MAB: ¿Financiación o especulación?

4 de julio, 2014 Incluye: GOWIKMCAREWT 0
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Este artículo lo publiqué el 26 de marzo de 2014. Creo que toma más vigencia que nunca.


“La forma más rápida de doblar tu dinero es plegar los billetes y metértelos de nuevo en el bolsillo” . Will Rogers

Resulta curioso, cuando les propones a empresarios, que buscan soluciones a la falta de liquidez, que existen alternativas a la banca para desarrollar y financiar su proyecto, como pasan de la duda y desconfianza ante la propuesta MAB a desear ampliar información sobre esta alternativa y ponerla en marcha inmediatamente. Este cambio ante la visión sobre el MAB surge de la lectura de los principales medios económicos ,e incluso generalistas, no por su finalidad (crecimiento con aportación de capital privado) sino por experiencias como una empresa que sube desde su salida a cotizar en 2010 un (agárrense) ¡¡2.743 %!! u otra que salió a cotizar con una capitalización de 14 millones hace 2 años y ahora supera ya los 600 millones.

El efecto arrastre del mercado bursátil, rápido como un virus en extenderse, es que media docena de compañías más están realizando su particular rally de crecimiento. Con subidas anuales de 3 cifras, sin haberse publicado todavía los resultados de 2013, que deberían ser la referencia para evaluar si están cumpliendo con sus planes de crecimiento o entender qué situaciones han justificado el que no los hayan podido alcanzar en el inmediato corto plazo.

Sin entrar en la valoración por fundamentales, el sentido de la lógica te dice que una compañía que amplia capital a “x” en el mes de noviembre, difícilmente va a poder justificar que, en menos de 4 meses, el mercado esté pagando por cada acción “5x”. A no ser que un evento corporativo pudiera explicar que los fundamentales considerados en noviembre han quedado totalmente obsoletos en marzo.

Un evento corporativo, fusión, compra, venta, etc. provoca una reacción en el mercado exponencialmente anticipatoria de lo que ese evento corporativo podrá aportar en el medio plazo a la compañía afectada. Traducido al lenguaje “€/acción”, el precio actual recoje la creación de valor prevista para los próximos “x” años, y lo hace de una forma rápida e instintiva, como si la cotización a partir de ese momento no pudiera dejar de subir de forma continuada hasta el nunca jamás. Lo mismo sucede cuando una noticia o evento negativo afecta a alguna compañía cotizada. Si, además, la compañía tiene una capitalización pequeña y cotiza en un mercado con poca profundidad, el efecto en precio se amplifica en cualquiera de la tendencia que haya generado.

El MAB debería ser la oportunidad de hacer las cosas a imagen de países financieramente mas avanzados . Debería ser un mercado para encontrar la posibilidad de ejercer el espíritu de la filosofía del capitalismo: el excedente de ahorro financiando el crecimiento productivo.

Desde el punto de vista de un inversor se analiza una compañía para determinar qué retorno le exiges al capital que vas a invertir. Este puede estar entorno al 20% . ¿Cuál es el sentido que el mercado te devuelva un 500, 600 ó 1000%? En alguna de las partes se está aplicando el factor de riesgo erróneamente.

Desde la óptica de un empresario que necesita capital para expandirse ¿Qué expectativas de crecimiento tiene que cumplir para ofrecer retornos del 20%? ¿Será capaz después de cotizar en un mercado bursátil de hacer crecer su compañía para cumplir retornos del 500% ? Así resulta fácil comparar un mercado de capitales con un salón de juegos.

En el MAB cotizan por fixing empresas en expansión; algunas de esas cotizadas son compañías, negocios, con planes cuyo origen son la emprendeduría y que, en la actualidad, acumulan desarrollo de actividad y consistencia en estructura de gestión, que han sido capaces de desvincularse de la financiación bancaria “para todo” y han sabido adaptarse a actuar en un pequeño escenario público en el que, a base de muchos ensayos, trabajo administrativo y comprensión de la perspectiva de un inversor financiero, acaban disfrutando por haber sido, ser y seguir siendo “MABEABLES“.

Lo ideal sería sacar de cotizar las empresas del MAB que fueron pura colocación de deuda bancaria y que la mayor parte de ellas se encuentran en situación de concurso; las que ya están a niveles que no corresponden con el propio mercado se deberían pasar a mercados superiores y las 4 o 5 compañías que cotizan por fixing, que mantienen un nivel de crecimiento constante, servirán de ejemplo para nuevos proyectos y, así, podremos seguir ejerciendo la labor en pro de la desbancarización del país, de aportar valor a las empresas y evitar que el MAB caiga en las manos de los especuladores.

Disfruten del día.

Este artículo ha contado con la impagable colaboración de Elena Yepes @ELENAYEPESEV

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