La gran cantidad de información financiera disponible hoy en día para las diferentes empresas cotizadas en ocasiones nos dificulta la posibilidad de extraer conclusiones fiables y relacionales sobre nuestras opciones de inversión. Coloquialmente se diría que los árboles en ocasiones nos impiden ver el bosque. Por ello y para simplificar nuestro análisis financiero recomiendo usar como herramienta complementaria lo que personalmente he denominado Cuadro Comparativo de Valores (CCV). Un CCV es un cuadro relacional en el que incluimos aquellas empresas que a priori consideramos interesantes para invertir basándonos en aspectos cualitativos (ventaja competitiva) y cuantitativos.
El primer paso para construir nuestro CCV sería seleccionar las empresas que vamos a incluir en nuestro estudio y los ratios que vamos a utilizar. Es importante ser selectivo con los ratios que vamos a utilizar, de forma que nuestro análisis nos permita determinar aquellos valores que son mejores en términos de calidad y precio. El objetivo es seleccionar empresas extraordinarias que se negocian en el mercado a precios razonables o incluso a precios rebajados en relación a su valor intrínseco.
Una vez establecidos los ratios que vamos a emplear, tenemos que hacer una lista con las empresas en las que hemos encontrado algún elemento que las diferencia de la competencia, es decir alguna ventaja competitiva que las protege frente a sus competidores: menor deuda, mayor rentabilidad, mayores ventas, menores costes, etc.
En el CCV ordenaremos alfabéticamente por un lado las empresas que hemos seleccionado en una columna y los ratios que vamos a utilizar en varias columnas. Por poner un ejemplo vamos a analizar 10 empresas del IBEX-35 usando 4 ratios (dos relacionados con el precio y otros dos de tipo cualitativo).
Para cada uno de los ratios y para cada una de las empresas asignamos una puntuación, por ejemplo basándonos en el PER (Price Earning Ratio) asignaremos un 10 a la empresa que tenga un menor PER y un 1 a la empresa que tenga un PER más alto.
Para que la valoración de las empresas sea correcta debemos de tener en cuenta en cada caso el ratio utilizado, ya que hay ratios que tienen una “puntuación normal”, es decir cuanto mayor sea el ratio mayor será la puntuación que reciba la empresa en relación a ese ratio y ratios con “puntuación inversa”, es decir cuanto mayor sea el ratio menor será la valoración que reciba la empresa en relación a ese ratio en concreto.
Por ejemplo, para el ROE (Return on Equity) la mayor puntuación (10) la asignaremos a aquella empresa cuyo ROE sea mayor (puntuación normal). Sin embargo, con el PER ocurriría lo contrario, es decir obtendrán las mayores puntuaciones aquellas empresas que presenten un PER menor.
A modo de ejemplo podemos construir un CCV con 10 empresas que incluya cuatro ratios, dos relacionados con el precio y dos relacionados con una ventaja competitiva:
Identifíquese ó regístrese para comentar el artículo.