Km. 0

11 de junio, 2014 0
Gestor de patrimonios en Qrenta AV SA. Co-edito, junto a Juan Carlos Perujo, el blog lasfinanzascambian.com
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Un hombre puede plantar un árbol por un sinnúmero de razones. Tal vez a él le gusten los árboles; tal vez quiere un refugio; o tal vez él sabe que algún día necesitará leñaJoanne Harris

¿Para qué nos sirve el dinero? ¿Qué utilidad le damos? ¿Qué perseguimos? ¿Cómo nos vemos dentro de 5, 10 o 15 años? ¿Dónde nos gustaría estar o/y qué nos gustaría tener? En lo que coincidimos todos es en que el tiempo avanza. Otra cosa es si lo vivimos o lo contemplamos.

Desde que somos pequeños nos intentan hacer ver la importancia de ahorrar, de acumular. Siento soltar el ejemplo típico de la hucha del cerdito (crecí en los 80): “cuando esté lleno tendrás dos opciones: podrás comprarte algo que ahora no te puedes permitir o seguir acumulando”. Lo malo es que la mayoría crecemos con una muy relativa noción del paso del tiempo y con la única ocupación de quemar el presente que, por otro lado, es lo que nos toca.

De lo que vamos a hablar en este blog, la planificación financiera (que es el eje del mismo), es algo común a todos y que, en algún momento, todos hemos hecho. Por ejemplo, en la planificación de un viaje intervienen 2 aspectos que se repiten en cualquier planificación: cuánto tengo y cuánto me quiero gastar. El resultado de esta resta determinará las condiciones del viaje. Otro ejemplo sería la planificación de las finanzas familiares (sobretodo, en familias numerosas) o, como suelen conocerse, control y distribución del gasto: para la ropa tanto, para la comida otro tanto.

Ingresos y gastos nos acompañarán en este viaje pues son los recursos con los que contamos y los que determinarán las posibilidades de los objetivos que nos marquemos. Durante las etapas de nuestra vida la relación entre ellos suele ser la que sigue:

De los 25 a los 34 años: + Gasto – Ingresos

De los 35 años a los 44 años: + Capacidad de Ahorro y + Necesidades familiares

De los 45 años a los 54 años: Excedentarios vs Hipotecados

A partir de los 55 años: Acumulación y Planificación

Como veremos, no dejar objetivos por planificar por lo lejos que nos puedan parecer en tiempo sino afrontarlos desde el primer instante siempre nos será más beneficioso.

Para concluir, os aporto el punto de partida para nuestros próximos altos del camino: la planificación financiera no es más que aquel proceso mediante el cual toda persona que genera o tiene ingresos trata de desarrollar, implementar y coordinar una estrategia y tácticas que faciliten el logro de sus objetivos.

¿Iniciamos el proceso?

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