Y ahora. ¿Qué hacemos?

2 de febrero, 2019 0
Inversor particular en busca de la libertad financiera.
Inversor particular en busca de la libertad financiera.

Aceptemos que este apasionante mundo de la bolsa es pura incertidumbre. Que no existen datos fiables y que la búsqueda de patrones nos confunde. Además, ahora mismo la situación es oscura.

Cada vez que leemos una de las páginas de inversión de las serias, de las comerciales ni hablamos, vemos artículos de personas en las que les reconocemos prestigio que nos dicen una cosa o la contraria. Para algunos, el ciclo se encamina hacia una fase claramente bajista, nos dan toda una serie de interesantes explicaciones acompañadas de excelentes gráficos y estadísticas, que nos hacen comprender que el mercado se dirige hacia su caída. Pero es que, en la misma página, a veces uno pegado a otro, aparece otro artículo diciendo lo contrario. También bien explicado, con sus correspondientes informes, cifras y ejemplos y razonado de una manera que no podemos dudar de la calidad de su exposición.

Y entonces pasa, que cuando ya te habías convencido de una idea y te dirigías  a vender rápidamente para evitar una pérdida masiva, te encuentras que puede ocurrir lo contrario y lo que vendas ahora lo vas a tener que recomprar mucho más caro, y encima mientras esperas, se te irán las mejores oportunidades. Y nosotros pobre inversores, que arriesgamos el ahorro con tanto trabajo conseguido. Cómo llevaremos si elegimos A y luego sale B, o si optamos por B y le da por llegar A.

Es como para volverse loco y salir corriendo. No hay nada claro, sólo el miedo. Pero, ¿adónde ir? Los depósitos no dan nada y con la inflación es una pérdida segura, los bonos casi igual, el oro ya no brilla, las cripto para el que las entienda y la vivienda por la nubes...

Al final, ante tanta duda algunos pensarán que lo mejor es hacer como el "Dioni" y gastárnoslo en gambas y cervezas y que nos quiten lo "bailao".

Pero bueno, seamos positivos. Todo no está perdido. La situación es la que es, y de todas formas nunca vamos a tener certezas, solo suposiciones. La duda es la madre de la inversión, y en su manejo está la llave. Unas veces nos irá mejor y otras peor. A nosotros y a cualquier afamado inversor lleno de premios.

Qué hacemos pues. Sigamos nuestro camino, cada uno el suyo, no hagamos demasiado caso al ruido del mercado que escucharemos y a los cantos de sirenas ni de cisnes... Cada cual con la manera en la que se encuentre cómodo y pueda dormir bien. Ya llegaremos a puerto, y creo que será bueno.

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