En esta primera parte de una serie de dos entradas pretendo despejar de una vez todas las dudas que surgen a los operadores de sistemas de trading cuando las cosas van mal. En general se duda de todo, pero principalmente se tiene una sensación de engaño que es difícilmente rebatible. Una cuestión de fe, y ya saben que la fe no es discutible.
La duda más frecuente con muchísima diferencia es la del fallo en la construcción del sistema. El operador “ve” que el sistema “deja de funcionar” apenas ponerlo a operar cuentas reales. Esto normalmente lleva de manera inmediata a la pérdida de la confianza.
Vamos a ver aquí el papel que juega el auditor o tracker de los sistemas y cómo esto nos puede ayudar a despejar estas dudas. Veamos primero unas definiciones necesarias.
Operación de backtest: Es una operación que no ha sido ejecutada en mercado. El desarrollador la reporta sin concurso de nadie más. Con su mejor criterio calcula los precios de entrada y salida, computa los costes que le afectan y por tanto tiene un resultado teórico.
Operación auditada: Es una operación que no ha sido ejecutada en mercado. El cálculo de los precios de ejecución teóricos lo realiza un tercero independiente al desarrollador. El tercero, auditor o tracker, calcula los precios según los mejores parámetros de operaciones semejantes de otros sistemas comparables. El auditor computa los costes según su mejor criterio. El desarrollador no interviene en absoluto en el cálculo del resultado que nuevamente es teórico.
Operación real: Es una operación que se ha ejecutado en mercado. El cálculo del resultado contempla precios reales y costes reales de operación. Cuando la operación se ha ejecutado en más de una cuenta, el auditor promedia las ejecuciones de todas ellas.
De la lectura de las definiciones anteriores se pueden sacar algunas conclusiones evidentes y otras no tanto que quizá puedan resultar controvertidas.
Entiendo que el último punto pueda resultar controvertido así que paso a explicarme antes de que me quemen en la hoguera. Hay dos factores que diferencian una operación real de una auditada, a saber:
De tal manera que podemos concluir que si los costes operativos (deslizamientos y comisiones) están correctamente estimados, una operación auditada puede reflejar incluso mejor que una operación real lo que el sistema puede dar como resultado. Naturalmente, cuantas más operaciones reales haya para una misma operación teórica pues mejor y menos cierto será esto que acabo de explicar.
Respecto a las comisiones, nada que opinar, se ponen las que apliquen y andando, no hay ningún misterio. Veamos que ocurre con los deslizamientos.
El deslizamiento depende de muchos factores y, lamentablemente, no se puede conocer a priori. Puede que un mismo sistema obtenga un deslizamiento por la mañana y otro muy distinto por la tarde. Ocurre incluso que una cuenta tenga un deslizamiento y otra tenga otro distinto para la misma operación. Son números extraordinariamente variables y que además pueden afectar de manera muy notable a la rentabilidad a corto plazo. De tal manera que el auditor (o en su caso el desarrollador con las operaciones de backtest) tiene un reto muy importante ya que si están subestimados o sobreestimados puede convertir en rentable un sistema que no lo es o al contrario.
En el próximo capítulo veremos como se puede conseguir estimar muy razonablemente los deslizamientos para que los costes operativos promedio reflejen con bastante exactitud lo que se puede obtener del sistema. Confío en que tras su lectura queden despejadas todas las dudas sobre la forma de proceder para asegurarnos de que el sistema que vamos a operar ha dado en el pasado, los resultados que nos han vendido y lo ha hecho de manera honesta y seria.
Hasta entonces (que será en breve) tienen ustedes tiempo de digerir todo este contenido y discutir lo que consideren oportuno.
Saludos y suerte en el trading.
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