Inflacion USA: entendiendo el indicador y sus variantes

18 de noviembre 0
Inversor particular. Autor del libro: "El Camino hacia el Sol: Economía, Energía, Medio Ambiente y Sociedad"
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Existen dos tipos de políticas que contribuyen a controlar y suavizar los ciclos económicos: la política fiscal, en manos del gobierno, y la política monetaria, en manos de los bancos centrales.

La política monetaria se basa en el control de la base monetaria y tipos de interés en base a la evolución de la inflación, de tal forma que los bancos centrales se fijan unos objetivos de inflación y actúan si esta no se comporta como desean, siendo habitualmente el objetivo el del 2% anual.

Por tanto, la inflación es un indicador esencial en el que se basa la política monetaria. Pero la inflación se puede medir  de muchas formas, como el Consumer Price Index (CPI) y Personal Consumption Expenditure (PCE) y sus variantes.

Para los interesados en profundizar en el tema, indicar que la entrada se basa  en un excelente artículo de Brookings “How does the government measure inflation?”, salpicado con algunas citas de The Economist.

 El CPI es elaborado por Bureau of Labor Statistics (BLS), y es el índice más conocido, reflejando el cambio de precio de los bienes comprados por los consumidores urbanos, que representan el 93% de la población total americana, construyéndose el índice a partir de una cesta fija de 80.000 bienes y servicios.

Para su elaboración, el BLS utiliza un estudio llevado a cabo sobre las familias americanas llamado Consumer Expenditure Survey. A partir de él determina que bienes incluir en dicha cesta y la ponderación asignar a cada uno en función de su consumo por las familias.

El BLS recoge los datos de precios mensualmente a través de dos tipos de mediciones, uno que mide la evolución del precio de bienes y servicios, y otro específico para la vivienda.

Pero existen distintos tipos de CPI, el primario, que mide la variación de precio de la misma cesta de bienes y servicios, que solo se cambia cada dos años, sin tener en cuenta el efecto sustitución entre bienes similares. Y el CPI encadenado (chained), que si tiene en cuenta la variación de consumo entre bienes sustitutivos, de tal forma que el índice encadenado captura más fielmente el impacto de los precios sobre el consumo de los hogares. Lo que se traduce en que el índice encadenado presenta valores ligeramente inferiores al CPI primario (figura siguiente).

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El otro indicador, el PCE es elaborado por el Bureau of Economic Analysis (BEA) usando datos de precios del BLS. La diferencia con el CPI es que el PCE incluye las variaciones de precio de todos los bienes de consumo, no solo el gasto de los consumidores, incluyendo por ejemplo el gasto en sistemas sanitarios como Medicare y Medicaid. Lo que conduce a que cada elemento pondere de forma distinta en ambos índices (figura siguiente).

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Por tanto, estos dos indicadores miden cosas ligeramente distintas, siendo de destacar que la FED utiliza el PCE para evaluar la evolución de los precios. El PCE es un índice encadenado, y por tanto el cambio de composición recoge adecuadamente la evolución de los precios a lo largo del tiempo y a través de los distintos elementos que lo componen. Y de forma similar al CPI encadenado, el PCE muestra un valor inferior al CPI, aunque muestra una tendencia similar (figura siguiente).

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Pero hay más formas de medir la inflación. Una medida importante es la inflación subyacente (core inflation), creada en la década de 1970 , que tanto en el CPI o PCE excluye los precios de la energía y alimentos debido a que son más volátiles.

Ello no excluye que energía y alimentos formen parte importante del consumo de los hogares, pero se considera que aporta una mayor fiabilidad sobre la evolución futura de precios su exclusión. Aunque por supuesto no se puede excluir que estos componentes pueden contribuir a efectos de segunda ronda que incrementen la inflación general.

Pero tenemos más indicadores de inflación que tratan de evitar la volatilidad puntual de determinados elementos, como la trimmed-mean o la mediana, tanto de CPI como PCE. Excluyendo ambas los elementos más volátiles. Lo mismo que la Uluru inflation, que pondera en mayor medida los elementos próximos a la mediana de la distribución

La versión de trimmed mean de la FED de Dallas excluye el 24% de los elementos que presentan menor volatilidad, y el 31% de los que presentan mayor volatilidad de la PCE, y según The Economist es más fiable que la core inflation.

La trimmed mean reduce considerablemente la inflación con respecto a la CPI o PCE, como se puede apreciar en la figura siguiente, ya que mientras CPI y PCE se han disparado, la trimmed mean PCE permanece dentro del objetivo del 2% de la FED. 

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Figura.- ECONOMIST America’s consumer-price inflation stays above 5% in August .

Es decir,  reflejan la variación de precios de los elementos del medio de la distribución, lo que reduce la inflación cuando esta es debida a unos pocos del conjunto de  elementos considerados. Y cuando se da esta situación, la inflación presenta poco valor predictivo de la inflación futura. Es decir, la trimmed mean contribuye a revelar la amplitud de la presión sobre los precios.

Por otra parte, la trimmed mean comprende los precios de alimentos y energía que excluye la core inflation, cuando este tipo de gastos es esencial para las familias y no tiene sentido ignorar sistemáticamente la evolución de sus precios. Además, los economistas de la FED de Dallas indican que cuando la inflación total excede a la trimmed mean en un 1%, predice un incremento del 0,25% de la trimmed mean en un periodo de un año.

En cualquier caso, las mediciones de la inflación se enfrentan al problema de recoger la mayor calidad de los bienes que se miden de forma continuada, lo que supone en realidad una reducción de precio.

Resumiendo, existen múltiples indicadores de la evolución de inflación, recogiendo más fielmente la evolución de precios aquellos encadenados. Sin embargo, estos se pueden ver distorsionados temporalmente por variaciones importantes de precio en unos pocos de los elementos que forman parte del índice, en cuyo caso es útil la trimmed mean o median PCE.

El problema radica en este caso en la persistencia de incremento de precio en solo algunos de estos elementos del índice, que no son recogidos en la trimmed/median, y que además pueden dar lugar a efectos de segunda ronda incrementando el índice general a largo plazo.

Por tanto, evaluar que indicador de inflación utilizar es un factor muy importante para predecir la tendencia de los precios y las medidas de política monetaria a implementar. Y siempre y cuando no se den situaciones de dominancia fiscal en que prevalezca el mantenimiento de las cuentas públicas sobre la estabilidad de precios, lo que por otra parte puede tener un límite, incrementos de inflación se corresponderán con incrementos de tipos de interés que enfriarán la economía.

Y en la situación actual este es el gran dilema, ya que el futuro de los tipos será función de si los elementos que están presionando la inflación actualmente son temporales o se mantendrán en el tiempo dando lugar a elevaciones persistentes de la inflación.

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