Desde hace meses venimos comentando que la debilidad del dólar (o fortaleza del euro) lastra los resultados de las compañías europeas. Un euro fuerte encarece los productos europeos y reduce la competitividad de las principales compañías europeas eminentemente exportadoras. Sólo las compañías más pequeñas con menos ventas fuera de nuestras fronteras son inmunes a los movimientos de nuestra divisa. Además, el euro fuerte abarata las importaciones, lo que tiene implicaciones deflacionistas, o al menos hace más complicado que la Eurozona alcance los objetivos de inflación que persigue el BCE. Así pues, el rebote de las últimas jornadas del dólar (o debilidad del euro) está beneficiando claramente a la renta variable europea.
Como una imagen vale más que mil palabras, en el siguiente gráfico podemos ver la clarísima relación que hay en el último año entre el Eurostoxx y el comportamiento del dólar frente al euro. Caídas del dólar han perjudicado al Eurostoxx y lo contrario ha ocurrido en cada rebote del dólar los últimos meses.
Sin embargo, no se puede aplicar esta misma lógica a los mercados emergentes. Sí que una depreciación de su moneda a priori beneficia a su economía, pero hay que tener en cuenta que las acciones y bonos emitidos o cotizados en sus mercados y, sobre todo, en sus divisas, son en su mayoría comprados por inversores extranjeros. Es decir, las caídas de la divisa reducen las ganancias que se pueden tener al comprar renta variable o bonos de los mercados emergentes para aquel inversor que no tenga la moneda local (es decir, inversores extranjeros).
En el siguiente gráfico comparamos la evolución del dólar frente a varias monedas de países emergentes (real brasileño, lira turca, rand sudafricano, peso mejicano, peso argentino, rupia india y rublo ruso). En negro hemos insertado el comportamiento del MSCI Emerging Markets. En líneas generales (salvo la lira y el peso argentino, que se han ido depreciando de forma constante los últimos cinco años) se aprecian tres movimientos diferenciados en los últimos cinco años:
En el gráfico de comportamiento relativo se aprecia con claridad el rebote de Europa y la corrección de los emergentes. Estados Unidos estable en la base del canal. Por tanto, es Europa el principal beneficiado del rebote del dólar y los emergentes seguirán sufriendo si continúa.
Pero no sólo en la renta variable se ven los efectos. Quizás es más evidente el comportamiento de la renta fija. Este año caen con muchísima fuerza los índices de renta fija emergente (en torno al 5%) que eran uno de los activos más recomendados. En el siguiente gráfico podemos ver la evolución de los índices en dólares, y corporativos de grado de inversión y High Yield. Los tres caen de forma similar.
El artículo original se encuentra en el Blog de Unicorp Patrimonio S.V.
Identifíquese ó regístrese para comentar el artículo.