Filosofía de Inversión

12 de febrero 0

Comenzar en esto de las inversiones y la Bolsa a veces puede parecer abrumador. Hay muchos libros, demasiadas opiniones y excesiva información, o más bien ruido que se disfraza de información (incluida la mía). Además es muy común que si una persona es o ha sido exitosa dentro de su profesión o actividad gracias a su inteligencia, preparación y esfuerzo, entonces piense que en la Bolsa también será exitoso aplicando alguna de esas tres características. Claro, esto es en el mejor de los casos porque frecuentemente sólo pensamos que es necesaria la inteligencia o el esfuerzo y olvidamos un poco la preparación.

Esto me recuerda a un párrafo escrito por Henry Clews en “Delusions about Wall Street” hace más de 100 años y que aún está vigente.

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La verdad es que ni la inteligencia ni el esfuerzo ni la preparación son condiciones suficientes (aunque tal vez sí necesarias) para tener éxito en la Bolsa. Tal vez la inteligencia emocional sea mucho más importante que la inteligencia mental como ha dicho muchas veces Buffett. 

Y lo mismo podríamos decir acerca de la  preparación Vs la experiencia, o del esfuerzo Vs el enfoque correcto. Es de esto último de lo que quiero hablar hoy, y aunque ya he dicho muchas veces que en las inversiones no existe la verdad absoluta, sí creo que existe un enfoque correcto o filosofía correcta, o al menos correcto en el sentido de que sea la que mejor se ajuste a nuestra personalidad y a nuestras necesidades. Por lo tanto cada uno podrá tener su enfoque o filosofía correcta diferente y muchas veces contradictorio y hasta paradójico frente al de los demás.

Como es muy difícil saber cuál es la receta secreta (si es que pudiese existir tal cosa) para ganar siempre en los Mercados, entonces creo que podemos comenzar haciéndonos una pregunta más fácil como: ¿qué filosofía de inversión tiene más sentido para mí y me hace sentir más cómodo? Claro, también podemos seguir el ejemplo de Munger y preguntarnos lo inverso, ¿cuál es la receta para fracasar en los Mercados? Aquí sí que hay mucha evidencia y los ejemplos sobran, pero esto lo dejaremos para otro post.

La Filosofía de Inversión se refiere al lente con el cuál vemos, entendemos y pensamos acerca de la Bolsa y las Inversiones. Es el conjunto de normas, reglas, pruebas, aforismos o incluso creencias que nosotros pensamos rigen o interpretan el actuar de los Mercados y sus participantes.

De forma muy general podemos agrupar a las Filosofías en:

  • Selección Táctica de Activos (Market Timing). Aquí creemos que somos capaces de entrar y salir cerca de los mejores momentos, comprar barato y vender caro, detectar los momentos de ineficiencias y/o erosión y/o estancamiento y/o potencial, o cualquier variante de todas las anteriores. Esto puede hacerse con acciones, futuros, ETFs, Fondos, Opciones, etc.
  • Selección Estratégica de Activos (Comprar y Mantener). Escoger predeterminadamente un grupo de activos con ciertas características e ir modificando su ponderación dependiendo de nuestros objetivos y horizontes. Aquí también es posible reemplazar algún activo si éste ya no cumple con los requerimientos predeterminados necesarios. Esto puede hacerse con acciones, ETFs, Fondos y tal vez algunos derivados (hay que ser un poco flexibles) para hacer ciertas coberturas o implementar estrategias como la de covered calls.

Las dos categorías anteriores las podemos dividir según su horizonte temporal en: de corto mediano y largo plazo, y cualquier combinación de las anteriores.

Casi todas las Filosofías se pueden agrupar en estas categorías, desde la tipo Bogle (o cualquiera de sus variantes y bastardos) y las enfocadas a Dividendos, hasta las que se basan en Análisis Técnico y/o Cuantitativo. De hecho podrán existir Filosofías que pertenezcan a ambas categorías, por ejemplo la rama del Value Investing creada por Buffett y Munger donde la idea principal es comprar activos estratégicamente para mantenerlos durante muchos años, pero al mismo tiempo pueden hacer operaciones tácticas debido al descubrimiento de alguna ineficiencia o potencial, independientemente del plazo temporal.

La cuestión es que una vez conociendo cuál Filosofía de Inversión tiene el enfoque correcto (o lo más cercano a ello) para cada uno de nosotros, entonces ya podemos comenzar a construir una Estrategia para llevarla a cabo. 

Entre mas cómodos y convencidos estemos con la Filosofía, más fácil será diseñar una Estrategia entendible para nosotros y aplicable en los momentos más difíciles. Esto significa que estaremos facilitándonos la parte más importante de cualquier Inversión, la Disciplina. Y es que sin ella ninguna Filosofía y ninguna Estrategia podrán tener nunca éxito. La Disciplina nos ayuda a controlar nuestras emociones y a permanecer dentro de nuestro Círculo de Competencia, y curiosamente ese ha sido el común denominador de los Mejores Inversores del Mundo.

Lo anterior no significa que no podamos aplicar dos Filosofías diferentes o incluso tres o fusionarlas. Lo importantes es que se ajusten a uno o que las flexibilicemos para que se ajusten, siempre y cuando sigan siendo fundamentalmente sólidas. De esta forma será la Filosofía la que esté trabajando para nosotros en lugar de que nosotros trabajemos para la Filosofía.

Hay que saber que la estrategia puede cambiar dependiendo de las circunstancias o las oportunidades que el mercado nos brinde. La Estrategia es algo que debe ser adaptable a las oportunidades, mientras que la Filosofía es algo “inmutable” porque son principios generales. La Estrategia es la que nos permitirá aplicar la Filosofía a nuestro contexto.

Comenzar por encontrar la mejor Filosofía de Inversión para cada uno de nosotros nos evitará muchos tropiezos, tragos amargos y desilusiones costosas. Si no tomamos un poco de tiempo para descubrir cuál o cuáles Filosofías tienen más sentido para nosotros, entonces comenzaremos a saltar de una a otra inoportunamente porque no estamos convencidos de su eficacia y nos perderemos los mejores momentos. Esto es como viajar por todo el mundo pero sin salir jamás de los aeropuertos.

Si no comenzamos por elegir una Filosofía de Inversión (o una fusión) entonces seremos presa fácil para los vendehumos y charlatanes; haremos lo que los demás hacen y nos convertiremos en parte del rebaño que siempre sale perdiendo; es más probable que compremos burbujas y fraudes porque no sabemos muy bien por qué estamos haciendo las cosas; o en el mejor de los casos invertiremos demasiado tiempo y dinero en algo que realmente no es para nosotros por mucho que a otros sí les haya servido.

Sé que esto es más fácil decirlo que hacerlo. Sé que muchas veces debemos tropezar con varias piedras para convencernos de que cierta Filosofía no es la adecuada para nosotros, pero la intención del post es que antes de probar suerte e ir sin rumbo, primero nos informemos leyendo las sobre diferentes Filosofías.

Todos queremos el mapa del tesoro para ganar dinero, pero antes debemos ver qué tipo de mapa podremos leer con mayor facilidad. Si yo no sé leer curvas de nivel, entonces me será difícil leer un mapa topográfico; y si soy terrible ubicándome en una ciudad, entonces me conviene más usar el GPS del móvil con googlemaps en lugar de usar un mapa de papel. Tal vez mi metáfora no sea la mejor, pero lo mismo va para las Filosofías de Inversión. Antes de querer ganar dinero y hacernos millonarios, primero debemos entender bien qué es lo que estamos haciendo y por qué la Filosofía que hemos escogido piensa o actúa de esa forma.

¿Qué tipos de Filosofías de Inversión son las más comunes?

  • La selección de acciones individuales por Fundamentales. Aquí los autores más recomendados son Bejamin Graham y Philip Fisher, pero también está BuffettyDorsey,  que se inclinan mucho por factores cualitativos o Wesley Gray y O'Shaughnessy que tienen un enfoque más cuantitativo. Un lector me recomendó el libro en castellano de Gregorio Hernández. Yo no lo he leído pero si alguien lo ha hecho por favor comentar.
  • Análisis Técnico. Aquí podemos distinguir principalmente entre dos corrientes, la que se dedica a interpretar gráficas y precios de forma aislada o con ayuda de otras herramientas como el sentimiento, y la que utiliza métodos cuantitativos para encontrar qué ha funcionado en el pasado en términos estadísticosy asignar una probabilidad futura y valor esperado. Como para esta Filosofía hay muchas fuentes en internet, he decidido mencionar dos libros que he consultado en algunas ocasiones y que pueden dar un enfoque más fresco y un poco diferente a lo que frecuentemente encontramos. Quantitative Trading y New Frontiers in Technical Analysis.


Para finalizar y como Ben Carlson dijo, una cosa es estudiar una Filosofía y otra completamente diferente es implementarla exitosamente.

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