Los consumidores apuestan por los bajos precios. Las rebajas: ¿Mito o realidad?

26 de febrero 0
Cuenta Oficial de inBestia. Noticias, comunicados, moderación y promociones. Información financiera ...salvajemente libre.
Cuenta Oficial de inBestia. Noticias, comunicados,... [+ info]
16º en inB
16º en inB
a1f369380a940ec4dd91b41a2dd1ec55440c9379.jpg

Llegan las rebajas y la gente se apresura a comprar productos con grandes descuentos y así poder estar a la última con un desembolso menor. Y es que ya no solo podemos beneficiarnos de las famosas rebajas de navidad o de verano, pues días como el Black Friday o el Single Day han llegado pisando fuerte y nosotros los hemos acogido con los brazos bien abiertos.

Es cierto que en períodos de rebajas o días especiales como el Black Friday podemos encontrar cientos de productos a muy buen precio, pero también existen una serie de factores que deberíamos tener en cuenta para no caer en las redes del consumismo.

La realidad es que hay algunos motivos que, sin duda, nos llevan a ‘gastar por gastar’ y que deberíamos plantearnos antes de adquirir productos que muy probablemente no sean imprescindibles en nuestras vidas. En primer lugar, sería interesante que nos parásemos a pensar en por qué salimos de compras, ya que muchas veces no somos conscientes de que el hecho de gastar en productos que no necesitamos es una forma de desconectar de nuestros problemas y sentirnos bien regalándonos un capricho porque sí. Esto está muy bien si es algo puntual pero el problema surge cuando lo hacemos como algo rutinario, ya que actualmente no es necesario salir de casa para conseguir artículos con descuentos de escándalo, pues gracias al e-commerce estamos a tan solo un clic de miles de productos listos para ser empaquetados y enviados a nuestros hogares. 

Otro motivo que nos arrastra a comprar es la necesidad de estar a la última y seguir a rajatabla las modas que se imponen cada año. De igual forma, entendemos el hecho de ‘ir de compras’ como una manera de socializar y pasar el rato con otras personas, es por ello que muchas veces vamos de compras simplemente por compartir un rato con amigos y terminamos adquiriendo cosas que quizás no nos habríamos planteado si hubiésemos planeado ir a comprar algún producto en concreto.

Finalmente, el sentimiento de logro es uno de los motivos que más nos mueve a la hora de adquirir un producto rebajado. Los consumidores del siglo XXI no queremos gastar de más, simplemente queremos lo mejor al menor precio y cuando lo conseguimos nos sentimos vencedores. Esto no tiene nada que ver con el poder adquisitivo del comprador sino más bien es un aprendizaje que se ha instaurado en la sociedad tras la crisis. Nadie quiere gastar más por un producto que sabe que puede conseguir más barato. Asimismo, también habrá quienes se tomen las rebajas como un juego, como una simple apuesta al azar, como el que acude a un salón de juegos a entretenerse sin saber qué ocurrirá y sin ningún pretexto que conlleve perder o ganar.

bf2a374a4c9fa298e072d2e1c0ef60338e6b0bcb.jpg

Sin embargo, no todo el mundo se deja envolver por el magnetismo de los descuentos ya que existen algunos mitos sobre las rebajas que les echan para atrás:

  • Problemas en las devoluciones: es cierto que algunas empresas especifican claramente en sus políticas de venta que no es posible devolver los artículos rebajados. Sin embargo, esto no es lo habitual, de forma que puedes devolver todos aquellos productos que no terminen de convencerte siempre y cuando se encuentren dentro del plazo marcado por la empresa y estén en el mismo estado en el que se adquirieron.
  • Peor calidad: aquí habría que diferenciar entre productos rebajados en períodos específicos como navidad, Black Friday, etc. y aquellos que podemos adquirir online por un precio muy inferior al que encontramos en las tiendas físicas. En la primera situación no es cierto que los productos sean de menor calidad, tienen exactamente la misma calidad que cuando no están rebajados. Cabe destacar que las empresas suelen hacer una minuciosa selección de aquellos productos que quieren rebajar, bien porque no se venden, porque hay demasiado stock o porque son un buen reclamo para atraer a nuevos clientes. Sin embargo, aquellos productos que resultan extremadamente económicos durante todo el año sí es cierto que deberían hacer reflexionar al consumidor sobre los aspectos que propician ese precio, quizás detrás se esconda una peor calidad y mano de obra barata.
  • Problemas con los productos defectuosos: muchas personas tienen la falsa creencia de que si un producto rebajado sale defectuoso no se puede cambiar. Esto no es cierto, todos los productos se encuentran sujetos a una garantía, incluso los adquiridos en tiendas de segunda mano y deben ser reparados o reemplazados por otro en caso de defecto de fábrica.

Teniendo todo esto en cuenta no es difícil entender porque días como el Black Friday funcionan tan bien. Quizás, uno de los motivos que impulsa más a los clientes a comprar durante este período es que tiene una fecha límite. De esta forma, nuestro cerebro capta automáticamente la necesidad de ser el más rápido en adquirir el producto, ya que solo tendrá ese precio durante un corto plazo de tiempo y es posible, que si no nos damos prisa, perdamos esa gran oportunidad porque otro se nos adelante o porque se nos termine el tiempo. No obstante, no a todos los empresarios les interesa celebrar el Black Friday ya que este tiene lugar antes de navidad y eso puede perjudicar las ventas navideñas y sus posteriores días de rebajas, los cuales están perdiendo fuelle debido al impacto de las empresas low cost y de las compañías online que ofrecen ofertas y productos económicos durante todo el año.

En conclusión, nos encontramos en una sociedad en la que todo el mundo tiene muy presente los productos low cost. Asimismo, el consumidor tiene claro que no pagará más por un producto que sabe que puede conseguir de forma más económica en rebajas o a través de empresas online que proporcionan productos y servicios a precios reducidos durante todo el año. Todo esto puede llevarnos a un consumo un tanto compulsivo por cosas que en realidad no necesitamos pero cuya adquisición nos proporciona un bienestar instantáneo y una sensación de haber aprovechado la oportunidad de obtener un servicio o un producto a un precio reducido, de forma que nos sentimos como los grandes vencedores del momento. No obstante, deberíamos plantearnos seriamente una serie de cuestiones antes de comprar un producto rebajado como, por ejemplo, si es algo que realmente necesitamos o si simplemente nos estamos dejando llevar por nuestros impulsos.

Usuarios a los que les gusta este artículo:

Este artículo no tiene comentarios
Escriba un nuevo comentario

Identifíquese ó regístrese para comentar el artículo.

Síguenos en:

Únete a inBestia para seguir a tus autores favoritos