siguiente:
Hay que destacar que el comportamiento durante los últimos 4 años ha sido lateral-alcista, lejos de cualquier euforia o sobrecompra de largo plazo, y eso es un argumento a favor del “reducido riesgo bajista”, y permite igualmente plantear un tramo alcista fuerte de horizonte largo plazo. Podríamos estar de lleno en ese proceso alcista, que seguiría siendo rápido (y por eso seguimos con la estrategia de compra de CALL).
En un escenario alternativo, la canalización alcista del mercado sería la siguiente, con tres canales paralelos, de menor pendiente:
Estaríamos en el techo del canal central (el canal principal), zona de resistencia. Pero podríamos inaugurar el canal alcista superior, entrando en un “nuevo nivel” de precios, y esto permitiría compatibilizar ambos escenarios (canales azules y gran canal alcista amarillo). De la misma manera que en 2008 y 2011-2012 estuvimos en la “banda inferior”, ahora entraríamos dentro de la banda superior.
Un dato clave a tener en cuenta es la pendiente de estos canales:
Por eso, el canal central con sus bandas de pánico / euforia, me parece el relevante en el largo plazo, y con una tasa de crecimiento coherente con lo que se espera de Europa (dividendos incluidos). La cuestión es que ese ritmo de crecimiento, igual que ocurre con la bolsa americana, va asociado a enormes fluctuaciones cíclicas por encima y por debajo de la media (canal central), en función de las emociones y el sentimiento de la masa. Esto significa que una salida por arriba es algo totalmente normal y cabe esperar que se produzca regularmente. Hace más de 12 años que la bolsa europea no se mete en esa zona de “optimismo / euforia”.
En definitiva, lo que este gráfico de largo plazo nos dice es que no resulta nada descabellado plantear una continuación alcista y que 2019 termine bien, y 2020 empiece igualmente con subidas. No sería ninguna locura ni implicaría que el mercado “se ha vuelto loco” o “hemos entrado en una euforia irracional”.
Hasta nueva orden, seguiremos pues desarrollando este escenario de largo plazo, como venimos haciendo con decisiones tácticas de corto y medio plazo.
Identifíquese ó regístrese para comentar el artículo.