Entrevista a Diego Sánchez de la Cruz por su nuevo libro "Sin medias tintas" (Parte II)

29 de marzo, 2014 0
Value investor y analista de renta variable independiente. Fan de Buffett & Munger. Seguidor de Escuela Austíaca de Economía y... [+ info]
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La semana pasada publiqué la primera parte de una entrevista que he realizado a Diego Sánchez de la Cruz a raíz de la publicación de su primer libro, “Sin medias tintas”. A continuación tenéis la segunda parte de la entrevista. Finalmente, habrá una tercera parte, dada la extensión de la misma. Os animo a que leáis el libro.

¿Crees que el mayor engaño de la Gran Recesión es culpar de la misma al capitalismo?

 

De entrada, hay una economía de mercado en buena parte del mundo y sin embargo solamente algunos países han sufrido el impacto de la crisis. Dicho esto, ¿cuál es el origen de las dificultades que han enfrentado estas economías? Para empezar, una política monetaria expansiva que ha introducido un plano de irracionalidad en el paradigma financiero. 

Debido a la conexión entre dicho sector y el resto de la economía, la sobredosis de liquidez “recalentó” la demanda y alimentó “burbujas” y desajustes varios. En un contexto de mercado, esos errores tienden a depurarse por la vía de los precios y por la lógica de la oferta y la demanda. No obstante, la distorsión ocurrida en el sector inmobiliario español ha sido más difícil de depurar, gracias a la significativa intervención regulatoria que existe en este ámbito.

Es evidente que políticamente interesaba disparar el crédito conducido a la compra de vivienda. No solamente alimentaba el llamado “efecto riqueza”, sino que absorbía a cientos de miles de trabajadores que, debido a nuestro deficiente sistema educativo, no encontraban otra salida profesional. Durante años, esta “burbuja” dio acomodo a empleados de baja productividad y escasa preparación. 

Por tanto, primero debemos tener claro que el origen del problema es monetario y, a continuación, tenemos que señalar los perversos incentivos regulatorios que alimentaron la citada deformación del mercado, concentrada principalmente en el ámbito ligado al negocio inmobiliario.

De todas las medidas que se plantean en el libro, ¿hay alguna que esté en la agenda política del gobierno?

Por ejemplo, en los últimos meses se ha hablado mucho de rebajar algunos impuestos, lo cual tiene su gracia viniendo de 45 alzas fiscales en dos años… Libros como “Sin Medias Tintas” empujan en esa y otras direcciones, pero ante todo hablamos de una obra que destaca el ajuste privado y lo importante que es el esfuerzo de familias y empresas.

En la medida en que se reducen las trabas y los obstáculos creados por el sector público, España va a mejor. Esto pasa por desregular, flexibilizar, liberalizar… Hay dos puntos críticos: menos presión fiscal y menos rigidez laboral. Si abordamos estos aspectos, tendremos una recuperación pujante y esto ayudará a recuperar el bienestar perdido. No obstante, en la medida en que sigan en pie estas limitaciones, tendremos una salida de la crisis muy renqueante y mediocre, con lenta creación de empleo, crecimiento por debajo del potencial, etc.

Parece que hemos elegido la vía más lenta y traumática de afrontar la crisis.

 

No puedo estar más de acuerdo. En vez de un “shock”, lo que enfrenta el sector privado es una travesía en el desierto. Por si no fuese suficiente, esa travesía la hacemos entre latigazos fiscales. Si ya de por sí es difícil afrontar una crisis como la actual, imagina lo que supone añadir el castigo tributario que suponen las continuas subidas de impuestos.

Lo que tenemos en España, y así lo explica “Sin Medias Tintas”, es un sector privado que hace los deberes y se ajusta a la nueva situación como buenamente puede. En el mercado laboral, el cambio se manifiesta en desempleo porque nuestro marco regulatorio así lo favorece. En otros países, el ajuste tiende a hacerse por la vía de la productividad y de los salarios.

Ahora, ese modelo empieza a llegar a España, principalmente por la reforma de 2012, y esto debería ayudar a que, en futuras recesiones, no nos plantemos de nuevo en un escenario de paro masivo. Como muestra de la situación que tenemos, un dato: apenas 44 de cada 100 personas que podría trabajar tiene un empleo… 

¿Sería la reforma laboral que comentas el principal acierto del gobierno? 

Hay quien dice incluso que es el único, yo me inclino a pensar que es uno de los pocos. Y ya era hora, porque con un mercado laboral más flexible no se habrían destruido más de dos millones de empleos, tal y como ha explicado el servicio de estudios del Banco BBVA.

No obstante, aún con ese paso adelante, seguimos enfrentando muchas dificultades. Por ejemplo, aunque hay cuatro millones de contribuyentes menos en los impuestos directos y aunque han cerrado miles de empresas, hoy vemos que la recaudación fiscal sigue en la media histórica, entre el 37 y el 38 por ciento del PIB. Ese monumental esfuerzo fiscal mina el ahorro, la inversión, el consumo…

Dicho esto, vuelvo al tema laboral porque creo que es importante decir alto y claro que, en cuanto se ha flexibilizado mínimamente la regulación vigente, la destrucción continua de desempleo ha tocado fondo e incluso se han creado nuevos puestos de trabajo según diferentes indicadores. Esto es revelador, obviamente le podemos poner muchas apostillas, pero estamos ante un cambio de tendencia que confirma la tesis de los analistas y economistas liberales, quienes llevaban (o llevábamos) años pidiendo una reforma en este sentido.

En el libro entrevistas a Peter Schiff, el banquero advirtió de la crisis que se nos vino encima. Desde entonces ha ganado mucha relevancia pública, pero sigue siendo un nombre menos conocido que otros como Nouriel Roubini o Paul Krugman.

Dicen que el mercado ha anticipado veinte de las últimas tres recesiones… Cierto que Schiff veía venir el “crack” inmobiliario y el consecuente pinchazo financiero, pero ante el gran público sigue siendo un nombre menos influyente que, por ejemplo, Nouriel Roubini, de quien también se dice que anticipó esta crisis.

En el libro entrevisto también a Jürgen Ligi, el Ministro de Finanzas de Estonia. Roubini dijo que dicho país báltico iba camino a la quiebra. A esa tesis se sumaron Paul Krugman, Kenneth Rogoff… Pues bien, ahí está Estonia, hoy han entrado en el euro y tienen un crecimiento mucho mayor al esperado. ¿Por qué? Porque evitaron las recetas demagógicas y cortoplacistas políticas, asumiendo que lo que necesitaban eran reformas estructurales.

¿La hemeroteca es el mayor enemigo de un economista?

Del economista y de todos, porque lo que queda por escrito siempre podrá ser evaluado con perspectiva conforme pasan los años, lo que acabará revelando la consistencia de tu trabajo. Evidentemente, quienes hacen predicciones y proyecciones de forma recurrente quedan más abiertos a este tipo de juicios.

A su favor podemos decir que las circunstancias económicas pueden cambiar significativamente en periodos de tiempo relativamente cortos. No obstante, eso no es excusa para la soberbia intelectual: es recomendable una posición más humilde por parte de los profesionales de la economía. En “Sin Medias Tintas” partimos de ese entendimiento y no se buscan titulares rimbombantes sino reflexiones tranquilas, comprometidas e interesantes, pensadas para el largo plazo y planteadas sin histrionismo.

Parte de lo que comentas tiene que ver con el empeño de una parte de la sociedad, que espera que los economistas sean una especie de meteorólogos de la economía. Quizá el origen del problema está ahí, porque los economistas entran al trapo de un reclamo imposible de satisfacer.

Bueno, por suerte hay muchas personas que se dedican al análisis económico y lo hacen con rigor y con profesionalismo. El problema de la arrogancia intelectual está en una minoría muy concreta, que no obstante tiene una gran proyección pública por algunos de los factores que hemos comentado.

Dicho esto, creo que a menudo caemos en la tentación de analizar datos inmediatos que poco nos dicen de las tendencias a largo plazo. Podemos y debemos evaluar si este trimestre se espera más o menos actividad en Chile y en Argentina, pero lo más importante en esta cuestión es ser capaces de distinguir por qué Chile y Argentina han seguido caminos tan divergentes a lo largo de las últimas décadas.

Cuando tomamos ese enfoque, entonces verdaderamente conseguimos que la economía contribuya al progreso y a la mejora del bienestar de una sociedad. 

En ese sentido, es importante promover un debate de primer nivel, con invitados como los de tu libro. Al ver la portada, sorprende la presencia de expertos internacionales… pero también la prometedora “cantera” de economistas y analistas españoles.

 

Está María Blanco, que creo que siempre demuestra un compromiso intelectual inquebrantable con la defensa de la independencia personal. Está Ignacio de la Torre, que ha hecho los mejores informes sobre la recuperación económica española. Está Juan Castañeda, autor de reflexiones imprescindibles sobre el futuro de la política monetaria. Está Juan Manuel López Zafra, siempre rigurosos y serio en su trabajo. Está Benito Arruñada, toda una eminencia en el estudio del entorno empresarial. 

Si a todo lo anterior le unes la presencia de grandes nombres que todos conocemos, tales como Carlos Rodríguez Braun, Juan Ramón Rallo, Daniel Lacalle o Pedro Schwartz, parece evidente que estamos ante una gran selección de invitados. Por tanto, podemos estar orgullosos de la “cantera” que tenemos en España.

En este sentido, el fallecimiento de David Taguas supone un triste contrapunto, ya que su marcha nos ha dejado sin un gran economista.

 

Tuve el honor y la suerte de entablar una relación bastante cercana con David a lo largo del que ha sido su último año de vida, y la verdad es que lamento enormemente su pérdida. Creo que habría estado orgulloso de leer este libro.

Taguas sabía llevar su mensaje a foros donde las ideas liberales no están del todo bien vistas.

Es que, si nos dejamos de etiquetas y nos ceñimos a un debate mínimamente serio, no debería resultar extraña la defensa de un marco económico con mejores instituciones, más competencia y más creación de riqueza por parte de empresas y trabajadores. Hablo de ingredientes fundamentales para el crecimiento, y eso debe interesar a todo tipo de partidos, sean de izquierda, de derecha, de centro…

Lo que explica “Sin Medias Tintas” es que no podemos seguir aplicando políticas económicas basadas en el capricho, porque de lo contrario seguiremos arrastrando muchos de los problemas que nos han llevado a esta crisis.

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La tercera parte de la entrevista será publicada el próximo sábado 5 de abril.

Por si estáis interesados en comprar el libro, podéis hacerlo tanto en papel como en ebook:


Kindle España.

Kindle América.

En papel. También en librerías de España.

En eBook.

 

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