El futuro de los espacios coworking

12 de noviembre 0

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Un vistazo a la industria del coworking global / Teniendo en consideración sus números 

Los espacios de coworking se han convertido en un auténtico monstruo comercial en las últimas dos décadas, y, de hecho, no hay signos de que esto vaya a cambiar. Según Statista, en 2019 había casi 19.000 oficinas compartidas en todo el mundo. Este número crece cada día y se espera que llegue hasta la cifra de 26.000 en 2025. Más de 2 millones de personas están actualmente compartiendo espacios de trabajo en diferentes países del mundo. Hoy en día, alrededor del 11% de los espacios de coworking albergan a más de 300 miembros y están situados en su mayoría en las metrópolis. Los datos muestran que muchos proveedores de espacios de trabajo también establecen lugares de coworking en ciudades pequeñas y medianas y, a pesar de que tienen bastantes menos inquilinos, su popularidad es igualmente alta, como en el caso de esos espacios.

Los antiguos espacios de coworking ya no tienen tanta cabida en el mercado actual, dando paso a auténticas suites contemporáneas. Además, los magnates del coworking suelen ampliar las suites existentes, aumentando así su rentabilidad y competitividad en un lugar determinado.

Los espacios de coworking se enfrentan a algunos desafíos, los cuales están principalmente relacionados con la búsqueda de nuevos miembros, dificultades financieras, la falta de espacio para un mayor desarrollo, la competencia directa con otros proveedores, etc.

La influencia de la actual pandemia global en los espacios coworking

En los últimos tiempos, la industria del coworking ha experimentado un desafío más: el impacto negativo de la actual pandemia mundial. Antes, los espacios de oficina eran los lugares donde la gente solía pasar sus horas de trabajo. Hoy están vacíos, ya que la mayoría de las empresas y corporaciones han pasado a trabajar desde casa, es decir, de forma virtual. No es de extrañar que la industria de los bienes inmobiliarios comerciales va a sufrir las consecuencias en los próximos meses o incluso años.

Sin embargo, hay un aspecto positivo que surge de la actual pandemia. Para ser más precisos, las empresas están cambiando de los tradicionales alquileres de oficina a largo plazo a soluciones más flexibles, como, por ejemplo, los espacios coworking. Muchos países de todo el mundo están optando cada vez más por una solución de oficina compartida. La pandemia del COVID-19 está suponiendo la crisis económica que puede poner a prueba todo el modelo de negocio del coworking. De hecho, muchas empresas ya han mostrado interés en reducir los metros cuadrados que utilizaban en el menor tiempo posible. Algunas compañías, aunque hasta ahora ocupaban oficinas tradicionales y estaban obligadas a pagar un alquiler fijo, han despedido al personal, porque no podían correr con el riesgo de perder también el espacio de trabajo en el proceso de reducción de los gastos.

De igual modo, había predicciones de que la pandemia acabaría con los espacios compartidos de trabajo y, efectivamente, parecía un razonamiento bastante lógico al principio. Debido a las normas sanitarias específicas, como el distanciamiento social, los empresarios tuvieron que cambiar a un modo remoto y confiar en distintas herramientas tecnológicas para seguir desarrollando un trabajo igual de excelente. Las oficinas compartidas, que reunían a un número considerable de “desconocidos”, eran las principales candidatas para un perjuicio de larga duración. Y, de hecho, muchas propiedades de coworking se vaciaron en los últimos meses. Aún así, esta pausa obligada no acabará con toda la industria del coworking. Al contrario, la hará más fuerte y reforzará su importancia. Para justificarlo, podemos ofrecer varias razones que apoyan esta predicción.

Cómo será el futuro del coworking

Debido a la pandemia del coronavirus, se instó a la mayoría de los inquilinos que trabajaban en oficinas físicas a optar por la opción del teletrabajo. Este cambio ha llevado al aumento de empleados remotos en la mayoría de las empresas. Tarde o temprano, todas estas personas que trabajan a distancia necesitarán un lugar desde el que realizar sus tareas y, por tanto, los centros de coworking les ayudarán a volver a conectar con el mundo empresarial desde un lugar físico concreto.

Los empleados que trabajan de forma remota no son los únicos interesados en alquilar espacios de trabajo compartidos. Las suites de colaboración ofrecen el apoyo necesario para, por ejemplo, las pymes, los autónomos, etc. Un buen ambiente laboral es aquel en el que el dueño de una pequeña empresa puede sentirse seguro en un entorno comercial. Los espacios de coworking seguirán proporcionando a los nuevos empresarios toda la infraestructura y los servicios necesarios para ofrecer un ambiente de trabajo sofisticado. Al mismo tiempo, los costes de alquiler seguirán siendo más bajos en comparación con los que suponen los espacios de trabajo tradicionales.

La necesidad de socialización es otra motivación para la recuperación. Hoy en día, casi no hay nadie que no quiera volver a la oficina, poder hablar en persona con sus compañeros, participar en eventos, etc. Las redes sociales que se proporcionan en los lugares de trabajo compartido ayudan a los inquilinos a recuperar su lugar. En el estado actual del mundo, la gente no volverá al trabajo, sino a las oficinas. Y, aunque no todos los empleados decidirán ocupar el espacio disponible, el sentimiento de comunidad seguirá presente. La fuerza de la unidad será esencial para ayudar a la gente a reconectar, a apoyarse mutuamente y a construir nuevas redes.

Vuelta al trabajo

Hoy en día, a medida que las restricciones disminuyen, muchas empresas están dispuestas a que al menos una parte de sus empleados vuelvan de nuevo a sus oficinas. Por supuesto, las oficinas de coworking tendrán que adoptar todas las regulaciones asociadas a la utilización de los bienes inmuebles comerciales y, así, poder seguir siendo competitivas en el mercado actual. Los proveedores de los espacios de trabajo serán los responsables de la planificación de las medidas de seguridad sanitaria y la aplicación de los protocolos requeridos. Aunque los propietarios no podrán minimizar los riesgos al máximo, harán todo lo posible por proporcionar el entorno más seguro a sus empleados.

Pero al igual que el virus ha hecho que industrias enteras se hayan reinventado en su forma de trabajar, también ha fortalecido el valor de la conexión personal y la movilidad. Hay gente que realmente disfruta con los cambios de aires, así como al encontrarse con amigos en la máquina de café o al poder comer con sus compañeros.

En la actualidad, los espacios de coworking en Alcobendas están entrando en una nueva fase, haciendo hincapié en nuevas formas de cómo la gente puede utilizar estos espacios, así como sus instalaciones. Por su propia naturaleza, las oficinas compartidas son expertas en proveer un ambiente de comunidad intrínseco que mucha gente echa de menos al trabaja desde casa. Este factor se convertirá probablemente en la razón por la que los inquilinos volverán a sus espacios de trabajo habituales antes de lo esperado.

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