“Empezaron a enseñar (en un) acuario (a que) limpiarán el lugar donde vivían en su piscina, de esa manera recogían las cosas que caían y la mantenían más limpia … a cambio les daban una sardina … vale, pues hubo una delfina (que) en un momento dado dijo, fíjate aquí lo que importa no es el tamaño del objeto que estoy devolviendo, porque siempre me dan la sardina, es el número de objetos que devuelvo, por lo que empezó a romper los objetos antes de entregarlos y así entregaba más parte, este concepto ya es lo máximo, que se haya dado cuenta de esto, no hablamos ya de números, hablamos de la capacidad de hacerte una idea de la diferencia de cantidades, … pero hay otra vuelta, un día cayó un pajaro en la piscina y lo entrego para recibir su sardina y los entrenadores que eran gente empática le dieron muchísimas más sardinas de las normales porque, ostras, ¡que había salvado un pajarito!, bueno pues la delfina…, se dio cuenta de que si reservaba parte de esas sardinas del premio, podía utilizarlas como cebo, para pescar (mas) pájaros, se dio cuenta de que el premio era una herramienta…”
Comentario de Ignacio Crespo Pita. Podcast Cofee Breac, Señal y ruido. Capítulo 358.
El capitalismo, en su expresión más básica, es el sistema mediante el cual, el ahorro, es decir, aquella parte de que no consume un individuo, de la producción obtenida, se invierte, es decir, se aplica para crear instalaciones o dispositivos, optimizados para permitir obtener más producción, de la cual se podrá a su vez ahorrar una parte, que permitirá volver a reproducir el proceso, generando más crecimiento. Genera automáticamente responsabilidad en el individuo, apego al orden social y a la adecuada gestión y conservación de los bienes. El crecimiento además independiza al grupo de las inclemencias naturales y catástrofes, rebaja la tensión dentro del grupo, debido a que se generan nuevas porciones para repartir sin disminuir la porción que disfrutan los individuos más instalados dentro del grupo, bien porque disfrutan la herencia de sus progenitores, bien porque destacan en la gestión económica de su patrimonio.
El capitalismo presupone propiedad privada, garantizada por la ley, de lo contrario la tentación de allanarse a la distribución de la totalidad de lo obtenido, para no ofender al grupo y no sufrir agresiones, es tan fuerte, que hace imposible el ahorro necesario para generar el capital. Esta organización empezó a desarrollarse en la edad de los metales, primero con la artesanía, después con el comercio, después con la producción extractiva e industrial para llegar por fin al capitalismo financiero. Este sistema funciona mucho mejor cuando no hay conflicto con los grupos vecinos ya que el comercio permite optimizar el precio al que se venden los productos generando distribución territorial de producciones.
El sistema nace espontáneamente y se basa en las leyes de la naturaleza, tan es así que inteligencias diferentes a la nuestra (un delfín, por ejemplo), con todas las puntualizaciones que se nos ocurran, tienden a descubrir de forma incipiente el mismo camino…
El socialismo-comunismo en su expresión básica, como organización económica de un grupo humano, consiste en distribuir todo lo producido entre el grupo, hace imposible el ahorro, porque “lo que es de todos, no es de nadie”, diluyendo la responsabilidad y dando como resultado la falta de crecimiento y el estancamiento. Es lo que ocurría en las tribus de la edad de piedra, de las que todavía quedan muestras. En esta organización la tribu no crece y depende íntegramente del medio natural. Tiene sus raíces en los defectos del ser humano, la envidia entre grupos sociales es uno de ellos, si no se distribuye lo producido, el resto del grupo amenaza con reacciones violentas, por ello el individuo elige el camino más fácil, pero a cambio no se responsabiliza de nada. Para imbuir esa responsabilidad el grupo vive en constante conflicto con las tribus próximas, el individuo no es un productor, es un guerrero, su responsabilidad esta desplazada a la protección física de sí mismo y del grupo, no a la gestión económica, no a la productividad, no a la creación de riqueza.
El socialismo-comunismo no es fenómeno nuevo, no se crean ni un pelo del adoctrinamiento que les imparten los medios de comunicación, ni la información inexacta que flota en el ambiente, revoluciones comunistas las hubo a cascoporro, la historia esta trufada de ellas, envueltos en un maravilloso mito basado en la bondad primigenia del ser humano unida, por un sorprendente continuo filosófico, a una fundamentación moral del uso de la violencia, se caracterizan por un extremo uso de la violencia, primero con los cercanos y luego con los lejanos. Con esos mimbres la negociación y la mediación, base de la posibilidad de cambio social y evolutivo no rupturista, del sistema imperante, se hace imposible y termina siempre en guerra civil.
¿Que porqué nadie lo explica así?, porque en la antigüedad los conceptos económicos que son clave en nuestra sociedad, no habían sido desarrollados, todos los comportamientos humanos estaban bajo una niebla religiosa o filosófica, de modo que esas revoluciones se encontraban envueltas en el mito, en el mito religioso o en el mito filosófico. No soy un experto, pero miro con curiosidad la historia y me apunto mentalmente las “revoluciones comunistas” escondidas bajo la niebla del mito… Algunos ejemplos que nos sonaran a todos:
La revolución de Akenaton, el padre de Tutankamon (si, el del tesoro de Howar Carter), hace tres mil años, aunque fue una revolución dirigida desde arriba por el faraón contra las clases sacerdotales, el componente económico por supuesto que estaba presente, las clases populares querían repartirse la riqueza, por supuesto. Terminó con enfrentamientos y el consiguiente baño de sangre. (Ver la película Sinhué el Egipcio, ambientada en esa revolución).
Los movimientos milenaristas, en torno al año mil, dentro del ámbito católico, estos movimientos bajo la predicación del fin del mundo, arrastraron a las masas y degeneraron en el consiguiente baño de sangre, porque uno de sus componentes fundamentales era el reparto violento de la riqueza, por supuesto terminó en masacres. (Ver la película El séptimo sello).
La revolución de Mühchen. El protestantismo ha generado tanta o más violencia que el catolicismo, y sin embargo se las da de movimiento moral y crítico, frente a aquel. En Munchen con cobertura moral religiosa, se generó lo que a todas luces fue una comuna con tintes socialistas-comunistas, y con el mismo grado de violencia que en los casos anteriores, otra vez terminó en masacre.
Y esto refiriéndome solo a algunas de las revoluciones previas a la era de Marx.
Cuando Marx escribió el Capital, hizo algo muy inteligente, le aplico el calificativo a sus ideas de científicas: todo lo anterior merecía un punto y aparte, lo suyo era “Socialismo Científico” revestidos de tintes racionalistas, y por lo tanto iba a funcionar perfectamente, prometiendo a las masas el cielo en la tierra y logrando que nadie censurase sus ideas como lo que eran, la reedición de viejos procesos revolucionarios tan antiguos como la humanidad.
Ahora, muchos años después, podemos decir sin miedo a equivocarnos que la ciencia se puede utilizar perfectamente como una especie de cobertura mítica o cuasi religiosa para generar la creencia ciega en ideas que no aguantan un contraste con la realidad. Ejemplos:
¿El trabajo acumulado es el origen de la riqueza?, mentira, el origen de la riqueza está en la organización del trabajo que proviene del saber técnico: técnico organizativo, técnico económico y técnico científico.
¿La sociedad “capitalista avanzada” produce sin remedio la rebelión socialista y el reparto de los medios de producción?, mentira, las dos grandes revoluciones que dieron paso a estados comunistas-socialistas, rusa y china, fueron un paso directo de una sociedad agraria a una sociedad comunista, no pasaron por una sociedad capitalista avanzada, porque este tipo de sociedad genera riqueza, disminuye las tensiones sociales con el crecimiento de la riqueza y el mismo proceso se produce en las relaciones internacionales.
Hay una gran cantidad de falsas ideas en torno al socialismo, que flotan en el ambiente y que no aguantan el análisis lógico y económico…lo que lo reviste de un manto de fe cuasi religiosa.
Frente a todo este panorama tenemos el capitalismo, ha habido teóricos que han intentado exponer su esencia, pero el aspecto más importante del mismo es que se ha desarrollado evolutivamente, está conectado con las inclinaciones naturales del ser humano, no es necesaria revolución alguna ni imposición doctrinal para establecerlo y los individuos aceptan naturalmente sus postulados. La crítica que se hace del capitalismo victoriano y la “explotación del proletariado” no toma en cuenta que fue un breve periodo de un siglo que evolucionó rápidamente y que elevó rápidamente el nivel de vida de los trabajadores, y de forma persistente hasta los niveles actuales, en que sigue haciéndolo.
La prueba es que los individuos suelen huir desde los “paraísos” socialistas-comunistas hacia las sociedades capitalistas, aun a riesgo de su vida, véase sinó, el largo listados de alemanes del este que murieron en el muro de Berlín intentando huir a la capitalista Alemania del Oeste.
Entre 1961 y 1988, más de 100.000 ciudadanos de la RDA intentaron huir a través de la frontera interalemana o el Muro de Berlín. Más de 600 personas murieron.
Entre 1961 y 1989, en el Muro de Berlín perdieron la vida unas 140 personas
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