Empiezo a trabajar en GPM con una nueva estrategia de inversión

23 de diciembre, 2020 23
Gestor cuentas gestionadas en GPM (All Seasons Momentum) Profesor del Experto de Bolsa de la Universidad de Alicante Autor libro "El... [+ info]
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2º en inB
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“Sea cual sea tu naturaleza, hay muchos caminos adecuados para ti, por lo que no vale la pena obsesionarse con uno solo. Si un determinado camino se cierra, todo lo que tienes que hacer es encontrar otro camino que sea el más apropiado según tu naturaleza. La mayoría de la gente carece del coraje para confrontar sus debilidades y tomar las decisiones difíciles que este proceso requiere”
Ray Dalio

Estimados lectores, clientes y amigos. Hoy comienzo una nueva etapa en una entidad que muchos de vosotros conocéis de sobra, GPM, o Gestión de Patrimonios Mobiliarios (registro CNMV número 105), una firma española especializada en intermediación y gestión de inversiones, ya sea mediante cuentas gestionadas o vehículos de inversión. Quiero dar las gracias a GPM y en especial a Carlos Ladero por darme esta oportunidad de reorientar mi carrera profesional desde otra perspectiva. 

Comienzo a trabajar como gestor de cuentas de inversión y lo hago para poner en marcha un nuevo tipo de estrategia completamente novedosa en España y, de hecho, muy poco practicada a nivel mundial. Esto es así porque la nueva estrategia se encuentra en la intersección de dos principios fundamentales de inversión: el de diversificación y el momentum

Nota: el pasado día 30 celebramos la conferencia de presentación, que puedes ver pinchando aquí

No comienzo mi nueva etapa para hacer más de lo que ya existe, sino para hacer cosas nuevas, realmente diferentes y que aporten valor a los inversores . Se trata de una estrategia que aúna principios de risk parity (diversificación real o estructural) con principios de momentum (tendencia y fortaleza) y que, además, se aplica de forma sistemática, es decir sin juicios discrecionales de por medio. Esto supone que dejo de practicar un estilo de inversión global macro discrecional y concentrado, para pasar a uno global macro sistemático y diversificado. 

Supongo que estas dos últimas frases tan técnicas o llenas de jerga financiera, para la mayoría no significan mucho, pero para mi es un cambio copernicano, cambios que vienen tras 15 meses de reflexión y trabajo. Por eso, tengo que empezar mi explicación por otra parte, por el comienzo.

Cuando entré por primera vez en la industria de inversión, hace ahora algo más de 5 años, lo cierto es que no sabía mucho de mí, ni de la industria, ni de sus clientes. Sólo quería entrar en esa industria y, para lograrlo, mi plan era hacer lo que llevaba haciendo durante algunos años de forma satisfactoria antes de ese momento: entrar y salir del mercado de renta variable, con la idea obtener un gran resultado para los clientes y para mí. 

Hoy quiero hablar de esas tres cosas, de mi experiencia personal, de la industria y de sus clientes. 

Mi experiencia, como pasé de ser un inversor discrecional a uno sistemático

En la anterior etapa, nada más comenzar, las cosas fueron mal. Siempre hay circunstancias y entornos de mercado que pueden explicar algunas cosas y la suerte es un factor universal que a todos nos favorece o impide a lo largo de nuestras vida, pero lo cierto es que considero que la suerte jugó un papel menor en la anterior etapa y que toda la responsabilidad es mía. Partía de principios que no tienen porque ser universalmente equivocados, pero que eran incorrectos para mí y, más relevante, ejercía una actividad alejada de mi verdadera naturaleza. Si a esa ignorancia de mi mismo se le juntó que la juventud es atrevida, se obtiene un cóctel explosivo.

Tras un largo periodo de reflexión durante el último año y medio, desde la tranquilidad, entendí que si no se respeta la naturaleza de las cosas y de las personas, empezando por uno mismo, lo que se pretende nunca puede salir bien. Es vez de hacer las cosas por que sí y de una determinada manera sin pensar en todas las consecuencias de segundo y tercer orden, es mucho más inteligente estudiar y analizar el cómo son las cosas y adaptarse, o fluir, a favor de las mismas. 

El error en la anterior etapa es que hice justo lo contrario, traté de primar el querer sobre el ser. ¿Y qué ocurre cuando las cosas se ponen difíciles y uno ha elegido un camino alejado de su verdadera naturaleza y fortalezas? Que de forma inconsciente empieza a torpedear su propio camino y nada sale bien. Igual que el agua siempre encuentra las grietas, la verdadera naturaleza de las cosas siempre encuentra su camino, antes o después. 

Y llegó un día en que una parte de mí se rindió. Y, claro, otra parte de mi ganó. ¿Mi yo verdadero? No sé si el verdadero, pero sí una versión más fiel y auténtica de mí. Alineado con quien soy y cómo soy como persona. Y desde luego mucho más feliz.

En todo este proceso de evolución me ha servido de inestimable ayuda Ray Dalio y por eso le doy las gracias, aunque no sepa quien soy. No sólo con sus libros y escritos me ha abierto los ojos como persona, sino, además, como inversor. Es cierto que en un principio, cuando estaba tratando de diagnosticar los problemas, hice el diagnóstico erróneo y ahondé el problema, pero lo importante es seguir diagnosticando y proponer cambios hasta dar con las claves. El gran error no es equivocarse, ni equivocarse tratando de solventar los problemas. El gran error es no tratar de corregir nunca los errores.

Aparte de entender cuál es mi verdadera naturaleza, entendí que uno tiene que tratar de anular o aislar sus debilidades y dirigir su esfuerzo hacia sus fortalezas. Y eso es lo que estoy haciendo hoy en la nueva etapa. 

Desde mi punto de vista, totalmente subjetivo, mi mayor talento con respecto a mi trabajo es la capacidad de análisis desde una perspectiva amplia y el saber contextualizarla. Es una tarea muy intelectual. Y, sin embargo, mi mayor debilidad es la impulsividad e impaciencia de mi carácter, que no se lleva nada bien con las decisiones discrecionales, especialmente en entornos de gran incertidumbre e inmediatez.

Por todo eso sigo siendo un inversor global macro (invertir en temáticas generales), pero ya no hago nada que sea discrecional, sino que tomo decisiones que han sido cuantificadas con anterioridad y que se aplican de forma sistemática. En el mundo en el que vivimos siempre existen algunas decisiones discrecionales, pero en la nueva etapa esas decisiones son de segundo orden y están excluidas del núcleo central de la estrategia. 

Una vez que uno se pasa a la toma de decisiones sistemática, le parece hasta raro que se puedan tomar decisiones discrecionales, más cuando hablamos de un entorno de alta incertidumbre como son los mercados financieros. Ojalá hubiera sabido esto antes, pero la arrogancia humana a veces nos puede cegar durante demasiado tiempo. 

La industria de inversión, sus clientes y mi nueva estrategia de inversión

En estos cinco años he podido conocer la industria de inversión muy de cerca. Dentro de la misma hay de todo, como en cualquier industria, y todo el mundo hace lo que puede, sean más o menos profesionales o mejores o peores personas. 

Desde mi punto de vista, el funcionamiento de la industria de inversión, a nivel minorista cubre una necesidad, pero no tiene en el centro de su ser a estos clientes. Se pone demasiado el foco en cosas superficiales y no en los inversores. 

Tal y como es la cosa ahora, todo pasa por rellenar unos formularios en los que todo el mundo miente (o que se mienten a ellos mismos) y hacer que el inversor invierta en lo que se le quiere vender, ajustando algo esa inversión a un supuesto perfil de riesgo según refleje dicho formulario. 

Este ajuste de riesgo esencialmente siempre es el mismo: alterar la combinación de renta variable y renta fija de la cartera, según se sea más o menos conservador. Esto es lo que se lleva haciendo desde hace décadas a nivel mundial y extrañamente son las mismas soluciones que proponen los servicios de inversión de moda en este país. Más de lo mismo que hace 20 o 40 años, solo que envuelto en un halo nuevo y más barato (afortunadamente).

Pero simplemente modular las exposiciones a renta variable y renta fija en cierto grado, es algo muy superficial y que la mayoría de las veces no consigue que los inversores permanezcan disciplinados y que estos alcancen sus objetivos financieros de largo plazo. 

A los clientes se les hace invertir según unas rentabilidades teóricas que pueden lograr las bolsas, o una combinación de bolsa y bonos, pero a la hora de la verdad solo los inversores muy experimentados y con mucho conocimiento, pueden aprovechar todas las ventajas de ese enfoque. El resto, la enorme mayoría, tira la toalla en medio de problemas o de crisis agudas. 

El problema, en resumen, es la falta de diversificación real que se le ofrece a los clientes que más lo necesitan (el común de los mortales), con la superficialidad que los asesores financieros conocen a sus clientes. Dicho de otra manera, es como si las tiendas de ropa, sistemáticamente, vendieran ropa a todos sus clientes dos tallas por encima de lo que necesitan. 

Pero sobran formularios y falta mucho amor. Faltan más asesores personales que entiendan y estudien de verdad a los clientes y sus circunstancias y sobran los supermercados financieros, las soluciones fáciles y baratas y los gestores estrellas. 

No es fácil solucionar esto. Los clientes no suelen querer pagar un 1% de su patrimonio al año para asesorarse independientemente, aparte de las comisiones que pagan por sus inversiones, y para los asesores los clientes pequeños -la mayoría- no son rentables, con lo cual se fuerza a que todo funcione como un supermercado, con productos estándar y con anuncios de neón sobre las estrategias más brillantes y los gestores más listos, al menos los más listos de ese año. 

El resumen es que es antieconómico asesorar como se tiene que asesorar a clientes con menos de 250.000 € o 500.000 € y, además, la mayoría de estos clientes no desean buscar asesoramiento independiente y pagar un 1% sobre el coste de sus inversiones. Por lo uno y por lo otro, la industria de inversión enfocada al cliente minorista está desenfocada en España. No es que haya mala fe, sino que es un problema estructural de difícil solución. Un problema que lamentablemente no se puede abordar con un simple formulario y con propuestas predefinidas de inversión que te ofrecen más o menos bolsa y bonos. 

Mi entendimiento, no digo que el único, pero al menos es mío, me dice que si bien es difícil cambiar una industria entera, algo que probablemente carecería de sentido económico, y que es difícil que la industria pase de poner el foco en las estrategias y las rentabilidades para poner el foco en los clientes, al menos si se pueden diseñar estrategias de inversión que aporten valor real a los inversores. No sólo nominalmente, sino de forma efectiva, en el mundo real (behavior gap).

Por ejemplo, hay una carrera impúdica por ofrecer rentabilidades lo más elevadas posibles (el mejor gestor y estrategia del año, hasta dan premios y se hacen anuncios), o por centrarse en cómo obtener grandes rentabilidades con los menores costes o los menores errores posibles (indexación más barata). En mi opinión, todo eso olvida algo mucho más importante que las ganancias: las pérdidas. La magnitud y la duración de las pérdidas (en mi opinión la duración de las pérdidas es peor que tener un mal mes).

Lo cierto es que los inversores no necesitan para nada saber cuál fue la estrategia más caliente ese año o de los últimos años, no necesitan saber cuál es el fondo de moda. Y aunque es positivo el que puedan indexarse, si así lo desean, a precios más baratos, sólo invertir por ese criterio suele llevar a graves errores de inversión, especialmente si se carece de una dilatada experiencia y conocimiento. La gran mayoría de inversores no necesitan esas cosas y estarían mejor servidos con estrategias diferentes que le hagan alcanzar sus metas sin descarrilar por el camino (de nuevo, behavior gap).

Se critica mucho a las firmas de inversión y sus profesionales porque la gran mayoría no consigue batir a sus índices de referencia en un plazo de determinados años. Pero como expliqué hace poco, aún hay un inversor que es varias veces peor que el inversor profesional: el inversor individual, hablando así, de forma general. No hablo del inversor individual experto que puede mantener la disciplina incluso en momentos difíciles, pero sí hablo del 95% de los inversores. 

La realidad es que los clientes buscan rentabilidades, pero cuando un mercado, una estrategia o fondo cae un par de años y con abultadas pérdidas, muchos se salen, obteniendo unos resultados que a largo plazo no baten ni la inflación. Se entra arriba en estrategias de moda y se sale abajo en estrategias que apestan. Pasa una y otra vez y da igual si se habla de un gran gestor o de unos cualquiera. Uno es tan bueno como su último año. La volatilidad mata las rentabilidades, no por la volatilidad per se, sino por la natural reacción de las personas a los vaivenes de los mercados financieros. Una pérdida sobre el papel es una pérdida, pero una pérdida en medio de una crisis cuando se necesita liquidez, es una pérdida en el mundo real. 

Por ello, he llegado al convencimiento, de que si bien no se puede generar rentabilidad sin asumir riesgos y sufrir pérdidas de vez en cuando, sí creo que una inversión en renta variable pura (100%) o incluso con algún tipo de diversificación en bonos, no es suficiente para la gran mayoría de inversores. Y eso es lo que he hecho, ir un poco más allá. 

Como es lógico, no tengo la solución para arreglar el mal “funcionamiento” de la industria de inversión en España. Se tendrían que producir no sólo un cambio de mentalidad, sino además uno regulatorio que modifique de arriba a abajo la industria de tal manera que solvente sus fallas estructurales. 

Pero, al menos, estoy aportando mi granito de arena con una estrategia muy diferente a lo que se encuentra en el mercado. Una estrategia que desde su creación ha sido pensada respondiendo a la pregunta ¿qué es lo mejor que puedo hacer para ser útil de verdad a los inversores? y, adicionalmente, a la pregunta de ¿cómo puedo encontrar el equilibrio adecuado entre rentabilidad y riesgo?

No soy el único que presenta esta reflexión y, de hecho, en los últimos años, desde la gestión independiente de este país, se han realizado propuestas muy interesantes que se centran más en el resultado efectivo de los inversores, que en los cuentos de la lechera y las rentabilidades potenciales de los índices. 

Con esta nueva etapa me sumo a esa reflexión y forma de ver las cosas. La diferencia es que pretendo aportar mi granito de arena desde una estrategia diferente a lo que ya existe en España. 

Decía Henry Ford, el creador de la marca de automóviles Ford, que si hubiera preguntado a sus clientes que necesitaban, estos le hubieran dicho que “mejores caballos”. Y por eso no he preguntado a los clientes lo que necesitaban, sino que he puesto a funcionar mi observación de más 5 años, en primer lugar para cambiarme a mí mismo y, en segundo lugar, para entender cómo funciona la industria y los inversores y cómo se comportan estos, para poner en marcha una estrategia más racional y más cercana a las necesidades reales de los clientes.

Con todo eso en mente, estos son los principios de la nueva estrategia que voy a poner en marcha con GPM:

  1. Se aplica de forma sistemática con ninguna decisión discrecional sobre el núcleo de la estrategia. El cuándo entrar, cuándo salir y qué ponderaciones se mantienen dentro de la cartera, es siempre una decisión predefinida. Además, las operaciones, si se tuvieran que hacer, se hacen una vez al mes. 
  1. La estrategia invierte de forma diversificada, no por mercados, sino por diferentes activos de inversión y modulando sus ponderaciones por su nivel de riesgo (volatilidad) y correlaciones. Además, para mantener la diversificación apropiada, se hacen rebalanceos periódicos.
  1. Apostamos por la indexación. No creemos que aporte valor la selección de títulos individuales y por eso utilizamos instrumentos indexados. 
  1. Creemos en la gestión activa (sistemática) y dinámica porque no creemos en la gestión pasiva, por principios. Invertir pasivamente para perder un 50% en medio de una crisis no es útil para la gran mayoría de inversores, aunque nominal y teóricamente sea una buena inversión en el largo plazo. 
  1. Es imposible evitar las pérdidas al invertir, pero sí se puede llevar a cabo una estrategia que una vez que se producen las primera pérdidas, ponga remedio ante los cambios sostenidos de escenarios. Por eso creemos en las estrategias convexas, aquellas que se pueden beneficiar de los momentos de prosperidad, pero también de los momentos de crisis. Aquí no hay magia, el truco es ceder parte del beneficio que se podría obtener en los momentos de prosperidad, para poder limitar las pérdidas durante las crisis prolongadas o incluso el obtener un beneficio en buena parte de esas crisis.
  1. Y creemos que si se parte de una estrategia con los riesgos limitados, se puede utilizar al apalancamiento para potenciar las rentabilidades. El que haya cambiado de rumbo, no significa que hayamos perdido el hambre por los retornos, pero siempre con los riesgos calculados, con estrictos controles de los riesgos asumidos y siempre, de nuevo, tomando decisiones de forma sistemática, sin dejar un hueco a las decisiones discrecionales en medio de entornos de alta incertidumbre.

En resumidas cuentas, estrategia sistemática, diversificada, indexada, activa, convexa y apalancada. Llegar hasta aquí fue un largo camino, pero hoy damos el primer paso.

Pueden parecer muchas cosas, pero lo cierto es que la estrategia es muy fácil de entender y explicar, tanto que las reglas de la misma las puedo resumir en una servilleta de papel. 

Y por las primeras opiniones que he recibido de quien la ha escuchado, especialmente de los primeros clientes, es que se entiende perfectamente. Esto es algo de lo que me alegro, ya que algo puede ser relativamente sofisticado, pero si no lo puedes explicar a tu abuela en 5 minutos, es que es demasiado complicado. 

Nota: el pasado día 30 celebramos la conferencia de presentación, que puedes ver pinchando aquí.

Hugo Ferrer, gestor en Gestión de Patrimonios Mobiliarios, GPM

Usuarios a los que les gusta este artículo:

Este artículo tiene 23 comentarios
En respuesta a B. Pa.
Nada que ver con el buen trabajo que está desarrollando Alfayate.

En GPM hay bastantes gestores, cada uno con sus propias estrategias.

Saludos.
23/12/2020 14:43
En respuesta a Teasel Goblins
Hola Teasel, efectivamente, mucho que ver con esos post que escribistes en 2014. Quizás le doy más importancia al concepto de momentum que al de risk parity como tal.

Cuando presente la estrategia, me gustaría que intercambiáramos opiniones y reflexiones. Habiéndola practicado muchos años, seguro que tienes puntos de vista que aportar.

Saludos
23/12/2020 14:52
Interesante artículo, como todos los que suele escribir y que leo desde hace años. No obstante, espero que no le importe si hago un comentario para acordarme de los clientes que han sufrido esos errores, ya sea en fondos o libros, tras vendérseles una experiencia, actitud, etc, que no estaban tan consolidados como se pretendía. No hablamos de riesgos inherentes de la bolsa, sino de pérdidas en una época alcista. Esto me sorprende, pues las ideas generales de sus artículos habrían llevado a resultados positivos.

Esta discrepancia, imagino, se solucionaría evitando los sesgos que le alejan a uno de esas ideas generales, reemplazando el discrecionismo (o personalismo, y que tanto daño hace a los inversores por estar sujeto a toda clase de sesgos) por métodos más objetivos (pueden ser métodos propios, claro). Esto es solo mi opinión, pero entiendo que este artículo habla en cierto modo de todo esto. De ser así, le sugiero un artículo más explícito dedicado a esos errores o sesgos, si los ha habido, consecuencia de las decisiones discrecionales. Sin duda, sus lectores aprenderíamos mucho de ello.

Feliz Navidad y mucha suerte con el nuevo proyecto.
24/12/2020 16:09
En respuesta a F A
Hola.

Hay algo importante que entender. Yo siempre he dado explicaciones (y disculpas) detalladas y puntuales a mis clientes. Que son los únicos a los que me debo.

Por ejemplo, esta reflexión particular que ayer publiqué, es una que ya conocen mis clientes desde hace casi 1 año.

Saludos cordiales.
24/12/2020 16:50
Hugo,

Gracias por artículos en inbestia. Fundamentalmente los artículos macro del 2016 me fuerón de mucha utilidad.

El mundo de la gestión de patrimonios estará lleno de competencia con los fintech aunque estos no suelen adoptar posiciones cortas y son mas pasivos.

Muchos éxitos en la nueva etapa
24/12/2020 18:18
Suerte en la nueva etapa Hugo, pues en los años que te llevo leyendo he visto que sabes mucho y seguro que lo sabes poner en practica como explicas mas arriba.
Ya veras lo fácil que es explicar a un cliente que en la subida de la primavera de este año, a pesar del covid-19, le has cogido un 20% sin tener que explicar las alfas ni las betas de la inversión y que le tienes que pasar de un sitio a otro con el menor coste fiscal posible, por lo que tendrás que buscar traspaso de fondos antes o después y no tendrás que hablar de la potencialidad de las subidas de las carteras, pues al segundo mes que vea mucha potencialidad pero poca rentabilidad el cliente empieza a levantar las orejas y al tercero ya no necesitas explicarle nada. En fin que tengas mucha suerte y felices fiestas.
25/12/2020 12:01
Mi opinión sobre gestión de fondos o de cuentas es que se debería cobrar solo una comisión solo sobre beneficios y que sea más alta, no lo digo solo en este caso, lo digo en todos...
El participe o cliente ya tiene bastante si no gana y con poner el dinero como para soportar una comisión constante del que lo ha metido ahí..
Espero no se rechace este comentario que solo es una opinión personal sobre todo el sector del asesoramiento..
25/12/2020 15:04
En respuesta a B. Pa.
Pues es que en este mundo ingrato se contaba otras veces que hay quien mea en lata y no suena, y quien mea en lana y atrona. Volviendo al tema comisiones, hay varios comportamientos conocidos: Los bancos o sus gestoras o su banca privada que coloca fondos que ganen o pierdan no perdonan su comisión de bastante mas del 1,50% como norma general y la gente aguanta estoicamente a que algún día vuelvan a subir sus inversiones. Luego están los asesores financieros o gestores de cuentas, que los que conozco solo suelen cobrar sobre beneficios y tienen tablas de comisiones publicadas en la CNMV y las exigencias de acertar suelen ser mas estrictas que con los bancos, y luego los que no gestionamos ni asesoramos, aunque muchos saben mas que los dos grupos anteriores, que en cuanto tengamos medio error de salida o de entrada puede que alguien nos de una pedrada, aunque en honor a la verdad también hay gente agradecida que nos felicita la Navidad al menos.
26/12/2020 10:12
En respuesta a B. Pa.
Aquí no se rechaza ningún comentario ni opinión, con la excepción de los que ejercen troleo, así que no te tienes que preocupar.

El tema de comisiones anuales es bastante complejo como para encontrar la solución en los comentarios a un post.

En cualquier caso, las gestoras tienen una estructura con costes muy elevados que hay que cubrir y, para mi más importante, el que solo exista comisión de éxito no significa que estén plenamente alineados los intereses del gestor/gestora con los del participe.

Por ejemplo, si un gestor depende exclusivamente de la comisión variable para ganar, puede acabar tomando decisiones de peor calidad y/o mas riesgo porque o se vuelve arriesgado o no gana.

Analizar los incentivos y como se van a responder a los mismos, muchas veces no es lineal y se ha de estudiar caso a caso.
26/12/2020 15:59
Bueno, todo es relativo, tengo entendido que gestores de bajos patrimonios, tienen unos costes fijos, es decir no es que se lleven ellos todo, más que nada porque los instrumentos, y los costes se los aplican a los gestores y a las carteras, creo que esto se puede disminuir a más capital,, patrimonio. Sobre la cuestión de pedir dinero sobre las ganancias o éxito, todo es relativo ¿ cuando vas a un abogado y pierdes caso, le dices que te devuelvan los costes, gastos, suplidos, peritos de la defensa y procuradoria?, yo creo que la gestión puede ser de de batir al mercado, o sacar menos al mercado pero reducir volatilidad, hay otro tipo de asesoramientos, pueden ser fiscales, diversificación y otras temáticas. Todo depende del servicio que se quiera dar.. Personalmente creo que una cosa es llevar un fondo, y otra muy diferente el asesoramiento de cuentas que va más allá de la gestión. Por supuesto, yo ya opine sobre esto, yo jamás he invertido en un fondo, ni lo voy a hacer nunca,, pero claro, todo depende de los conocimientos que se tengan, y ojo, como he dicho en artículos,, hasta la gestión pasiva, indexacion, necesita asesoramiento, si háblanos del aspecto fiscal, asesoramiento para otros países, cuentas extranjero etc, ni os cuento. Parecido es el caso del asesor fiscal del asesor fiscal que pierde un caso en tribunales, o que le practican una paralela a un cliente. En resumen y en cuanto a fondos, es un deporte de alto riesgo, porque es cierto que existe mucho tema Mifdi, formularios etc pero al final hay gente que mete todo su patrimonio en una sola cesta, y pasa lo que pasa, si el fondo falla ruina.
26/12/2020 15:37
Personalmente si gestionará un fondo, solo llevaría comision por éxito, pero ojo éxito según el objetivo, perfil del fondo, o al índice que me refiera para batirlo, pero sería éxito exclusivamente, y quitando los coste fijos que no son míos, si gestionará carteras,, asesoramiento,, el estudio del cliente, asesoramiento fiscal, la diversificación, es decir el estudio total, y atención al cliente, para eso cobraría si o si.
26/12/2020 15:42
En mi experiencia propia de unos cuantos años y en lo qilue observado en otros traders con los que he colaborado o he supervisado, el patron que he observado en mi mismo y en lis demas es siempre el mismo:

En el momento que das las pérdidas como parte del proceso, algo inevitable, aprender a gestionarlas, no cabrearte y tal..... Estás jodido. Eso es abrir las puertas de par en par a perder. Te comen.

La unica manera de conseguir reducir las perdidas al minimo es que sean siempre absolutamente inadmisibles. Intolerables.
27/12/2020 00:39
Antes que nada Hugo, desearte buena suerte en esta nueva etapa. Al final el trabajo dará su recompensa.
Luego analizando lo comentado en el artículo, quisiera romper una lanza en tu favor. Cuando comenzantes a gestionar el primer fondo dices que no fue la suerte sino los propios errores. Discrepo, porque yo también viví esa época y fue un cambio de estar el mercado muy arriba a caerse de golpe, por lo que lo que hubieras comprado entonces se vino abajo excepto unas pocas acciones, especialmente las tecnológicas. En ese entorno era difícil conseguir beneficios.
Después aunque el mercado ha mejorado ha sido bastante extraño. Realmente, los que estamos invirtiendo en esta época vamos a salir fortalecidos, los que quedemos eso sí.
Otro problema que comentas es lo de gestionar el patrimonio de otra persona, que es verdad que es mucho más difícil que el tuyo propio. Tú sabes lo que quieres, eres responsable ante ti mismo y puedes actuar libremente. El dinero de los demás es diferente, primero te lo confían pero su fe es mucho más débil y en cuanto empiezan las dificultades te están preguntando que está pasando y si ya has perdido la capacidad de saber invertir. En alguna ocasión, me han comentado que de manera "casera" llevara la inversión de conocidos y amigos y yo siempre lo he rechazado, porque sé que es mucho más difícil que afrontar los retos con tu propio patrimonio.
En fin, como en todo la experiencia, si se sabe aprender de ella, es una gran maestra y aunque esta sea negativa no deja de enseñarte. Así que adelante, que seguro terminará dando sus resultados.
27/12/2020 14:32
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